en Etapa 2: Mérida 16-17 Diciembre, Uncategorized

20161222. Editor

Ponencia

SÁBADO, 17 DICIEMBRE DE 2016. ETAPA 2: MÉRIDA

Mañana

SESION TÉCNICA

Lugar: Sede de la UNED de Mérida. Ubicación del antiguo instituto de Mérida, donde dio clase (1940–1942) Alonso Zamora Vicente. Calle Moreno de Vargas, 10. 06800 Mérida, Badajoz

10:30h.

Mesa Redonda–debate AZV–6: La Mérida de Alonso Zamora Vicente y María Josefa Canellada. Una mirada en el tiempo

INTERVIENEN: 1. Alonso Zamora Canellada. 2. Jesús Díez Marín, alumno de Alonso Zamora Vicente entre 1940-1942 en el I

nstituto de Mérida. 4. Antonio Gallego Domínguez. IES Santa Eulalia.  4. Rufino Rodríguez Sánchez, presidente de la Sociedad Científica de Mérida. 5. Iñaki Mur Idoy, miembro de la Sociedad Científica de Mérida. 5. Antonio Viudas Camarasa

«ITINERARIO ARTÍSTICO LITERARIO ALONSO ZAMORA VICENTE

100 AÑOS DE SU NACIMIENTO»

1916-2016

Cáceres→Malpartida de Cáceres→Mérida→Madrid

Noviembre-diciembre (2016) enero (2017)

ETAPA 2. MÉRIDA

16 Y 17 diciembre 2016

Alonso Zamora Vicente, catedrático del IES SANTA EULALIA

Por Antonio Gallego Domínguez

Catedrático del IES SANTA EULALIA. MÉRIDA

Se me ha pedido que comente brevemente qué Instituto se encuentra Alonso Zamora Vicente al llegar a Mérida, sus vivencias en el claustro de profesores y algunas reseñas de la evolución posterior de esta institución educativa. Estas últimas vividas personalmente de una manera muy directa ya que estuve 8 años como alumno (desde la Escuela Preparatoria hasta el curso Preuniversitario), 37 como profesor.

Comencemos esta historia

Ya en 1931 en las Actas Capitulares de Mérida, se menciona el proyecto de creación de un Instituto de Segunda Enseñanza. Este proyecto se hizo realidad el 30 de octubre de 1933, cuando el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, publica una relación de centros que se crean, incluyéndose entre ellos el nuestro. Se clasificaban éstos en tres grupos : Institutos Nacionales, Institutos Elementales y Colegios subvencionados. El de Mérida nació como Instituto Elemental, eso significaba que los alumnos tenían que ser examinados a final de curso por profesores de Badajoz, algo que no agradaba a los padres, y que el Ayuntamiento corriera con los gastos de mantenimiento y limpieza del centro; por estas dos razones el Ayuntamiento pretendía que fuera nombrado Instituto Nacional, lo que se consiguió dos años después, en 1935. Para alcanzar este objetivo hubo que hacer un gran esfuerzo pues la matricula tenía que ser de 200 alumnos, de ahí que hubiera mucho interés por aumentarla instándose a los ayuntamientos de los pueblos de la comarca a que enviaran sus alumnos becarios a Mérida.

La evolución del Instituto no fue fácil: cambió de ubicación en diferentes ocasiones, se cerró en otras dos y su emplazamiento actual no estuvo exento de dificultades. En sus comienzos estuvo ubicado en el acuartelamiento Hernán Cortés ( hoy desaparecido). Con el comienzo de la Guerra Civil se traslada al grupo escolar Trajano y en 1937 el Ayuntamiento considera que es de vital importancia para Mérida instalar adecuadamente el Centro porque de ello dependerá su subsistencia y es por lo que acondiciona un viejo caserón de la calle Moreno de Vargas (donde actualmente está la UNED) y donde nos encontramos.

La segunda encomienda que se me hace es qué vivencias académicas tiene Alonso Zamora Vicente en este Instituto, qué indican las actas claustrales de su estancia en esta ciudad.

