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2018 09 27

ANTONIO VIUDAS CAMARASA

SENDERISMO DE HOSPITAL

SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL Y GREGORIO MARAÑÓN AL FONDO

Libro en proceso de redacción

Venta en librerías a partir de diciembre 2018

MONÓLOGOS DIALOGADOS

 

[9:01, 27/9/2018]

Antonio: ¿POR QUE LOS ANARQUISTAS NO VOTAN?

Eliseo Reclus

El doctor Cardenal me ve mejorado y me receta una prueba ecográfica que confirme su ojo clínico

Ayer en mi senderismo de hospital me visitó el doctor Cardenal. Ya puedo ir en moto, pero no en bicicleta. Sigo en situación IT. Se lo diré al doctor Centeno. Las bajas y las altas médicas las dan lo médicos no los enfermos.

Antes de la visitar al doctor cardenal no pude consultar la Biblioteca Zamora Vicente porque a las once menos cuarto hasta las doce uno de los responsables me dijo que estaba cerrada por desayuno hasta las doce.

Paseo desde el parking de Galarza a la ciudad monumental muy útil para mi recuperación. Aprovecho en el rectorado para investigar en recursos humanos y recoger material para mis memorias: EMÉRITOS EN LA UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA. No hay archivo organizado y tendré que repasar actas de los departamentos y acuerdos del Consejo de Gobierno de la Universidad de Extremadura.

En mi senderismo posoperatorio bajo por la Puerta de Mérida hasta El Puente San Francisco. Tomo en una venta una catalana con descafeinado de sobre. Me repongo. El doctor Cardenal me ve mejorado y me receta una prueba ecográfica que confirme su ojo clínico. Cola de quince días. La ecografía en tiempos de natalidad baja está muy escasa y se consigue con cartilla de razonamiento.

 

En la Biblioteca Alonso Zamora Vicente de Cáceres

Tras veinte minutos de senderismo por la ruta de Camino Llano saludo a las funcionarias de la Biblioteca Zamora Vicente. «Resucitado tras operación de urgencias de mi bruja vesícula». Relleno tres fichas con Penal de Ocaña. Se me facilita la edición de 1985 con prólogo de Alonso Zamora Vicente y unos fragmentos publicados por Luis Rosales en 1958 en Cuadernos Hispanoamericanos. Se me informa que las galeradas de 89 páginas de 1955 no las puedo consultar. No se me da ninguna razón. «No disponible en sala». Normas de la Biblioteca. Pienso en el síndrome de archivero del que tantos investigadores se quejan en las introducciones a sus estudios y en el último artículo de Manuel de Prada sobre tesis de famosos. Pienso en las facilidades que mis condiscípulos María Victoria Navas Sánchez-Élez y Juan Ribera Llopis han tenido con los archivos de Alcalá. Pienso en lo poco que cuidan la cultura los gobiernos de hoy y pienso en lo mucho que querían la cultura mis amigos Alonso Zamora Vicente y María Josefa Canellada cuyos libros los adqurió Manuel Veiga y los pagó el Banco Exterior de España gracias a las gestiones que realicé con mi bancario de Mérida-Montánchez Pirongelli.

Aguado, anarquista le regala a María Josefa Canellada «La montaña» de Eliseo Reclus

Trabajé una hora en la Zamora Vicente y leí en Penal de Ocaña, que el enfermo 36, Aguado, anarquista deduzco,  le regaló a la enfermera María Eloína Carrendera, de 20 años, una MONTAÑA de Eliseo Reclús. Anarquista al que los mandos militares mandaron al frente sin alta médica. El comandante Lepoldo le dijo al alter ego de María Josefa Canellada que los mandaban al frente de más peligro sin curarse porque «es una manera como otra cualquiera, quizá más fácil, de hacerlos desaparecer» (1985, pág. 143).

Busco en Google ELISEO RECLUS y encuentro un audio libro que me explica en texto y voz de máquina por qué los anarquistas no votan. Fundamentalmente porque los votados administran el voto del votante a su modo y manera. La Consejería de Cultura e Igualdad de la Junta de Extremadura no expone a consulta pública los documentos del Silo de Mérida y la Biblioteca Zamora Vicente no me deja ver las galeradas censuradas de 1955 de PENAL DE OCAÑA. Voy a volver a escuchar al anarquista Eliseo Reclus que me ha facilitado María Josefa Canellada.

