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20181022 dialectus.es

El Silo de Mérida: Amigos de Mérida no se amilana, mientras el ayuntamiento de Mérida mira hacia otro lado

Por Antonio Viudas Camarasa

Académico numerario de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes

Amigos de Mérida lucha, a través del nuevo compromiso de la sociedad civil no durmiente, para defender la conservación y el destino de este edificio, con razones fundamentadas.

Un edificio que tiene tanto valor o más que El Silo de Córdoba, declarado BIEN DE INTERÉS CULTURAL EN LA CATEGORÍA DE MONUMENTO por la Junta de Andalucía.

La Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Mérida no han sabido o no han querido en su momento conseguir lo que Andalucía consiguió para su patrimonio histórico cultural con un edificio muy singular de la arquitectura agroindustrial.

Amigos de Mérida está pendiente de que el recurso de reposición presentado en tiempo y forma se resuelva favorablemente para que este edificio sea declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento, de acuerdo con la petición que realizó a la Junta de Extremadura el Ayuntamiento de Mérida el 30 de octubre  de 2015 y que la Junta de Extremadura desoyó durante más de un año, teniendo el Ayuntamiento que recordárselo a esa entidad que debe y deberá  velar por el patrimonio cultural de los extremeños.

La Junta de Extremadura  incoa el expediente en resolución del 20 de diciembre de 2016 (DOE del 2 de enero de 2917) y de nuevo lo revoca en resolución de 27 de julio de 2018 (DOE del 27 de agosto de 2018).

A la revocación el ayuntamiento de Mérida ha renunciado públicamente a presentar recurso de reposición, algo que no entiende el ciudadano extremeño, como tampoco entiende el contribuyente de Extremadura que la Consejería de Cultura e Igualdad lo revoque.

El informe, no vinculante, desfavorable y muy manifiestamente mejorable, de la Abogacía de la Junta de Extremadura. En la revocación de 27 de julio de 2018  no se especifican las razones objetivas –que deben ser transparentes y fundamentadas– para conocimiento de todos los ciudadanos.

No se entiende que  la Junta de Extremadura haya aceptado las alegaciones de la parte vendedora, con argumentos que muestran la necesidad de liberarse de un bien que no le reporta más que cargas, y las alegaciones de la parte compradora que como buen comprador no desea comprar un edificio con el control administrativo al que se someten los bienes declarados de interés cultural en categoría de monumentos y prefiere acogerse a planes municipales de urbanismo vigentes, que con el tiempo pueden cambiar y convertir la nuda propiedad adquirida en derribo y nueva edificación de nueva planta.

De este modo un edificio singular que merece ser declarado bien de interés cultural, adquirido en compra directa “a precio de saldo”, tras quedarse desiertas las reglamentarias subastas, puede mejorar su plusvalía en un futuro con un valor que dependerá del mercado urbanístico al vaivén de los planes que aprueben las venideras corporaciones municipales futuras.

El comprador –como todo ciudadano que estaba interesado en la puja o no puja de la subasta anunciada para finales de enero de 2017–  sabía por su publicación en el DOE a principios de enero de 2017 que el Silo de Mérida, objeto de la subasta, se había inscrito en el registro previo de Bienes de Interés Cultural en la categoría de monumento. La ignorancia de la ley no impide de su cumplimiento es un axioma del derecho y del sentido común.

Alguien que yo sé conociendo el asunto por la prensa y la lectura del DOE no optó por ir a la subasta sabiendo los requisitos que se deben cumplir cuando se adquiere un bien de interés cultural.

El lector puede consultar más información redactada a partir del 3 de enero de 2017 en ¿Se declarará bien de interés cultural el Silo de Mérida?

Nunca imaginé que hubiera un comprador dispuesto a invertir en un edificio que tenía la espada de Damocles pendiente en una compra con una posible carga desconocida en el momento de la compra y menos imaginé que la administración, veintidós meses después del 30 de octubre de 2015, aceptara las alegaciones de las dos partes interesadas, la compradora y la vendedora, sabiendo ambas partes –como todo ciudadano que se somete a la ley de transparencia regional–que El Silo de Mérida antes de realizarse la subasta estaba bajo la custodia del patrimonio histórico cultural de Extremadura en el iniciado expediente de incoación como Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento. ¡¡Cosas veredes, Sancho!!

Excelente buen estado de la cumbrera, tejados y mansardas de Silo de Mérida. Fotos gentileza de Amigos de Mérida

 

APÉNDICE

Documentación gráfica conseguida ayer por la mañana al Silo de Mérida en visita guiada por los responsables del FEGA

Por las fotos se deduce que el estado de conservación  del Silo de Mérida es super-hiperbueno. En las alegaciones del  comprador se dice lo contrario.
“Unas fotos preciosas” las publicadas por Amigos de Mérida
“Unos espacios muy muy interesantes” los que tiene el Silo de Mérida

Una de las plantas del Silo de Mérida

 

Los vagones tolva pueden volver a entrar por el lateral naciente (Este) del Silo de Mérida y llevar cereales al puerto de Málaga en caso de necesidad estratégica como lo hicieron por motivos de exportación e importación de cereales en la década de los cincuenta y sesenta principalmente. Una vez cargado el vagón tolva su destino era decidido por las necesidades del servicio bien para labores alimenticias bien para fines de sementera.

 

Dos miembros de la junta directiva de Amigos de Mérida en la planta de carga con sinfines.

 

 

         

 

2018 10 22 VER FOTOS ORIGINALES AQUÍ:

 

 

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