en ACTUALIDAD, Barcarrota, PACHECO 2020

DIARIO DE UN ACADÉMICO DE PROVINCIAS

Por

Antonio Viudas Camarasa

Académico Numerario, en posesión de la Medalla número 20,

 de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes

Prosema Web dirigido a Manuel Pacheco

Extremeños de HOY 2004

Por 

Antonio Viudas Camarasa

Manuel Pacheco en vídeo del HOY

 

A Miguel Murillo*, escritor, nieto de la condesa

 que le dio el primer sueldo 

a Manuel Pacheco 

y regaló palmeras filipinas 

al parque de Castelar de Badajoz

2005 09 22

Mi querido Manuel Pacheco:

Adelardo Covarsí

Han pasado ya varios años desde que te fuiste, pero tu memoria sigue viva en mi corazón y en mi vida. El otro día recibo invitación oficial (firmada por el Presidente del Consejo de Administración y el Director General de CORPORACIÓN DE MEDIOS DE EXTREMADURA, S. A., empresa editora de HOY. DIARIO DE EXTREMADURA firmada por los señores Pelayo Moreno Sánchez y José Luis Pastor Torres), para dos personas, para asistir a la entrega de premios Extremeños de Hoy 2004 y desde que le concedieron el galardón a Javier Cercas no he vuelto a asistir, pero mira por dónde que como a ti, siempre me ha gustado el mundo de la canción ligera y me alegré de que nombraran a BEBE, extremeña del año.

 

BEBE, María de las Nieves REBOLLEDO VILA, como tú sabes, porque tú sigues enterado de todo lo que pasa en Extremadura desde tu residencia en los mares del Sur, es como te diría yo, pues es como Cecilia para ti. Tú admirabas a Cecilia porque decía cosas revolucionarias en sus canciones, porque denunciaba la educación monocolor, porque se rebelaba contra las dueñas del colegio, yo admiro a BEBE por su espontaneidad y extremeñidad en el hablar.

Manuel, al terminar el acto Miguel Murillo, «Enhorabuena por ese nombramiento que me he enterao de la Academia de la lengua aragonesa. Yo fui monaguillo del Pilar, es que mi abuelo estuvo en la Academia de Zaragoza destinado».

Miguel Murillo presenció  y me ayudó a escribir la dedicatoria manuscrita a BEBE  de mi Diccionario extremeño. Los dos deletreamos: «A BEBE con orgullo porque estás orgullosa de tu acento EXTREMEÑO». «Es acento lo que tiene en sus canciones, a mi después de Mozart no me gusta nada, pero BEBE tiene acento propio» apostilla Miguel.

Con Rosa de reportera gráfica vamos en busca de BEBE.

Felicito a Ángel Sánchez Trancón y le preguntamos dónde está BEBE. Por fin la encontramos.

 

AVC:—  «BEBE, perdona, enhorabuena. Lo prometido es deuda, nuestra página web…

http://www.aplexextremadura.com/bebe.htm

 

BEBE: — ¿Y esto qué es?

AVC:— El  Diccionario extremeño, yo soy el autor.» Para BEBE con orgullo…

BEBE: — — ¡Olé olé olé!

AVC:–  … porque estás orgullosa de tu acento extremeño

BEBE: —- ¡Olé, olé, olé, muchas gracias!.

 

Haznos una foto, Rosa…

 

En la foto BEBE entre Ignacio Cubillas, manager de la artista y Antonio Viudas Camarasa, autor del Diccionario extremeño (1980), Presidente de APLEX, Asociación Cultural «Patrimonio Lingüistico Extremeño» y Director de la Asociación Cultural «Academia de la lengua aragonesa»

BEBE: —-No, tranquilo, no te pongas nervioso, nada,

AVC:—-Te queremos mucho.

Rosa María Lencero:-– Muchísimos recuerdos de tus compañeras de Mérida de las Escolapias.

BEBE: —-¿Ah, sí? Pues dáselos, ¿a quién?

Rosa María Lencero:-– Sara Cabezas me lo ha dicho. ¡Suerte! Te manda un beso de su parte.

BEBE: —-¡Ay dale un besito, qué guay!

AVC:-—Para que vayas aprendiendo más extremeño en tus canciones. Estamos revolucionando el mundo.

BEBE: —- ¡Qué guay, me ha flipao, me ha hecho un regalazo, de verdad, eh?

Rosa María Lencero:-– Claro que sí.

AVC:—- Y admitirías que te nombráramos socio de honor,

BEBE: —-¿Eh?

AVC:—- con Zamora Vicente y grandes lingüistas

BEBE: —- Bueno veremos ahora no lo quiero hacer todavía, lo voy a pensar. Voy a verlo…

AVC:—- Que lo sepas y mira lo que hemos puesto en la página Web nuestra www.aplexextremadura.com ¡Ay, BEBE!, ¿Quieres la bolsa para envolver el libro?

Y se quedó con la bolsa.

Más información

 

 

Manuel,  para empezar, ¿te acuerdas que cuando te dieron la encinita de premio a ti, en Mérida, me dijiste una y otra vez que pesaba mucho el trofeo? Pues resulta que le dan el premio a BEBE, se lo entrega un joven periodista, todo muy serio. Lo recibe BEBE, anda un paso por el escenario, mira al público y suelta su primera y única espontaneidad coloquial de la velada: ¡»Pesa un güebo! Los que lo pudimos oír nos desternillamos de la risa. Cuando la nombraron varios fans gritaron de alegría. BEBE es la revelación musical de los últimos meses en España, premio Ondas, aspirante a los Grami, siempre Extremeña, ha vivido en Zafra, Montijo, Valencia de Alcántara y Badajoz.