El primer Claustro al que asiste Alonso Zamora Vicente es de fecha 13 de noviembre de 1940. En el mismo el Director da la bienvenida a los Sres. Catedráticos y profesores recientemente nombrados felicitando a los Sres. Pastor, Zamora y Abellanas por sus triunfos en las últimas oposiciones a Cátedras. En este Claustro se establece, y cito textualmente “ que por la mañana comenzarán las clases de los alumnos a las nueve y media horas hasta las trece, con ejercicios gimnásticos de once a once y media, y las clases de las alumnas darán comienzo a las tres y media de la tarde para terminar a las siete, con ejercicios gimnásticos de cinco a cinco y media. También consta lo siguiente ”en cuanto a las prácticas piadosas diarias, el Profesor de Religión, manifiesta que es absolutamente imposible celebrarlas en este Instituto por no reunir ninguna de sus aulas las debidas condiciones de recogimiento y respeto que para tales actos se requiere”.

En Claustro de fecha 13/enero/1941 se procedió a la propuesta de la terna para el cargo de Catedrático-Interventor. Por unanimidad se acordó que el primero de la terna fuera el profesor Zamora, y del resultado de esta propuesta se daría cuenta al Excmo. Sr. Ministro de Educación Nacional para que con su siempre recto y superior criterio tenga a bien extender el correspondiente nombramiento.

En Claustro de 11/abril/1941 se acuerda que en la próxima Feria del Libro a celebrar el 23 de este mes intervengan los Sres. Fernández-Cortés y Zamora Vicente, así como que al final se haga un reparto de libros entre los alumnos aventajados de este curso.

11/noviembre/1941.- El Director da cuenta de que habiendo renunciado voluntariamente de su cargo directivo el Sr,. Catedrático-Interventor D. Alonso Zamora Vicente debe el Claustro proponer una nueva terna. Asimismo  un Catedrático del mismo propone la aportación de todos los profesores para contribuir a la suscripción abierta en esta ciudad para enviar el aguinaldo de Nochebuena a la gloriosa División Azul que lucha en Rusia. El Claustro acuerda contribuir con la cantidad de ciento veinticinco pesetas.

El último Claustro al que asiste Zamora Vicente en Mérida es del 19/septiembre/1942. En el mismo el Director indica que el próximo día 30 cesarán en este Centro tres catedráticos, entre ellos D. Alonso Zamora Vicente, Catedrático de Lengua Española y Literatura en virtud de haber sido trasladado por concurso al Instituto de Santiago. “El Claustro, por unanimidad, hace constar su sentimiento por faltar la colaboración en lo sucesivo de estos Catedráticos de tanto prestigio que han desarrollado labor de gran mérito en este Instituto”

Empiezo con el tercer y último apartado solicitado: la evolución posterior de esta institución educativa.

La denominación del Centro como “Santa Eulalia” viene desde el año 1951. En sesión de Claustro del 19 de septiembre de este año a propuesta del profesor de Religión D. César Lozano se acuerda solicitar al Sr. Ministro la actual denominación del mismo.

El curso 66/67 se inició en el nuevo edificio y este hecho supuso un acontecimiento importante en la ciudad  (estamos en el 50 aniversario): tenía capacidad para 1200 alumnos y contaba con numerosos servicios. Su Claustro estaba formado por 35 profesores y su coste se elevó a 29 millones de las antiguas pesetas (175.000 euros). Pese a la expectativa creada no gozó de una inauguración oficial y las clases comenzaron sin luz ni calefacción (hasta el siguiente curso no se normalizó esta situación).

 

Durante esos años la disciplina era bastante severa. En el RRI para alumnos de 1969 se ponía de manifiesto el rigor educativo, con un sistema de puntos que recuerda mucho al que Tráfico ha puesto en marcha. Los problemas disciplinarios no son sólo de ahora, han existido siempre y de ellos dan fe las Actas de los Claustros de los años 43, 46 y 50, en este último año se recomienda que cada profesor localice a los alumnos más díscolos, su castigo podía ir desde la pérdida de matricula hasta la expulsión.

