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20180821 Antonio Viudas Camarasa

ANTONIO VIUDAS CAMARASA

SENDERISMO DE HOSPITAL

Santiago Ramón y Cajal y Gregorio Marañón al fondo

Libro en proceso de redacción

Venta en librerías a partir de diciembre 2018

MONÓLOGOS DIALOGADOS

 

Progresivo ofrecimiento de habitación individual

 

 

Antonio: PROGRESIVO OFRECIMIENTO DE HABITACIÓN INDIVIDUAL. Cartel del Servicio Extremeño de Salud. Estoy en el séptimo día de mi pos-operatorio de la bruja VESÍCULA EXTIRPADA. Son las cuatro de la mañana en mi ruta de senderismo de hospital. Esta noche comparto suite habitación con otro colega varón. Aquí todavía no se ejerce la coeducación intersexos. Aquí como en la inmemoria histórica: LOS CHICOS CON LOS CHICHOS Y LAS CHICAS CON LAS CHICAS de dos personalidades en cada suite.

Ejerzo mi alpinismo de hospital. Asciendo ágil a la planta superior. Me topo con un cartelón extracto de los DERECHOS Y DEBERES DEBERES DE LOS CIUDADANOS RESPECTO AL SISTEMA SANITARIO. Art. II de la ley de salud de Extremadura.

Me leo primero los deberes que son muy poquinos. Después los derechos, que son tropecientos como dice la sobrina ocurrente de mi companero de suite desde ayer. De pronto leo despacito el apartado b) del I y memorizo:

«Al respeto de su personalidad, dignidad humana e intimidad sin que puedan ser discrimados por ninguna causa. Este derecho incluirá el progresivo ofrecimiento de habitación individual en los centros hospitalarios de la Comunidad Autónoma de Extremadura».

Releo el texto y no entiendo ni jota. Anoto las palabras clave: PERSONALIDAD, DIGNIDAD HUMANA E INTIMIDAD. Deduzco que ni la personalidad ni la intimidad son humanas porque recalca solo DIGNIDAD HUMANA. La personalidad deduzco que puede ser por lo bajo animal o por lo alto deíca, de dioses. Dice que todo eso no puede ser discriminado.

Y ofrece algo que me suena a campaña electoral incumplida de facto, pero que encierra una restricción jesuítica al estilo de los de Villafranca de los Barro, medalla de Extremdur: PROGRESIVO OFRECIMIENTO.

Vamos que la suite individual me la puedo disfrutar cuando sea ANCIANO DEPENDIENTE o ANCIANO FRÁGIL. Total dentro de cinco campañas electorales cuando con 90 años ya no tenga agilidad para dedear en mi móvil. Con lo bien que estoy con mi suite compartida. Mis neuronas no paran desde que he leído ese texto manifiestamente mejorable.

Ahora en mi plaza de habitación doble comparto personalidad, dignidad e intimidad con mi compañero de habitación del mismo sexo. Pero también alguna alegría cuando mi compañero micciona por primera vez después de su excursión al quirófano o cuando le bajan las dosis de medicamento o cuando la enfermera eficaz y amable le aconseja a su hermana sorda que le compren una FAJA LUMBAR y como su oído es débil llama al exterior y comunica CÓMPRALE A TITO UNA FAJA NORMAL. Me dan ganas de seguir investigando la fonética receptiva de los sordos y la sugestión gracias a los beneficios que suponen para el residente hospitalario el renunciar al ofrecimiento progresivo de habitación individual.

¡¡¡Por las moradas compartidas que fomentan la personalidad, la dignidad y la intimidad!!!

La convivencia unisexual en habitación doble discrimina tal vez, pero enriquece los temas de mi senderismo literario. Cáceres. Hospital San Pedro de Alcántara. Antonio Viudas Camarasa. Senderismo de hospital. Agosto 21 de agosto 2018.

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