 

Sabes que mi gran preocupación es aparcar. Pues aparcamos enfrente de la policía que está en el parque de Castelar. Perfectamente junto al paso de peatones y sin pisar las rayas de cebra que todavía siguen pintando en los suelos de tu ciudad de Badajoz. Cogimos  nuestros  jachiperres y hacia el acto social.

 

En la calle ya se intuía que estaría el todo Badajoz y no nos equivocamos. Además del todo Badajoz, estuvo casi toda Extremadura. Calculan que más de dos mil personas. El parque de Castelar estaba precioso, con tierra de albero recién estrenada, todo limpio, majestuoso. En un rincón a mano derecha estaba tu amigo Adelardo Covarsí, todavía sigue pintando y dando vida a los niños que juegan en el parque. Le saqué esta foto para que la veas y a ver qué te parece:

Adelardo Covarsí sigue pintando… en septiembre de 2005

Tú te entrenaste como poeta dedicándole una composición muy bonita que te publicaron en la revista Alcántara de Cáceres. Se te fue Covarsí cuando te ensimismabas en el cine y te encantó la película Fantasía de Walt Disney. Tu cabeza en aquella época de tu vida estaba llena de pájaros del parque Castelar y también llena de pájaros surrealistas. He releído el poema y me encanta la dedicatoria

«Jinete en yegua de polvo
con huracán de luceros
te fuiste por las llanuras
que hacen lejanos tus lienzos.

Tus cuadros tienen un pozo
para mirar el ensueño». 

Manuel Pacheco

Estabas  muy amigo con tu surrealismo y con imágenes imperecederas como estas que te acabo de recordar.

 

Javier Castaño y Piti Alcón

Pues dimos nuestra invitación y nos dejaron entrar y solamente entrar vemos a una persona que todos le debemos nada más que favores, Javier Castaño. Ya te conté en vida que Javier me recuperó a Rosa de un accidente tonto que tuvo en la curva de las Camellas de Cáceres, que no tenía quitamiedos y se empotró en la cuneta. Recuerdo que le mandé a su esposa una tarjeta con unas flores de taracea. Tú sabes que significan esas flores y por eso las escogí de esta clase.

 

Como siempre esta tarde noche nos dio una advertencia de protocolo, cuidado con ponerse debajo de los árboles porque los pájaros dejan marcas  y señales en la indumentaria. Javier siempre tan sonriente y tan solidario y tan saber estar. Sabrás que el equipo de protocolo de la Junta de Extremadura es uno de los mejores de España. Es un honor tener amigos de este tipo. Y claro le hice una foto con Rosa María Lencero, que la recuperó de la cuneta en dirección Cáceres. Ahora ya viaja en tren y el riesgo en menor.

 

Javier Castaño y Rosa María Lencero. Han pasado ya nueve años desde el auxilio en carretera. Era mayo de 1996.

Y como no podía faltar, Javier siempre al lado de Piti  Alcón que de pronto me saluda y me dice: «Uno de mis académicos preferidos» y Javier apostilla «llevamos una marcha…»  Y lo dejamos seguir trabajando, faltaban unos minutos para que llegaran las autoridades y tenían que estar al pie del cañón. Manuel, a Javier lo conociste muy de cerca y te acuerdas de él, porque es el que te hacía llegar todo lo que le pedías al Presidente. ¿Te acuerdas cuando te pusieron un taxi para ir a la Expo?.

Tú decías «me nombran Medalla de Extremadura, pero no tengo coche ni dinero para ir a los sitios que me invitan» y como estuviste pidiendo toda la vida y la vida siempre fue ingrata contigo y te llenó de problemas y enfermedades llegaste a viejo y no tenías un duro, que hasta te regalaron el frac con el que leíste tu discurso inacadémico, que mal le sentó por cierto a algún numerario que contaras lo  que te hizo penar la monja cascarrabias del hospicio. Pues si era una monja cascarrabias era imposible que la alabaras como todos alabamos a la madre Teresa de Calcuta… En todos los oficios hay de todo, ¿no?

Piti Alcón con sus sonrisas, su móvil y su trabajo

El director de Índice y los hermanos Fernández (Luciano y Juan Domingo)

Pero ahora te voy a recordar tu relación con el director de ÍNDICE,  Juan Fernández Figueroa, que tanto apoyó la cultura en el exilio interior de las Españas de los años cincuenta y siguientes. Su afán porque se hablara de Juan Ramón Jiménez que siempre le censuraba el franquismo dominante.

Tú te acuerdas de él porque te dio a conocer en sus páginas. Tu poema escándalo para la sociedad pacense lo imprimió Juan Fernández Figueroa. Tú lo leíste en público el día 29 de febrero de 1952 en el acto «Versos al atardecer» que celebrasteis en la Alcazaba y se titula «Elegía a la cabeza de un niño» y ese mismo año te invitaba a participar en su poesía experimental Simón Latino en sus Cuadernillos de poesía, editada en Buenos Aires:

El agua tiene pena de flotar
el silencio de ese niño.
El agua tiene limpia la mirada
y no quiere mirar tanta tristeza. 

Manuel Pacheco

Tú que siempre mezclabas realismo mágico a la vida difícil de tus días siempre has creído que el agua tiene limpia la mirada. Tan limpia como que me topé con dos sobrinos insignes de Juan Fernández Figueroa que han dado toda su vida y su trabajo a Extremadura. A quien primero conocí fue a Chano, siendo estudiante y dirigente cualificado del partido comunista de Carrillo, el eurocomunista según me manifestó esa misma noche. Eran tiempos del Colegio Universitario-Facultad de Letras de Cáceres.

