en PACHECO 2020

2019 11 10

 

MANUEL TERRÓN ALBARRÁN (1926-2019): «La hora verde» en AUSENCIA DE MIS MANOS (1949) de Manuel Pacheco

Antonio Viudas Camarasa

 

LA HORA VERDE

A Manolo Terrón Albarrán

Nombre de agua vencida,

voz mojada de ensueño por papel transparente,

serenata inconclusa

de un cabello vencido por la luna.

 

Mis dedos ya no miran por su tacto

mejillas perfumadas,

lapiceros de sombra resbalan soledad

por los libros marchitos,

son virtudes de hielo,

negaciones de seda.

 

Mis manos aromadas de cerezas tempranas,

de estatuas desceñidas,

de besos que tapizan de violetas

los rincones más blancos;

mis manos desdobladas por teclas de pecado

muriendo en languidez por la lira más húmeda.

Manuel Pacheco. Ausencias de mis manos (1999, Tomo I, pág. 18). En Libros del ensueño. Poesía completa (1943-1997), edición de Antonio Viudas Camarasa

 

 

Noviembre 10

A las dos de la tarde abro el correo electrónico y leo una escueta nota que  dice «Ha fallecido D. Manuel  Terrón. Su cadáver se encuentra en el tanatorio “Puente Real”, de Badajoz. El entierro es mañana. Aún no sé la hora.». Inmediatamente llamo a Francisco Pedraja Muñoz, se pone Aurora al teléfono. Le pregunto si saben la hora del sepelio. Sorpresivamente le doy la noticia.

Cerca de las cuatro escribo:

«Descanse en paz.

Lo conocí recién llegado a Extremadura en 1974. Me lo presentó Carmelo Solís junto a Francisco Pedraja en la cafetería El Águila en Badajoz. Gracias a ellos conocí a dona María Bourrelier y a don Enrique Segura Covarsí. Eran los cinco en 1974 parte de la cultura tan rica que tenía la ciudad de Badajoz y cuyo mejor reflejo era la tertulia de Esperanza Segura cuya memoria viva guardan hoy mis amigos Pedro de Las Heras Salas y Carlos Tristancho.
Para todos desde la publicación de su primer libro Manuel Terrón es un referente imprescindible para la memoria inteligente que se escriba sobre Extremadura entre 1949 y hoy.
En la primera fecha publicó su primer libro Calma e ilustró el primer libro de poemas de Manuel Pacheco Ausencia de mis manos.
Ruego me digáis a qué hora es el entierro.
Un fuerte abrazo para todos.
Antonio Viudas Camarasa»
Recibo de Feliciano Correa esta respuesta:
El funeral por el descanso de nuestro. compañero don MANUEL TERRON ALBARRÁN será mañana lunes a las 11 en el tanatorio del Puente Real de Badajoz».
Le llamo por teléfono, no lo localizo. Cerca de las 8 de la tarde recibo noticias de Feliciano:

«FALLECIMIENTO DE MANUEL TERRÓN ALBARRÁN.-

Para conocimiento general hago saber que la misa funeral por nuestro ilustre compañero, don MANUEL TERRÓN ALBARRÁN, tendrá lugar mañana lunes, día 11, en el tanatorio PUENTE REAL, de Badajoz.

Acabo de estar con su viuda y le he expresado en nombre de nuestra corporación el sentir de los académicos por una pérdida tan significativa, pues Manolo fue fundador y muy digno representante de nuestra institución, sobre todo en su arranque y también en dotar a la Real Academia del soporte jurídico-administrativo para consagrarla como tal. Con su marcha se va el último miembro fundador de la Real Academia de las Letras y las Artes de Extremadura.