La evolución del Instituto refleja fielmente la historia de la enseñanza en nuestro país en los últimos 80 años. Desde el Bachillerato de 7 años de la década de los años 40 (la de AZV), el Bachillerato Elemental, Superior y Preuniversitario de la década de los 50 y 60, el BUP y COU de la década de los 70 y 80 con la llegada de la Ley General de Educación de Villar Palasí que introdujo la enseñanza obligatoria hasta los 14 años y que permitió que el Bachillerato y los estudios universitarios se abrieran a un número bastante más amplio de jóvenes, de tal manera que frente al apenas centenar de alumnos que tuvo el Instituto en  sus comienzos, se llega a 1200 en el curso 70/71. Por último, desde la década de los 90 hasta la actualidad con la llegada de la LOGSE se introduce la obligatoriedad de la enseñanza hasta los 16 años con los estudios de ESO (cuatro cursos) y el Bachillerato (2 cursos) que es lo que hay actualmente con diversas leyes, LOE, LOMCE… Es necesario un consenso para que sea posible una ley de educación que permanezca durante bastantes años.

Desde su creación, el Instituto no sólo ha sido un centro educativo sino un foco irradiador de cultura, íntimamente unido a la ciudad: en su Salón de Actos se han celebrado varios Congresos y Jornadas. Desde tiempos ya lejanos, ha sido tribuna de muchos e ilustres conferenciantes, baste recordar que en el curso del Cincuentenario (82/83) nos visitaron entre otras personalidades: Alonso Zamora Vicente (volvió al Instituto pasados 50 años), Camilo José Cela, Miret Magdalena  y el Ministro de Educación y Ciencia José Mª Maravall que clausuró los actos. Tuve la fortuna de estar presente en todos los actos del Cincuentenario y escuchar todas las intervenciones..

En cuanto a las actividades extraescolares, éstas han sido una seña de identidad desde el primer año. Desde aquella primera salida a la fábrica de harinas de Don Benito en el año 1933 hasta el primer intercambio con una ciudad francesa en el curso 78/79 las salidas al extranjero han sido una constante en la vida del Centro, algo que culminó con la participación en dos proyectos europeos, Eureka y Ágora .

Finalizo mi intervención con la actividad cultural más conocida: el Teatro . Desde los primeros años tenemos noticia de un teatro leído. Más tarde, cuando en la década de los 70 se produjo en nuestro país la eclosión de numerosos grupos de teatro independientes, el Instituto fue adelantado en la tarea de ofrecer a sus conciudadanos montajes escénicos de muchos de ellos, sin contar con que en repetidas etapas de su historia él mismo ha contado con grupo de teatro propio. Yo recuerdo en el Salón de Actos la actuación de  Balbo de El Puerto de Santa María con Miles Gloriosus en el año 1983. De esto hace ya 33 años y aún sigue   actuando en el Festival Juvenil Internacional de Teatro Grecolatino que se celebra todos los años en el Teatro Romano y que organiza el Instituto. Este festival cumple este curso su XXI edición,  por el mismo han pasado 200.000 alumnos y por la organización del mismo en el año 2006 la Junta concedió al Instituto la Medalla de Extremadura.

En el año 2008 con motivo del 75 aniversario de su creación el Ayuntamiento concedió a la Institución la Medalla de Oro de la ciudad.

No quiero terminar sin mencionar a los tres directores que han cubierto este cargo en la institución durante un total de 52 años: Fernando Fernández-Cortés Morán (25 años) coincidiendo con el profesor Zamora Vicente, Joaquín González García (11 años) y Felipe Gómez Valhondo (16 años).

Espero haber sido fiel transmisor de las vicisitudes, de las vivencias y las realidades educativas de esta Institución a la que he dedicado gran parte de mi vida .

Nada  más y muchas gracias

 

 

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