Ya sabes que tuve el honor de ser el obrero número trece del Colegio Universitario. Era diciembre de 1974. Todos esperábamos que de un día a otro nos dieran la noticia y tú estabas muy bien considerado por los que plantearon la Plataforma y aquella cena en un restaurante de Badajoz que te ofrecieron. Pues Chano estaba en los entrehilos del asunto.

Tú querías la democracia de corazón y luego fuiste mártir de la democracia. Tu jefe militar en la transición te las hizo pasar canutas, más que en plena época franquista donde tu capitán te protegía, hasta que recibiste la visita de la policía político-social y tuviste que traspapelar muchos de tus documentos personales.

Ahora Chano es el portavoz del máximo órgano legislativo de la Comunidad Autónoma de Extremadura. A Chano lo conocí mucho por mi relación con el vanguardista Romano García hasta que le nombraron Director de la Institución El brocense y me dijo que no quería tratar mucho conmigo para que no le influyera en la política cultural que él dirigía de la mano del político, tu amigo el de las obras de teatro que tan bien reflejaste en tus prosemas.

A Juan Domingo le conocí gracias a su tío, el día en que Alonso Zamora Vicente, presentó mi libro Dialectología hispánica en los Centros locales. Era en la puerta de la Fonoteca de la Biblioteca Nacional de Madrid . «Aquí mi sobrino, Juan, que se inicia como Redactor Jefe de Nuevo Índice«. Fue una velada con recuerdos y las palabras de Zamora Vicente se publicaron en la Revista de Estudios Extremeños, las mías creo que pasaron a la fonoteca de la Biblioteca Nacional, que guardaba todas las intervenciones para la historia de la palabra del siglo XX.

Desde entonces Juan y yo hemos guardado una prudente distancia y alguna que otra vez hemos hablado del cambio generacional en todas las profesiones. La última vez que me paró en el Paseo de Cánovas de Cáceres me ilustró acerca de las nuevas generaciones de periodistas que tienen una cultura mosaico. Cada periodista sabe mucho de una parcelita, pero el conjunto es incapaz de analizarlo.

Se ha pasado de los grandes maestros del periodismo a los tecnócratas de los teclados cibernéticos. Yo por mi parte le decía que eso mismo había sucedido con los nuevos universitarios, preocupados por saber su parcela de saber, pero incapaces de tener un espíritu humanista abierto.

Bien, pues como buen periodista  y Redactor Jefe del Periódico HOY en Cáceres, estaba enterado de mi nombramiento como primer director de la Asociación cultural «Academia de la lengua aragonesa» y me recordó que estaba metido de lleno en la defensa de las lenguas altoaragonesas.

Se nota que tuvo en su tío un gran maestro. Le hice algunos comentarios de cómo con una simple nota de prensa se ha armado una noticia de alcance internacional, sin mover ni un solo hilo. Me entendió, la noticia no la generó la nota de prensa, la noticia estaba generada antes de nacer. Es el problema del sentimiento de la lengua en el que tres hombres de tres enclaves lingüísticos en la frontera entre Aragón y Cataluña, entre Cataluña y Aragón, porque tanto monta una comunidad autónoma como otra.

Marcelino Iglesias, nacido en Bonansa habla altorribagorzano como yo hablo bajorribagorzano , como muy bien estudió Günther Haensch, pero Marcelino Iglesias se ha asimilado al catalán. Por afecto se siente catalófono.

Carod Rovira, sabes que es el líder de Esquerra Republicana de Cataluña, pero nacido en Aragón y el que te escribe se siente «Ribagorzano de pro».

Dos políticos contra un aprendiz de estudiante de las cosas humanísticas. Le dije a Juan Domingo que nosotros somos tierra de frontera y estamos acostumbrados a este tipo de polémicas, lo mejor sería que nos declararan República Independiente del Condado de Ribagorza, porque nuestro territorio siempre ha tenido problemas de frontera  desde la Edad Media como mínimo, porque la historia de los ilergetes todavía está por descubrir.

En Huesca capital solo nos querían para pagar impuestos y en Lérida como clientes siempre nos han tratado muy bien, pero siempre nos han considerado aragoneses. Ahora que varios intelectuales y políticos de la zona han triunfado en Cataluña es cuando se ha reavivado un clima propicio a toda persona que se asimila a una cultura, son como diría Francisco Candel los «xarnegos aragoneses en Cataluña» que han optado por la patria de la lengua catalana.

Es un fenómeno, Manuel, muy curioso el la asimilación lingüística y sucede en todas las lenguas del mundo y con todos los emigrantes del mundo.

Es la tercera generación que se hace con el poder del territorio al que ha emigrado. Es un tema que los mejores especialistas del mundo están ahora en vías de estudiarlo y un asunto donde el contraste de pareceres dará mucha luz a lo largo de los próximos quince años.

Si a eso unes que está candente ahora la reforma de los Estatutos de Cataluña, Valencia y Aragón, esa humilde nota de prensa de seis personas que se reúnen en la Sacristía de la parroquial de Tamarite de Litera, como en la época de Franco, tan pronto como el Diario del AltoAragón la publicó casi íntegra el revuelo estaba asegurado. Simplemente con que el periódico hubiera contrastado la noticia el tratamiento hubiera sido efímero.