Un cordial saludo a todos,
Feliciano Correa

2020 11 12

Le contesto a Feliciano a su rápida necrológica:
He leído tu recuerdo de Manuel Terrón. Gracias por escribirlo.
La historia conocerá por qué dimitió como Secretario Perpetuo.
Tu frase es de antología:
 «Y es que ni Antonio Vargas-Zúñiga, marqués de Siete Iglesias; ni Antonio Hernández Gil, ni Marino Barbero, ni Santiago Castelo, hubieran sabido gestionar con tanto tino como directores de la barca académica, sin este perspicaz timonel».
Santiago Castelo perdió al timonel que le había propiciado su rosa de marear y la Academia se convirtió en una desnortada.
Descanse en paz Manuel Terrón Albarrán, de quien tantas claves para entender Extemadura oí de sus conversaciones académicas y en las reuniones a las que asistí asiduamente mientras él fue Secretario Perpetuo. 
Dejó de serlo y lo que podría expresar aquí lo podéis leer todos los compañeros en las Actas de nuestra institución. Manuel Terrón Albarrán y Antonio Rubio Rojas, fueron los puntales donde se sustentó la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes. 
Las horas dedicadas por ambos en favor del prestigio de esta Institución son impagables. Con la muerte inesperada de Antonio Rubio Rojas la Academia de Extremadura empezó a tambalearse y con la dimisión voluntaria de Manuel Terrón Albarrán la Real Academia de Extremadura con Santiago Castelo en la dirección con otros timoneles no fue capaz de conseguir el viático necesario para que sus miembros asistieran dignamente a sus reuniones. 
Hasta que la dignidad de los académicos no sea reconocida es muy díficil «que naveguen las palabras como los barcos», frase escrita por Manuel Pacheco y que tiene música de Esteban Sánchez en el himno de la Real Academia de Extremadura.
Gracias, Feliciano, por tu escrito. 
Terrón y los sabáticos de la tertulia de Esperanza Segura. Terrón y el extraordinario ambiente cultural de Badajoz con el fiscal Federico García de Pruneda. Terrón y el 68 en Badajoz. Terrón y su  poemario Calma (1949). 
Terrón, el ilustrador de Ausencia de mis manos 1949) de Manuel Pacheco. Terrón y sus amigos: Encomienda, Carmelo Solís, Francisco Pedraja. Terrón y la Institución Pedro de Valencia como tú muy bien has escrito. Terrón y Badajoz. 
Terrón y Extremadura. Terrón y Adelardo Covarsí. Terrón y la caza. Terrón y el paisaje extremeño. Terrón y sus cacerías en Azagala. Terrón y los buitres de Alpotreque. 
Terrón y el Badajoz árabe. Terrón y Manuel Pacheco. Terrón y la historia de Extremadura entre 1949 y el 9 de noviembre de 2019. Terrón y Llerena con Luis de Zapata. Terrón y la idea de América. 
Este guión es una muestra de las palabras que me vienen a la memoria de tantas como le oí en vida. 
En la lectura de sus obras aprendí, pero más aprendí escuchando aquellos largos parlamentos casi monólogos en muy diferentes mesas de la geografía extremeña con quien compartí mantel desde 1988 hasta que no hubo presupuesto para seguir compartiéndolo. Los servicios jurídicos que prestó a la Academia de Extremadura no tienen precio. 
Siempre le alabé en vida dos cosas: la elegancia con la que trató la donación y posterior registro de la propiedad en el Registro de Trujillo del solar y finca sede de la Real Academia de Extremadura, la elegancia con la que llevó a cabo la recepción de la donación de la Biblioteca de Encarnación Ramón y Cajal Conejero a nuestra institución. 
Hay que ser muy experto para llevar a cabo esas dos gestiones que son las que más han enriquecido el patrimonio histórico-cultural de la Academia de Extremadura de las Letras y las Artes.
Por impedimento personal sanitario no he podido acompañaros en Badajoz. Le mandaré mi sentido pésame a su viuda, María José Bigeriego. Con María José me viene a la memoria su amigo Luna, el que fuera alcalde de Zafra.
Quien tenga datos a mano hará un gran aporte escribiendo su biografía que completará la nota que leo y transcribo de nuestro Anuario 2019
«I Badajoz, 2-XI-1926
D. MANUEL TERRÓN ALBARRÁN
Abogado; Secretario Perpetuo de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes hasta diciembre de 2010 y Decano; Secretario (grupo fundador) de la Institución Cultural Pedro de Valencia»; Secretario de la Comisión Permanente de los Congresos de Estudios Extremeños: Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia (desde 1975); Delegado Provincial de Bellas Artes de Badajoz (1965-1972); Premio Club de Monteros de Madrid 1998; Medalla de Oro del I. C. Provincial de Abogados de Badajoz a los 50 años de colegiación profesional ( 1952-2002).
Elección: Real Decreto de 6 de junio de 1980. Toma de posesión: 22 de febrero de 198
Saludos para todos
Antonio