Llego a casa y online busco en el catálogo de la Biblioteca Alonso Zamora Vicente «Reclus» y obtengo

Autor: Reclus, Elisée. Título: La montaña / Eliseo Reclus ; prólogo de Pedro Kropotkine, traducción de A. López Rodrigo. Editorial: Valencia : Estudios, [s.a.] Descripción física: 159 p. ; 19 cm. Autores: Kropotkin, Piort Alexeievich, prLópez Rodrigo, A., trad. Signatura 913 REC mon

Mi amigo Google me da la reseña comercial  de la edición que vende la  Casa del libro en 2018:

«En los ventidós capítulos del libro, narrado en primera persona, hace Reclus una descripción completa de las características de las áreas montañosas, presentadas como espacios de paz y libertad, un refugio frente a la maldad y los sinsabores que alberga la ciudad. Escrita en un lenguaje sencillo y asequible, aunque no por ello carente de profundidad, la obra, como los demás libros de Reclus, sirve a un propósito anhelado por los anarquistas la educación, la enseñanza, la formación intelectual de los trabajadores como base para la transformación social».

Y en un anuncio de todocolección en la edición de 1923, en la página 182,  leo:

«¿Hubo algún heleno, pastor, sacerdote o rey, que se atreviera a trepar por las pendientes del Olimpo, que dominan los altos pastos de las cañada y las lomas?» Eliseo Reclús.

Los siete últimos capítulos del libro tratan de la pesca, el riego, el molino y la fábrica, la navegación y la armadía, el agua de la ciudad, el río y el ciclo de las aguas.

 

Recibo a las 11 horas de hoy una llamada de la directora de la Biblioteca Zamora Vicente y me comunica que cuando lo desee puedo consultar las galeradas de la signatura Canellada, María Josefa.
Penal de Ocaña : (diario de una enfermera) / María Josefa Canellada. (1955)  Editorial: Madrid : Insula, 1955.  Descripción física: 89 h. ; 21 cm.  La ficha online ha variado

No prestable 860-3 CAN pen Disponible

Espero que el DOE publique una nueva resolución de la Consejería de Cultura e Igualdad y me comuniquen por teléfono que la Consejera de Cultura e Igualdad, doña Leire Iglesias Simón, ha revocado su resolución de 27 de julio de 2018 sobre el Silo de Mérida y en el nuevo texto fundamentado de la resolución –como se fundamentó la declaración de A fala, en el que en representación de la Real Academia de Extremadura redacté el informe favorable titulado

A fala, habla fronteriza con Portugal en la provincia de Cáceres

http://www.dialectus.com/habla-fronteriza/hablafronteriza.htm

 

se declare el Silo de Mérida, BIEN DE INTERÉS CULTURAL en la categoría de monumento para que salga del congelador de la especulación urbanística y sirva de testimonio de la arquitectura de la mitad del siglo XX de Extremadura y España en los años de la autarquía antes de estrenarse la película «Bienvenido, Mister Marshall (1952)» de José Luis Berlanga«. Por cierto la amistad de Berlanga con Zamora Vicente data de 1955 en la jornadas cinematográficas de Salamanca. La editor Regional de Extremadura en 2016 reeditó El habla de Mérida y sus cercanías en su tercera edición. Materiales de la vida rural y tradicional que el autor recopiló en la comarca en 1942 cuando la arquitectura española ocupada en las labores de las regiones devastadas. El primer hito renovador de la arquitectura de posguerra tiene como icono y emblema el Silo de Mérida que la sociedad civil salvará del mercantilismo y la piqueta.

La memoria inteligente da nuevas claves para la historia. La memoria histórica, selectiva y cívica no sirve para descubrir la historia. Peca de sesgo de confirmación y además como decía Cajal la memoria es individual lo mismo que el olvido.

 

Por la transcripción Antonio Viudas Camarasa Senderismo posopetatorio por la ciudad de Cáceres. 27 de septiembre de 2018 8:52. última versión 13:06
[9:01, 27/9/2018] Antonio: https://youtu.be/oxibxbyDK8o

 

 

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