Hoy ya leo que Aragón está reclamando los derechos históricos de la Comunidad Autónoma y la devolución del patrimonio eclesiástico que se conserva en Lérida. Pronto Aragón pedirá también la devolución de los documentos de la Corona de Aragón que se conservan en Barcelona en el Archivo de la Corona de Aragón. También se exigen los derechos históricos de las lenguas habladas en territorio aragonés. Además está el tema de la injerencia legislativa. Te das cuenta que frente al catalanismo, los aragoneses se están levantando y muestran sin pelos en la lengua su aragonesismo. Es ley de vida, cuando a alguien le atacan, ese alguien si tiene fuerzas se defiende. Y Aragón, el pueblo aragonés, todavía tiene fuerzas para esgrimir sus buenas razones y argumentaciones. La fuerza de la razón siempre ampara a quien la tiene.

Ningún Estatuto Autonómico puede legislar sobre algo que no está enmarcado dentro de su propio territorio. En cambio el Estatuto de Aragón, gracias al derecho foral aragonés reconoce la ciudadanía aragonesa a todo aragonés que no renuncia a ella, aunque esté censado en otro lugar del mundo y simplemente teniendo el domicilio personal durante dos años en territorio de Aragón se vuelve a recuperar dicha ciudadanía. Me acabo de enterar que hay ciudadanos aragoneses con plenos derechos en Chile y que los visitó Zapatero en enero de este año. El derecho foral aragonés forma parte del patrimonio histórico de Aragón y con él las lenguas habladas en su territorio.

Manuel, tú que eres  natural de Olivenza, conoces mucho de esas cosas de derechos forales, como por el que se rigen tus paisanos oliventinos, eso del derecho de Baylío, «lo tuyo mío y lo mío tuyo» o «Lo mío tuyo y lo tuyo mío».

Pues los dos hermanos accedieron a posar para el objetivo de mi cámara digital y nos saludamos muy amablemente.

 

Los hermanos Juan Domingo y Luciano Fernández, sobrinos de Juan Fernández Figueroa,

director de Índice Nuevo Índice  sonríen al recordar los secretos a voces que guardamos en común

A Luciano Fernández, «Chano» para los amigos le presenté a Rosa María Lencero: «Sé quién es Rosa María Lencero, conozco a Rosa María Lencero, pero no la conocía personalmente. ¡Estaría bueno que yo no supiera quién es la escritora Rosa María Lencero en Extremadura, estaría bueno!».

«Tu tío me presentó en sociedad a mí en Madrid, y yo te he presentado a Rosa María Lencero… Y Juan Domingo, como buen periodista me saca el tema más actual de la sociedad aragonesa:  «Estás ahí con la lengua altoaragonesa dando la batalla, no?». Le contesto: «Ayer le mandé al Presidente de Aragón, Marcelino Iglesias,  un correo sustancioso…».  De sabios es rectificar y de buen político no enfrentarse a la voluntad de los pueblos y no hacer caso al autoritarismo de unas minorías dominantes en la forma de un nuevo totalitarismo que indicaba Huxley. Como le veo una persona inteligente, confío en que sabrá retomar el asunto y promover la reforma del Estatuto de Autonomía de Aragón e incluir los derechos históricos de Aragón, el derecho foral aragonés y la proyección de Aragón en el eje logístico del Aragón del siglo XXI. Aragón, mi tierra natal, se lo merece y los aragoneses lo conseguiremos.

Me pregunta: «¿Iglesias es catalano-hablante no?» Le contesto: «Iglesias es de Bonansa, cerca de Lleps, donde se refugió el obispo de Roda, en la Edad Media, lo que pasa es que Marcelino Iglesias es asimilado al catalán». Además está Carod Rovira que nació  en un pueblo de Teruel, frontera con Cataluña en la provincia de Tarragona. Marcelino Iglesias y Carod Rovira son catalanistas por lo que leo en la prensa aragonesa y en la prensa catalana en catalán y en castellano. Yo soy Ribagorzano de pro. Y entonces se ha armado una buena…. Solo por decir algo de lo que uno piensa. Cuando lo diga todo… Sin hacer nada han armado un revuelo por una simple nota de prensa. Algo de razón en nuestra recién creada y neonata Asociación Cultural «ACADEMIA DE LA LENGUA ARAGONESA» debe de haber en los estatutos que se han ratificado el día 6 de agosto de 2005 en la Sala Capitular de la Colegiata de Santa María de Tamarite de Litera, donde se celebraron varias Cortes de Aragón en la Edad Media».

El duende de Miguel Murillo nos alegra, Manuel

«Hombre,  los hombres de la cultura y del teatro».

Tú no eras así, Antonio tú no ibas con una cámara siempre.

Érase un hombre a una digital pegado, apostilla Rosa.

¿Qué haces con las fotos, las vendes?

La mía no la vas a vender a ningún lado, a no ser que sea para el calendario Pirelli

¿Quién sabe si ahora yo digo que gracias a Miguel Murillo los Titiriteros de Binéfar actuaron en el López de Ayala. Cuando publique el prosema de Pacheco sobre los titiriteros.

 

 

La voz de Miguel Murillo recordando las palmeras de su abuela, la condesa.

Me topo con Carmen Heras, a la que después de no saludar en mucho tiempo, me la encontré el otro día en la plaza de San Juan de Cáceres «No nos hemos visto en un año y ahora cada día, mi futura alcaldesa», saludos. Le he dicho a Carmen Heras «Mi futura alcaldesa», a ver si luego no sale. «Se tienen que dar equimiles de coincidencias, equimiles de votos», apostilla el amigo Miguel Murillo.