22 ene. 2020 1:23

MANUEL PACHECO (Olivenza 1920–Badajoz 1998) Y MANUEL TERRÓN ALBARRÁN (Badajoz 1926-2019)

Manuel Terrón fue el ilustrador de Ausencia de mis manos 1949, el primer libro publicado por Manuel Pacheco, financiado por Manuel Monterrey y otros amigos del joven poeta.
En 1950 Francisco Rodríguez Perera pública el primer número de Alor, revista poética y la inaugura con poemas de Asunción Delgado, Manuel Pacheco, Manuel Monterrey, Terrón Albarrán, Jesús Delgado Valhondo, Francisco Rodríguez Perera, Antonio Zoido Díaz y Manuel Ruiz GonzálezValero.
A Manuel Pacheco le oí recordar mucho a Asunción Delgado.
Manuel Terrón, Antonio Zoido y Manuel Pacheco han sido compañeros míos en la Real Academia de Extremadura.
De Manuel Monterrey conocí su existencia gracias al prólogo de Enrique Segura a la primera edición de las Obras completas de Luis Chamizo y las referencias orales  de Terrón y Pacheco.
De la existencia de Francisco Rodríguez Perera me enteré gracias a las tertulias de café con Manolo Terrón después de las burocráticas y a veces acaloradas sesiones de las juntas ordinarias de la Real Academia de Extremadura hasta 2004.
De Manuel Ruiz González-Valero me habló muchísimas veces Manuel Pacheco a partir de 1991. Es el autor de Musa entre hierros, depurado y confinado en Badajoz en la posguerra.
A Manuel Terrón, poeta lo descubrí como tal en el archivo de la Diputación de Cáceres leyendo la revista Alcántara y su libro Calma 1949.
Hoy, 22 de enero de 2020 he vuelto a leer gracias al archivo de Pedro de las Heras y en el primer número de Alor 1950 el poema en el que rememora Manuel Terrón su nacimiento. Se titula Primer momento:
PRIMER MOMENTO
Yo nací el 2 de noviembre,
yo vine a la vida
en el día doliente de los muertos.
Un horizonte de cruces
me miraba en el silencio,
y la espuela de la luna
gravitan alrededor de mi cerebro.
   Sí,
porque yo llevo la luna muy hondo,
en los últimos rincones de mi cuerpo,
desde el día de mi nacimiento.
  Y la luna de la muerte
me brota sin dolor entre mis dedos.
Señor:
¿estaba mi nombre en las estrellas
escrito en algún número del cielo?,
¿o era una libélula
volando alrededor de tu recuerdo?,
¿tenía veredas
regadas de alfileres en el suelo?
  Señor:
aquí me tienes,
como hasta siempre,
como todos los años,
como todas las horas de mi cuerpo,
exacto,
vivo
aunque nací en el día de los muertos…
  Manuel Terrón Albarrán. Alor, 1950
La amistad entre Manuel Pacheco y Manuel Terrón es algo digno de tenerse en cuenta. Una de Las Horas se la dedica Pacheco a Terrón en el poemario Ausencia de mis manos.

 

 

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