en SENDERISMO DE HOSPITAL

2018 09 19 Antonio Viudas Camarasa

ANTONIO VIUDAS CAMARASA

SENDERISMO DE HOSPITAL

SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL Y GREGORIO MARAÑÓN AL FONDO

Libro en proceso de redacción. Venta en librerías a partir de diciembre 2018

 

MONÓLOGOS DIALOGADOS

CARTA A JOSÉ, MI SOBRINO REENCONTRADO

2018 09 19 Queridos sobrinos José y Silvia:

La boda de Judit

Ayer noche en sesión familiar con mojito preparado por Manolo vi algunas fotos de la boda de vuestra hija Judit que celebrasteis el pasado viernes 14 en Can no me acuerdo cerca de Granollers. Me alegro mucho y me uno a vuestra felicidad. Lamento que por culpa del pos-operatorio de mi bruja vesícula no haya podido acompañaros físicamente.

Tu familia de San Esteban de Litera

Estuvimos Rosa y yo viendo con gozo el baile de Manolo y Elena en la escena de la donación de la daga  por
parte de los tres lazos de consagueinidad relacionados con Santistebe de Llitere (Huesca). Mucha felicidad para el nuevo matrimonio y descendencia en compañía de todos. Antonio Viudas Camarasa, extremaño y Rosa Lencero Cerezo, maña de Tierra Extrema, vuestros tíos por parte de tu padre José, nacido en San Esteban de Litera, hermano de mi hermano mayor el joven David, casado con
la jovencita Raquel Gaspar Hernández  –la juventud no se mide por los años–, madre de Elena Viudas Gaspar,
nacida en Binéfar el cinco de septiembre de los primeros años de la década de los sesenta de cuyo nacimiento
doy fe porque estuve allí presente, en Binéfar en casa de Herminia, La Pelofina.

Fui su padrino de bautizo

Fui su padrino de bautizo –estrené un jersey de punto hecho por una de las primeras testigos de Jeová en una tricotosa vendida por Matesa cuando la corrupción seguía su curso natural– que ofició Mosén Tarragona. Tendría yo unos doce años y ya asumí reponsabilidades políticas.

También asistí a sus desposorios en un mes de septiembre de un año que no me acuerdo en Binéfar, banquete en Monzón Río Cinca en un hotel muy cerca del río Sosa.

A vuestro hijo Albert lo conocí en la boda de Iris en un antiguo Molino de una acequia afluente del Segre. Un diciembre muy helado en «terra ferma».

Al resto de la saga Viudas Nebot los saludé y algunos los conocí por primera vez el 15 de junio de 2018 en el Monasterio de Piedra en el enlace de Adrián Viudas Trullenque con Rose Waterman, originaria de Irlanda, turista en Ecuador y residencia allá muy lejos en una ciudad de Australia.

Me encantaría saludaros a todos juntos

Me encantaría saludaros a todos juntos recordando la «remera» que me compré en Río Bermejo en la frontera franca entre Argentina y Bolivia. El mundo es un pañuelo y gracias a los Viudas tenemos lazos familiariares con extremeños, andaluces, catalanes, irlandeses y que yo sepa bolivianos.

De San Esteban de Litera los Viudas se han extendido –había que buscarse el masco donde fuera en un piso de los descritos por Francisco Candel cerca del Somorrostro y enfrente del Cementerio de Poble Nou cuando la hija deJosé Guardiola cantaba Di papá ¿Dónde  está la verdad?   https://youtu.be/wFZlJPvLbj0

 

 

y BARCELONA y la niña Marisol se desgañitaba con  «Corre, corre, caballito» https://youtu.be/Ymohy_IF6wA2Hoy

«Corre, corre, caballito,
trota por la carretera,
no detengas tu carrera,
que lleguemos tempranito».

 

Los Viudas hemos entrelazado con culturas muy diversas

Los Viudas hemos entrelazado con culturas muy diversas. Hoy visitaré a los míos  en el fosá de Santistebe de Llitere: Mi padre Antonio Viudas Escuder, mi madre Joaquina Camarasa Torres, mis hermanos Antonio y Joaquina Viudas Camarasa y otros parientes de parte de mi padre, tu abuelo.

José, recuerdo cuando en un mes de septiembre de la década de los ochenta, en que gracias a mi tía Rosita te localicé y te saqué del CIR de Cáceres, estuve contigo unas horas y te di unas pesetillas para que disfrutaras con algún que otro refresco del espléndido sol de la Virgen de la Montaña de Cáceres.

Luego nos hemos visto muy pocas veces, pero ahora con motivo de la boda de tu hija enfermera con un médico boliviano el destino o la providencia nos ha reencontrado y a pesar de la bruja vesícula te escribo esta carta sin sello e instantánea.

Sobrino José, me despido ya en este breve escrito con el deseo de que sepas que al final de la vida lo único que queda es la familia y algún que otro amigo. Tus amigos Rosa y Antonio.

José y Silvia no me ha sido nada fácil contar y citar a tantos allegados en tan breve escrito.
Se me olvidaba: tal vez Raúl pueda emparentar con una escocesa. ¡Quién sabe!Ha encontrado un trabajo que le gusta en ese país tan raro que no tiene enchufes en los cuartos de baño. Redondo: uniríamos las «polleras» del Nuevo Mundo con las «faldas escocesas» del güisqui y el frío.

Por la transcripción Antonio Viudas Camarasa en Binéfar, 19 de septiembre, siete de la mañana, en mi 35 día de pos-operatorio de mi bruja vesícula en estado laboral de incapacidad temporal para el servicio. Del libro SENDERISMO DE HOSPITAL.

El color amarillo de mi flotador y chandal

Se me olvidaba. En Sines (Portugal) le compré a Gerónimo un flotador amarillo y ayer en el Outlet de Adidas de Caspe (Zaragoza), junto  y cerca de uno de los escenarios de la batalla del Ebro, me compré un chandal con pantalón azul y blusa amarilla. Les pedí un tractor amarillo pero no tenían nada en existencia, recordando la letra de aquella canción «Tengo un tractor amarillo que es lo que se lleva ahora».
Intentaré adquirirlo en el outlet de Ebay. Lo conseguiré.

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