 

Por favor, cogédme un sitio… pero yo tengo que hacer fotos. Está reservado, entonces vamos para allá, entonces para allá atrás. Aquí no os va molestar nadie. Miguel se queda allí o… Yo aquí en la esquinita por si me tengo que poner de pie. Ahora me siento Manuel Pacheco que escribía en Castelar poesías, yo hago fotos, hago unas fotos para ver la gente que hay. Mañana por la noche te puedes ver en Internet, en qué Web, en la mía. Saco una foto preciosa del escenario. Me acerco a las sillas de invitados y me encuentro a Carlos Floriano hablando por el móvil. Digo «estos son del PEPE», aprieto el disparador y fotos conseguidas

 

El escenario es precioso, es un escenario excepcional.

 

 Saludo a Milagrosa Ortega, «hola, cuánto tiempo».

Y Miguel Murillo,  que me relaciona con Manuel Pacheco, por algo sé que a mí me conoce como «Antonio… Viudas Pacheco», se acuerda de la infancia y de su abuela, condesa que retrata Pacheco en sus poemas recordando su capilla particular:

Infancia a monaguillo en las luces del alba.
Patio de armas con frío de madrugada,
la vieja condesa blancamente dormida
en la luz del incienso.

Manuel Pacheco

Y mantenemos, Manuel, el siguiente diálogo espontáneamente hablando:

«–Estas palmeras delgadas, más altas eran del campo de mi abuela, del que tiene ahora mi tía. Son palmeras Filipinas. Las trasplantaron de allí y las trajeron aquí. Las tenía mi abuela en la finca que ahora es de mi tía, en Cañas.

–¿Que no tendrán historia…, cómo llegaron a tu abuela estas palmeras?

— Por una razón muy fácil el que diseñó el jardín este diseñó también aquél. Era uno que trabajó en el parque de María Luisa de Sevilla y diseñó este tipo de jardín.

–¿Y porque vinieron de Filipinas?

–Venían en las mochilas de los militares, conchas de carey. Fue la misma abuela que retrata Pacheco.

–¡Sí, sí la del monaguillo!

— Esas palmeras eran de mi abuela.

–Ahora me acuerdo de los poemas de Pacheco «Ahora solo escribo cartas», es que este paseo me lo conozco por los poemas de Manuel Pacheco.

De tarde en Castelar:  «Las palmeras te nombran, los jazmines son rezos»

«Estábamos sentados en un jardín de ensueño / donde blancas palomas besaban palmeras»

 (Mañana de primavera, dedicado a mis amigos María Teresa y Luis López Lago»)

Vibra tu cuerpo
como un álamo joven.
Delirio de palmera
te crece en la cintura. 35
Tus pasos modulan
candelabros de vino,
noches tropicales,
músicas de canela
y claveles abiertos 40
para quemar el aire
que te besa.
Descripción de una adolescente

 A vosotras mi carta perfumada de otoño,

escrita en un jardín donde juegan los niños.

(CARTA DE OTOÑO A CONIE LOBELL Y JEAN ARISTEGUIETA)

El parque de Castelar fue tu escritorio, durante muchos años, Manuel y nos describes el parque con la sensibilidad con la que lo retrató cibernéticamente José María Ródenas Pallares en sus agua-modernos photoshop, en la Carta al poeta y amigo Luis Álvarez Lencero:

Te escribo desde un parque donde juegan los niños.
Tú estarás en el río maniatando luceros.
Te escribo en una mesa hecha de luz y brisa
donde tiembla el otoño como un álamo seco.

Y Manuel, después de acordarnos de ti y de la señora condesa que se dormía en olores de incienso mientras escuchaba misa, la misa en la que tú actuabas de monaguillo, Miguel que tiene el gusanillo de ser escritor de teatro, y a quien tanto animaste tú en vida para que escribiera. Me expresaste muchas veces tu satisfacción de que por fin hubiera buenos dramaturgos en Extremadura.

Miguel me contó que ha superado un examen de los que él llama «los integristas» en el mejor sentido de la palabra, los responsables del Consorcio de Mérida, que le habían encargado una pieza teatral sobre Don Quijote en Mérida y estaba contento porque solo le habían corregido un dato histórico sobre un terremoto de 1603 ó 1604 y una expresión que no les gustó «La conventual», por «El conventual santiaguista».

Se le veía satisfecho, Manuel, porque tú sabes que cuando trató el tema del alcalde de Cáceres, el que procedía de Cadalso, he leído comentarios en los que el teatro tiene que ver poco con la realidad, no le pasa como a otro escritor que la falsea de todas maneras, pero los críticos se lo tragan todo.

Bien, pues, como si estuviera en una de las tertulias de Esperanza Segura, el crítico le dio caña dialéctica y ahora claro, está por desafiar a la crítica. Está muy contento porque se imagina a Don Quijote llegando a Mérida entrevistándose con Bernabé Moreno de Vargas y hace una alusión a la frase «Con la iglesia hemos topao, amigo Sancho».

Pero la alegría de Miguel es mayor porque el día 15 de diciembre estrena por primera vez en el Teatro Español de Madrid, el de la plaza Santa Ana, el que se quemó y ahora está totalmente restaurado. Estrena con la obra de El Premio de Teatro Lope de Vega con la que salió vencedor.

Ya ves, Manuel, aquel maestrino que empezaba y que tú tanto animaste, estrenando en la capital de España. Con lo que te costaba a ti publicar en la revista Poesía de García Nieto.

