en Otras Colaboraciones

2016 10 25. Antonio Viudas Camarasa

 

Pego a continuación el correo abierto que dirigí el 27 de junio de 2016 a quienes desde mayo de 2016 son testigos de cómo se ha preparado este solidario itinerario artístico literario para conmemorar los 100 años del nacimiento de nuestro maestro Alonso Zamora Vicente. Correo abierto dirigido a los familiares, discípulos y amigos de Alonso Zamora Vicente

 

2016 07 23 ITINERARIO ARTÍSTICO LITERARIO (2016). «ALONSO ZAMORA VICENTE». 100 años de su nacimiento.

 

ITINERARIO ARTÍSTICO LITERARIO

ALONSO ZAMORA VICENTE

100 AÑOS DE SU NACIMIENTO

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11-13 noviembre 2016

Fundación Biblioteca Alonso Zamora Vicente > Cáceres >  Malpartida de Cáceres > Monumento Natural de los Barruecos > Museo Vostell

 

Queridos familiares, condiscípulos y  amigos de don Alonso Zamora Vicente:

LOS BENI ZAMORA VICENTE / ESCUELA FILOLÓGICA ALONSO ZAMORA VICENTE

  1. DANIEL DEVOTO. La primera tesis doctoral dirigida por  Alonso Zamora Vicente. Buenos Aires.

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Fuente de la foto aquí

En la confección del minucioso inventario de doctores a quienes Alonso Zamora Vicente nos ha dirigido la tesis doctoral,  encuentro que el discípulo de mayor antigüedad en el grado es Daniel J. Devoto  y el segundo Ángela Blanca  Dellepiane, del equipo que reagrupó tras la expulsión del país de Amado Alonso por el general Perón, en la  difícil tarea de su estancia en Buenos Aires como Director del Instituto de Filología de la universidad. El tercer discípulo argentino, Narciso Bruzzi, alumno en Buenos Aires, lee su tesis doctoral en la Universidad de Salamanca en 1956, el mismo año en que la defendió Berta Pallares.

Daniel Devoto, el primer discípulo académico de AZV

  1. Daniel J. Devoto.Sobre la transmisión tradicional: A propósito del romance que dicen: De Francia partió la niña. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Buenos Aires.

Daniel  Devoto nace el mismo año que Zamora Vicente (1916) y  no se deduce de las continuas referencias a este escritor que AZV lo presentara como discípulo, mas bien el maestro Zamora considera que él mismo aprendió mucho con Devoto.

Daniel Devoto le agradece a don Alonso su bondad  porque  consiguió que un “vago proyecto” se convirtiera en un voluminoso tomo de 326 páginas numeradas, más una bibliografía extensísima en páginas que no me ha dado tiempo de computar en mi labor de investigador.

De este modo le dedica Devoto a Zamora Vicente este primer trabajo que alentó siendo director del Instituto de Filología y profesor de la Universidad de Buenos Aires: “Para Alonso, cuya bondad hizo de un vago proyecto este paquidermo, gordo como su autor y como el cariño de Daniel”.

En carta a mi amigo José Luis Moure –que con tanto cariño me trató en Buenos Aires en 1993 en primera visita a esta ciudad– el propio Devoto le cuenta lo muchísimo que le obligó a trabajar el maestro Zamora Vicente:

“Su carta, tan cercana, me mueve a seguirle hablando de mí, tema tan y tan interesante. Efectivamente, no he vuelto por allí desde mi partida, con los nueve meses de una beca francesa, en 1952. Tras un largo estancamiento -la carrera de 5 años la arrastré quince- Zamora Vicente me decidió a redactar mi tesis largamente preparada, y para mantenerla   —313→   tuve que aprobar las seis materias pendientes: latín y griego, 4tos. y 5tos., y las dos filologías. No sé cómo lo hice, pero lo hice”.

Daniel Devoto y Zamora Vicente abandonan Buenos Aires el mismo año de 1952.

En la misma carta a José Luis Moure nos desvela cómo conoció a Marcel Bataillon y su triunfo filológico y musical en Francia:

“Al llegar [a París] me puse en contacto con Marcel Bataillon, que había reseñado mi Flor de la Rosa, y bajo su bondadoso interés entré en el Centre National de la Recherche Scientifique, donde realicé toda la carrera, de stagiaire a Directeur de Recherche (classe Extraordinaire), siendo el primer extranjero que se jubila con el cargo más alto. Aparte mi aporte personal, establecí el fichero de los libros españoles de las cinco grandes bibliotecas parisienses (Nationale, Mazarina, Arsenal, Ste. Geneviève y Sorbonne) teniendo en mano cada uno de los libros anteriores a 1701 (el resultado son 80 gavetas) y, además, me permitieron enseñar (Sorbona, París XIII, École Normale Supérieure -literatura española-; Poitiers, musicología)”.

Me constan los múltiples encuentros con Alonso Zamora Vicente entre el matrimonio Daniel Devoto y Mariquiña del Valle-Inclán, después de fijar su residencia en París. Uno de ellos me lo ha transmitido hace muy pocos días nuestro condíspulo Pablo Jauralde –a quien todavía no conozco personalmente y espero abrazar aquí en Malpartida de Cáceres en el noviembre zamoriano de 2016–. Un dato más a favor de mi eslogan, los discípulos de Alonso Zamora Vicente somos discípulos, pero no casta.

Tras traer a colación la carta de Devoto a José Luis Moure comprendo cómo don Alonso Zamora Vicente nos hablaba tantas veces en clase de Erasmo y España, el revisor de la obra del investigador francés fue don Daniel Devoto. Los estudios de Bataillon sirvieron de base para que Gaspar Morocho –mi amigo y admirador de don Alonso Zamora Vicente que le encantaba hablar conmigo por el sólo hecho de ser discípulo de don Alonso– expusiera en la primeras jornadas de estudios extremeños en Fregenal de la Sierra (1996) la revisión de su planteamiento y ahora podamos disfrutar de  más matices enriquecedores de la presencia de Erasmus en España.

Con estas palabras de José Luis Moure reconozco que Daniel Devoto y Zamora Vicente, por edad y saber pertenecen a la misma generación:

“Si, como afirman los hebreos, cuando muere un hombre muere un mundo, con Devoto se extinguió un universo de conocimiento, de palabras y de música, trabajado todo con sobresaliente competencia de filólogo y delicadeza de orfebre”.

 

Y con estas palabras de Daniel Devoto observo el carácter guasón de ambos escritores con una divertida e irónica valoración de un diccionario musical:

“[…] es, en realidad, una obra más jugosa de lo acostumbrado, con la que quitando lo que sobra, poniendo lo que falta y remendando el resto, puede hacerse un diccionario económico cuyas doscientas paginitas sean de verdadera utilidad a los alumnos no muy aventajados”.

Daniel Devoto, 1948. Cita apud José Luis Moure.

 

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Daniel Devoto y Mariquiña del Valle-Inclán

«P.S.: Olvidaba contarle que aquí [París] me casé»

 

 

Seguiré informando de las interesantes tesis doctorales dirigidas por don Alonso que forman el amplio panorama de sus discípulos universales, profesores la mayoría en universidades de Europa y América.

Que pasen todos  buen fin de semana.

Un cordial saludo

Antonio Viudas Camarasa

 

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