Sé que te alegras porque tú nunca fuiste envidioso, un poco ególatra sí, pero envidioso nunca. Pues, Manuel, después del jugueteo con la literatura posmoderna, veo a Miguel muy centrado en su oficio de escribir. Creo que ahora que ya ha llegado a la cincuentena va a pulir su obra y va ser uno de los mejores dramaturgos hispanoamericanos y además apuesto a que nunca se le van a subir los humos, los éxitos a la cabeza y nos ofrecerá una tercera edad muy productiva.

Así lo veo en el futuro, como tú animador de espíritus jóvenes. Solo hace falta que se suelte un poquito y será el continuador de tu estela en defensa de las libertades y de la difusión de la literatura.

Desde luego qué buen amigo me dejaste. Sabes, Manuel, ahora que me acuerdo, que gracias a ti y a mi esfuerzo en la red, he conocido cibernéticamente carteando a Verónica Pedemonte.

Es una excelente escritora y vive con su madre creo en el Puerto de Santa María, muy cerquita de allí donde te enamoraste de una estudiante norteamericana que asistió a los Cursos de verano de la Universidad de Cádiz que organizaba José María Pemán, por cierto tú sabes que una de las hijas de Luis Chamizo fue el amor imposible de don José María. Me lo contó ella misma y como me lo contó te lo cuento… Aquellos años cuarenta y cincuenta que tú viviste tan intensamente cuántas sorpresas nos darán el día que nos contéis la verdad todos los que fuisteis protagonistas.

— Le estaba contando a Rosa, que está mañana me han examinado los integristas, usado en el sentido regular de la palabra, del Consorcio de Mérida.

–¿Te han examinado?

— Sí, porque me pidieron que antes del verano, hiciera un texto de teatro sobre el Quijote en Mérida, y se llama La aventura de Mérida. Y me daban sus pautas,  tenían que  ser todo Mérida y tenía que salir todos los personajes de Mérida, tenían que salir todas las cosas de Mérida, hasta los refranes. Cuatro actores, hecho todo con cuatro actores: Don Quijote y Sancho… y con el agravante para tres cuartos de hora. Pues ya les he entregado el texto esta mañana.

Es un homenaje a Mérida.

Te lo cuento porque he salido bien del examen que me han puesto. Han encontrado solo dos errores, una fecha y un nombre que he puesto mal, y otro que no se dice Emerita Augusta, sino Augusta Emerita…

Y el quince de diciembre estreno en El Español, en Madrid, en la Plaza de Santa Ana.

— ¿Con qué obra?

— Con la que ganó el Lope de Vega, el Armengot, la historia del tío de la señora esa de naranja, que está sentada aquí delante. Aquí en la fila está.

— La cuarta o quinta para aquí. Muy bien le voy a hacer una foto.

Manuel, una corrección anacrónica, tú que te pasabas el tiempo por el reloj de los sueños y destruías las palabras recreándolas y dedicaste un poema cuando ibas al ver lo mejor del teatro español en Mérida  con tus amigos y mecenas. Te acuerdas cuando conociste a Paco Rabal y a tantos otros o cuando la joven guardia roja en el año setenta y cinco te invitó a un recital y estuviste hasta las tantas con ellos recitando y cantando poesía. Pues ahora te voy a recordar lo que tú has escrito sobre Mérida. Espera un momento que lo busque en mis carpetas.

Seguro que Mérida ha estado en ti mucho más que tú entre los merideños. Nebrija los llamaba merideños y todavía alguna vez lo he oído a los hablantes de los pueblos de los alrededores. Qué acento tan peculiar y tan sonoro tienen los merideños y qué orgullosos se sienten de su habla. ¿Eres de Méridaaaaaa? Cantan una melodía celestial cuando preguntan algo y responden mejor que los ángeles del coro de las naciones cuando te contestan alguna pregunta. Esa es la maravilla del acento extremeño, tan rico y variado.

Por cierto ¿te acuerdas de cuándo presentaste tu Obra en prosa en 1995? Te hicieron una foto en el Ayuntamiento de Mérida y el club de fútbol de la ciudad estaba en primera división. Fue unos días después de que Antonio Vélez fuera derrotado por Pedro Acedo en la alcaldía. El empecinado de Miguel Murillo se empeño en que entre tú y yo seríamos capaces de reunir lo mejorcito de tu prosa en tres meses.

Viajé mucho a tu casa y al final lo conseguimos y Miguel dijo que eso se hacía a pesar de que el de más arriba le había dicho que tu amigo Camarasa «era una persona muy controvertida».

Eso fueron triunfos. Después ya sabes, te fuiste cuando ya me diste el visto bueno de tu poesía completa. Sé que cada día te leen más los jóvenes y Pedro Moriche disfrutó con tus versos y se nos ha hecho un gran innovador con sus poesías antipoesías, que tú inventaste simultáneamente con Nicanor Parra, porque los dos bebíais de las mismas fuentes literarias.

También escribiste en 1972 una carta titulada «La celulosa, la poesía y la vida», en HOY, contra de la instalación de una fábrica de papel en Mérida. Pues mira, cómo cambian los tiempos, en este acto el director del mismo periódico ha apostado por la instalación de una Refinería en Villafranca de los Barros, aunque lo dijo admitiendo opiniones en contra incluso en su propio periódico. Esto es libertad de expresión, Manolo, la misma que ejercía Teresiano cuando te publicaba todo a ti, aunque a algunos no les gustaba todo lo que tú escribías.

Y en Mérida moría en junio de 1983 tu amigo Luis Álvarez Lencero y le escribiste un poema lleno de sentimientos hacia el amigo con el que siempre te estabas peleando y parecíais el perro y el gato. Siempre jugando a ver quién escribía mejor y a ver quién recibía cartas de personas más importantes y a ver quién era más innovador.

Y en Mérida recitaste varias veces al lado de la sobrina nieta de tu amigo, la poeta Rosa María Lencero. Por cierto, no sabes que sin abandonar la poesía se está pasando a la prosa y como tú ya tiene guiones inéditos de teatro?, le encanta el relato corto y hasta tiene una novela en busca de editor. Además de participar activamente en el foro de APLEx, una asociación que hemos fundado para defender lo nuestro, el patrimonio lingüístico extremeño, incluyendo el portugués de Olivenza y las hablas del río Ellas, en Valverdi del Fresnu, As Ellas y Sa Martín de Trebellu.

Algunos poemas  tuyos, Manuel Pacheco, en los que hablas de Mérida
MÉRIDA

Emerita Augusta
vibra en tus cuadros.
La historia queda dormida
en los alfiles dorados
del ajedrez de la luz 5
que tu pincel va creando.
Una calleja perdida.
Santa María. El espacio.
Cáliz de sol hacia arriba.
Campanario 10
y arco iris van tus ojos
pintando un pueblo romano.
Te quedas quieto en la plaza.
Vegetales extasiados,
centinelas de la historia 15
del bello Arco de Trajano.
Vuela tu pincel y pones
arquitectura de un astro
sobre la ruina el recuerdo
Vomitorium del Teatro… 20
Ya está Mérida en la lumbre
de tus cuadros.

 

LA COMBA DEL ALBA

A la juventud de Mérida,
en la noche de la poesía y música

Allí estaban
esperando la luz
de la palabra.

Muchachos y muchachas
esperando el poema cantado 5
y el poema que habla.
Los aplausos se encendían
como llamas.
Los aplausos salían
de las gargantas. 10
Los aplausos salían
de las melenas y barbas
de los muchachos
y los hermosos cuerpos
de las muchachas. 15

Por la noche de Mérida
la juventud saltaba
a la comba del alba.

Mérida, 21 de agosto de 1975

PARA MIRAR A EMERITA AUGUSTA

Arco iris material
en la rosa azul del aire.
El hombre deja en la historia
sus huellas de caminante.

Publicado en Hoy, 31/8/1975. Este poema se complementa con el «Prosema para saltar a la comba de la libertad», dedicado a la juventud de Mérida.

Bueno, mi querido Manuel, este es el inicio de la velada empresarial, cultural, política, social de la entrega de los Premios Extremeños de hoy de 2004. Tú fuiste galardonado en Mérida en el Hotel Las Lomas, me acuerdo que te acompañé en aquella ocasión.

Pues empieza el acto y de pronto me parece que en vez de estar en Badajoz estoy en cualquier ciudad castellana. Los guionistas, dos periodistas del HOY, pronuncian unas eses y vocalizan mejor que las truchas del Tera. Usan Manuel el castellano normativo que ahora para venderlo mejor Víctor García de la Concha y los que mandan en la Real Academia de la Lengua les ha dado por llamarlo «Español de calidad», que es una expresión clasista y aristocrática, porque presuponen que hay españoles sin calidad.

Español de calidad es una expresión equivalente a español con calidad y el español que no tiene calidad es mal español, es como una segunda marca de la marca verdadera. Luego el director del HOY siguió con el español de calidad sin notársele ni una solita, sola aspiración extremeña ni entonación castúa de Badajoz. A continuación el periodista Antonio Cid presentó un reportaje multimedia de publicidad de la empresa editora del periódico, también usando un español neutro. Eva Caballero y Antonio Cid presentaron el curriculum de cada uno de los galardonados. El premio es una estatuilla del escultor badajoceño José Luis Hinchado.

Ángel Sánchez Trancón

 

Pero mira por donde que el oftalmólogo Ángel Sánchez Trancón, que es en cuestión de ojos tan bueno como el especialista que a ti te trató los problemas del estómago y te dio a conocer el Ulises en inglés, leyó un discurso que había escrito el domingo pasado lleno de enjundia, de miajón extremeño universal. Se crió en Jaraíz de la Vera y mantiene el acento extremeño nativo unido a su habla con los pacientes de Badajoz. En una ventana distinta de esta Web a lo largo de la semana te pondré la transcripción literal de lo que dijo con una transcripción normalizada.

 

Y como te he dicho BEBE no pudo hablar, pero rompió el protocolo y espetó el modismo  «Esto pesa un güebo» con entonación extremeña.

 

Bueno al final habló nuestro amigo Ibarra, «¿te acuerdas el varapalo que les dio a los académicos cuando andaban a tirarse los trastos entre Marino Barbero y el presidente en la audiencia colectiva a toda la Academia?». A tiy a mí nos respetó, pero a los demás les dio una buena repasata…

 

Bueno, pues por la Academia andan las cosas como andaban, todavía Ibarra no se ha atrevido a ponernos en una partida fija del presupuesto y eso hace que no se tenga independencia para poder trabajar en libertad, pero estoy convencido de que el año que viene ya no dependeremos de un favor del Consejero de Cultura, sino que ya nos incluirán en alguna partida fija del presupuesto regional.

Es que a veces, Manuel,  el poder teme a los críticos cuando tendría que pagar a los críticos para que fueran una ayuda para que todo andara mejor y todos trabajáramos en beneficio de Extremadura.

Por cierto, en su discurso dijo que llevaba en la mochila muchas dosis de lucha por la libertad y yo pensé » Pacheco si que luchó por la libertad» y otros muchos también seguimos luchando, pero como esa señora vive tan lejos es muy difícil de concertar una cita con ella.

Juan Carlos estuvo políticamente Juan Carlos. Es un buen comunicador y siempre que puede lleva el ascua a su sardina. Es un buen orador.

Improvisó y sacó el tema del extremeñismo de Soraya  y cogió el guante de vender Extremadura que le echó Ángel Sánchez Trancón y dijo que nos dejaría hablar en libertad en el futuro. Tengo todo el discurso grabado y es una buena pieza oratoria. Se le ve que no le gustan las críticas, pero como es un demócrata de toda la vida, las sabe encajar bien y sobre todo tiene recursos para defenderse a veces con un ataque y otras con argumentos que contrarían al adversario dialéctico, aunque no le convenzan. Eso sí al publico fiel siempre le persuade. Es un buen Cicerón de Augusta Emerita. La verdad que enfrente no abundan los buenos oradores y eso hace que lo tenga fácil. Es filólogo y se nota que la oratoria es lo suyo. Sus discursos han sido analizados y puestos como ejemplo por algunos eruditos de la universidad de Extremadura, de la que es ahora Mecenas casi único en tanto en cuanto que es Presidente de la Comunidad Autónoma de Extremadura.

Como colofón del acto oficial actuó el grupo Lorca, que reproduce versiones de canciones del poeta de La huerta de San Vicente, al que tanto admirabas y que con buen criterio Vicente Aleixandre te aconsejó que dejaras de imitar en tus versos primerizos.

Grupo «Lorca» intepretando canciones de Federico García Loca.

Bueno, este prosema tiene que terminar de alguna manera y para que termine bien digo que al final me encontré con Miguel Murillo que estaba hablando con el padre de una antigua alumna mía (el padre de Violeta Herrera) que es alcalde socialista de Alconchel.

Cosas de la vida, Miguel Murillo la tuvo de alumna en los primeros años de su vida y yo la tuve de alumna en mis clases de dialectología. Me acordaba de ella y le dije a sus padres, también estaba su madre, que era una alumna muy especial, con duende dentro. Y tanto Miguel Murillo como sus padres me confirmaron mi intuición. Eso es lo que hace que la juventud extremeña tenga  duende, algo mágico que conseguirá levantar esta tierra hasta el lugar que se merece. Pues te diré que si las más de dos mil personas que había en el Parque de Castelar empezamos a creer en Extremadura, Extremadura llegará muy alto, muy alto. El tiempo deseo que me de la razón.

Desde Malpartida de Cáceres te releo el poema que me dedicaste, a ver si soy capaz de entenderlo como tú lo escribiste:

 

LAS ROCAS DE MALPARTIDA

A mi amigo Antonio Viudas Camarasa,

en recuerdo de la tarde del 8 de abril de 1994

en mi visita a su nueva casa que se le puede poner

el nombre de Libertad, este minipoema

 

Las rocas de Malpartida
son un bosque de esculturas.

Viven el sol del paisaje
con resistencias de acero.

Se levantan hacia el cielo
y el crepúsculo es su encaje.

Manolo, intenté que se esculpieran tus versos sin la dedicatoria, en el Museo Vostell Malpartida de Cáceres, envié un escrito al Patronato, pero todavía no he recibido respuesta. Pero no desisto de la idea. Los administradores de esa institución no pueden llegar a entender que fuiste tú uno de los primeros que apostó en la prensa regional (y para ti no había más prensa regional que tu HOY) por el vanguardismo del happening que Vostell nos trajo de América del Norte.

Bueno, Manuel Pacheco, síguenos protegiendo a todos los que hemos creído en el valor de tu escritura. En esta ocasión a Milagrosa Ortega, que escribió un recuerdo tuyo en el Boletín de la Real Academia de Extremadura y escandalizó a los burgueses, Rosa María Lencero, Miguel Murillo y a mí que compartimos fila durante la entrega de los extremeños de Hoy 2004 en la platea del teatro abierto de El Parque de Castelar.

Se me olvidaba Carolina Coronado está preciosa con su fuente y sus patos. Te manda un beso.

Abrazos de

Antonio Viudas Camarasa

2005 09 25

Enlaces:

2005 09 23 Anuncio del acto. Diario Hoy

2005 09 25 Antología de fotos publicadas en el diario Hoy

* Manuel, 27 de noviembre de 2005, entre tanto spam de Web recupero un correo electrónico de Miguel Murillo del pasado día 23 de este mes en el que me confiesa que después de leer este prosema desempolvó un poema, escrito por un dramaturgo, el día en que tu te fuiste a los mares del sur, el 13 de marzo de 1998y para que lo conozcas te lo transcribo en esta nota asterisco:

El poeta

 

El poeta celador de las palabras

fue niño huérfano

con manos de violetas.

Vigilaba mi susurro y me contaba las historias

de viejos legionarios sudados por la muerte.

Al alba perfumaba con incienso

el recuerdo de una capilla oscura en la que oficiaba

un cura triste ante una virgen negra.

El poeta cerraba nuestros libros

con un verso helado por el viento

hambriento de los años vacíos.

Y con el recuerdo de las flores negras

y de los cirios quemados por el calor sofocante

de los morteros disparando contra las ventanas.

Al fondo de la vieja biblioteca

su silueta azul de príncipe romano

se movía buscando las razones del buzo,

el trigo sembrado sobre calaveras,

y buscaba nuestros ojos de niños asustados.

 

Miguel Murillo, 1998

Start typing and press Enter to search

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad