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2019 11 03 7:20 Última actualización

PONENCIA

Las ciencias físicas en Extremadura. Una singladura temporal con personajes atemporales

CARLOS BAENA GARCÍA

HOMENAJE A EXTREMADURA 2019

SÁBADO 9 DE NOVIEMBRE

De 9,30h. a 22:00h.

Entrada libre hasta completar aforo

Lugar: RESTAURANTE-CAFETERÍA MUSEO VOSTELL MALPARTIDA

Malpartida de Cáceres. Extremadura. España

De 10 de la mañana a 10 de la noche

SESIÓN TÉCNICA

11:15h. MESA REDONDA–DEBATE –2

  1. La Sociedad Científica de Mérida. De la utopía a la ciencia compartida. Rufino Rodríguez Sánchez. Sociedad Científica de Mérida. IES «Sáenz de Buruaga». Mérida
  2. Extremadura, Colonia de España. Antonio Vélez Sánchez. Excalde (1983-1995) de Mérida. Mérida.
  3. La cultura popular en Extremadura. Juan Rodríguez Pastor. Doctor por la Universidad de Extremadura y catedrático jubilado. Ex director del Instituto de Herrera del Duque (Extremadura).
  4. Las ciencias físicas en Extremadura. Una singladura temporal con personajes atemporales. Carlos Baena García. Sociedad Científica de Mérida. Docente IES EXTREMADURA. Mérida.

RESUMEN

9. Las ciencias físicas en Extremadura. Una singladura temporal con personajes atemporales. Carlos Baena García. Sociedad Científica de Mérida. Docente IES EXTREMADURA. Mérida.

“Y ES QUE NO HAY NADA MEJOR QUE IMAGINAR,  LA FÍSICA ES UN PLACER. Y ES QUE NO HAY NADA MEJOR QUE FORMULAR, ESCUCHAR Y OIR A LA VEZ”. Esta declaración de intenciones no proviene de un insigne y reconocido físico. Es un fragmento extraído de la canción “Una décima de segundo” del compositor y cantante Antonio Vega, el cual dedicó largas horas a enlazar covalentemente, quiero decir, valientemente, estas palabras en la que reflejó su fascinación por las ciencias y principalmente la Física.

Partiendo de esta premisa realizaremos un recorrido histórico de las aportaciones a las Ciencias Exactas y más detalladamente al estudio y enseñanza de la  Física, que a largo de la Historia de Extremadura han dejado  indeleble huella eminentes científicos extremeños. Conociendo la “mathephisyca” del Reino Taifa de Badajoz; maravillándonos con los Humanistas Extremeños del Renacimiento como Arias Montano; admirando el espíritu de los novatores dieciochescos fisico-matemáticos así como al precursor de la novela de ciencia ficción  Lorenzo Hervás y Panduro;  a los regeneradores de la Ilustración que ayudaron a cimentar los ladrillos de la Fisica Moderna; descubriendo el trabajo de los “Profesores de Física y Química del Instituto de Badajoz” en la Extremadura finesecular del  XIX y primer tercio del XX consiguendo importantes avances en la Educación Científica en Extremadura con figuras de renombre como  Máximo Fuertes Acevedo; acompañando en su  singladura a los pioneros sembradores de Ciencia de los años 30, los fugaces Prometeos de las Misiones Pedagógicas en Extremadura y el verniano periodista y pedagogo Luis Bello con su  Viaje (Extraordinario)  por las Escuelas de Extremadura y culminando nuestro periplo temporal con las investigaciones en  el campo de la Física de la segunda mitad del siglo XX que alcanza su apogeo en la actualidad con proyectos innovadores como el  Grupo Aire de la Universidad de Extremadura (UEX) que  lidera una investigación internacional centrada en las mediciones de radiación ultravioleta o El Centro Extremeño de Tecnologías Avanzadas (CETA-Ciemat), ubicado en Trujillo y  centro de referencia en España y el extranjero en tecnologías avanzadas de computación.

Como escribió  Hervás en su “Viage estático al mundo panetario (…)”:

 “En este viage, yo mismo Lector mío, te serviré de criado, compañero, director y maestro; te mostraré más de lo que llegas a ver en el orbe terrestre y todo lo que ha logrado conocer el estudio astronómico de los terrícolas (..)”

Por supuesto, mi argumentación es mucho más modesta y me considero afortunado si al final del viaje la frase “¡LA FÍSICA ES UN PLACER!” se transforma en axioma. Autor del texto: Carlos Baena García. Las ciencias físicas en Extremadura. Una singladura temporal con personajes atemporales. Homenaje a Extremadura 2019. Resumen

 

 

TEXTO COMPLETO

Las ciencias físicas en Extremadura. Una singladura temporal con personajes atemporales

CARLOS BAENA GARCÍA

 

«Los físicos acostumbran a fijar con exactitud los hechos antes que buscar su explicación.”

 El hecho, en el caso presente, es que me tenéis aquí, a pesar de mi falta de hábito y contrariando mi carácter que huye de públicas exhibiciones, dispuesto no a pronunciar un brillante discurso, para lo cual carezco de aptitudes, aunque sí a conversar con vosotros breve rato en lenguaje familiar y sencillo sobre el tema de actualidad, única cosa que me fuera dable y aún quedaría muy satisfecho si consigo que se entiendan mis razonamientos».

 Un saludo a todos los presentes. He querido comenzar mi locución mi charla con estas palabras tomadas del principio de la Conferencia dada en la Real Academia de Ciencias y Artes el 10 de febrero de 1896 por Eduardo Lozano y Ponce de León, catedrático en la Universidades de Madrid y Barcelona y reconocido investigador y pedagogo, nacido en Campanario en 1844 y fallecido en Madrid en 1927.

La ciencia alguna vez se llamó Filosofía natural y abarca el estudio de las cosas vivientes y no vivientes: las ciencias de la vida y las ciencias físicas. Entre las ciencias de la vida estarían la biología, la zoología y la botánica. Entre las ciencias físicas estarían la geología, la astronomía, la química y la física.

La Física es más que una parte de las Ciencias Físicas. Es la Ciencia Básica, estudia la naturaleza de las cosas básicas como el movimiento, las fuerzas, la energía, la materia, el calor, la luz y la estructura de los átomos.

La química explica cómo se acomoda la materia entre sí, cómo se combinan los átomos para formar estructuras más complejas, las moléculas y como éstas se combinan para formar los materiales que no rodean.

La biología es más compleja y se ocupa de la materia viva. En conclusión, en la base de la biología está la química, y en la base de la química está la física.

En definitiva, los conceptos de la física llegan a todas las ciencias. Ésta considero es la razón por qué la física es la ciencia más fundamental.

En palabras de Paul G. Hewitt: “La comprensión de la ciencia comienza, pues, con el entendimiento de la física”.

La historia de la Filosofía Natural, la Física como la llamamos ahora, puede dividirse en un antes y un después de la obra del sabio inglés Isaac Newton mundialmente conocida como “Principia Mathematica philosophiae naturalis o su traducción al castellano: Principios Matemáticos de Filosofía Natural

No obstante, la claridad con que en la actualidad se percibe esta división es una claridad neblinosa, fruto de la perspectiva de los siglos. Bajo el rótulo de “Física” incluimos en los libros escolares desde la mecánica a la termodinámica y desde la óptica a la teoría atómica.

Pero hasta el siglo XVIII la realidad no era tan explícita y y estructurada. De la mano de Galileo y Kepler en los siglos XVI y XVII el estudio del movimiento de los cuerpos se había convertido en una ciencia exacta, regida por precisas leyes matemáticas a las que solo faltaba su unificación en la teoría general que aportó Newton con sus Principios.

Esta “mecánica” por su propio lenguaje y sus métodos de investigación se consideraba más una parte de las Matemáticas que lo que se entendería como física, sobre todo en la segunda mitad del siglo XVIII. A esta simbiosis yo lo denominado mathephisyca”

La “Física” era aún un conocimiento movedizo y sinuoso, cuyas raíces aristotélicas pugnaban por sobrevivir ante el avance de los “mecánicos”.

Por todo esto los “físicos” hasta esta época no existían como tales y hasta finales del siglo XVIII podemos considerarlos como un grupo mal definido en el que los nuevos investigadores de la naturaleza inanimada se encontraban con los médicos, con un buen número de escolásticos tradicionales e incluso con charlatanes.

Al hablar de la física del siglo XVIII es necesario diferenciar  la “filosofía” adjetivada como “matemática” que había desarrollado sus características básicas a lo largo del siglo XVII de  la adjetivada como “filosofía experimental” tal y como Newton la llama en la Regla IV de los Principia, que se refiere al estudio de los fenómenos para los que no se disponía aún de modelos mecánicos susceptibles del tratamiento matemático utilizado por la mecánica y que estaba pugnando por independizarse del marco general de la filosofía en el que estaba incluida.

Por esto y según esta reflexión no hablaré de físicos con pleno derecho hasta que llegue al siglo XIX e incluiré sabios que han realizado investigaciones y logros en las que antes he llamado “Ciencias Físicas”, a saber, la astronomía, la química y la física y mi mathephisyca”

El título hace referencia a las Ciencias Físicas en Extremadura. Realmente debería haberse titulado los físicos de Extremadura.  Ellos son los auténticos protagonistas atemporales de viaje temporal.

Os presento al cronovehículo ORIÓN que, con su ordenador cuántico central, llamado URANIA se comunicará con nosotros mediante una quarktalla. Orión nos permitirá plegar el tejido espacio-temporal gracias a su motor taquiónico TARDIS que lleva acoplada una máquina de Ori capaz de atravesar las invisibles barreras del tiempo mediante energías taquiónica y viajar por la Historia a lugares solo soñados por nuestra imaginación e imposibles (hasta ahora) de alcanzar.

Así pues, adentrémonos en una sugerente singladura por el túnel del tiempo que comienza en los remotos Reinos de Taifas del siglo XII en la España Islámica donde conoceremos a nuestro primer personaje atemporal.

 

REINOS DE TAIFA DE BADAJOZ: Ibn-al-Sïd al-Batalyawsï

En una tierra muy, muy cercana hace cientos de años Extremadura formaba parte de Al-Andalus

y a finales del siglo XI en el reino taifa de Badajoz surge la figura de Ibn al-Sïd, un polifacético ulema también llamado Ibn-al-Sïd al-Batalyawsï.

Es una vida a caballo entre dos épocas durante las que viaja de taifa en taifa en busca de acomodo, tiene que adaptarse, no sin dificultades, a un nuevo contexto político y cultural, tras la conquista almorávid. Nacido en Badajoz su vida transcurre en la capital pacense hasta que por la inestabilidad política en este reino le obligan a abandonar Badajoz y se trasladó a diferentes lugares de la España musulmana: Toledo-Albarracín-Zaragoza y de allí a Córdoba y a la Valencia que estaba a punto de caer en manos del Cid donde muere en 1127. Los analistas le asignan lugar destacado como filósofo neopitagórico y gramático.

En esa época, como comenté al principio de la charla, era difícil discernir lo que era filosofía de lo que era matemática. Su obra principal consistió en clarificar el concepto de número según la filosofía aristotélica. Establece la definición de la UNIDAD y estudia las relaciones de los números con la unidad.

Según su filosofía existían dos relaciones. La relación de aumento que sería 1,2,3… y la de disminución ½, 1/3, 1/4, …

Su orientación científica queda cimentada con un episodio contado por el mismo en el cual cierto día en Valencia un alfaquí se presentó en su casa afirmando que el cadí de Talavera  al- Waqqasï, y amigo suyo, era un impío por haber compuesto unos versos que fueron entendidos como la negación de la verdad de la Revelación y una afirmación de la Verdad de la Filosofía.

Sus palabras fueron:

 “Aflígeme [el pensar] que las ciencias de la humanidad son dos [tan sólo], que, si las aprendo, no tengo más [quien aprender]:

  Una ciencia cuya comprobación real es imposible, y una ciencia cuya verdad de nada sirve”.

Ibn al -Sid compuso una epístola en las que interpretaba benévolamente las palabras del que había sido su amigo.

En su apología, sus argumentos pueden resumirse de la siguiente forma: de las ciencias es mejor saber cuanto más mejor, a fin de avanzar en el conocimiento de la verdad.

En la quarktalla URANIA hace referencia a otro atemporal olvidado, Abü Yafar Ibn Härün  al-Turjali nacido en Trujillo que fue médico en Sevilla y maestro del mismísimo Averrores en matemáticas y medicina.

 

RENACIMIENTO (SIGLOS XV Y XVI)

TARDIS impulsa a Orión y damos un salto temporal aterrizando en una época de esplendoroso renacer de la Ciencia en Europa con Galileo Galilei como su máximo representante.

Pero en España, según palabras de José M. Cobos Bueno, “hay que esperar a la primera mitad del siglo XVI para que el cristalice el pensamiento renacentista rompiendo el cordón umbilical con la cultura antigua y abriendo paso el periodo moderno”

En el siglo XVI la Filosofía Natural era ya sinónima de la Física actual. Aunque ligada aún a la doctrina aristotélica se comienza a introducir elementos próximos y germinales del saber propiamente científico que culmina en el siglo XVII con Galileo Galilei aplicando el método científico a la naturaleza creando la nuova scienza: la física (observar, experimentar y teorizar)

En nuestra tierra surgieron de las miasmas precientíficas varios grandes sabios a los que se les definió como “Humanistas Extremeños

Estarían dentro de lo que Roberto Albares Albares catalogó como “humanistas científicos” caracterizados por cuatros puntos:

1- Integración de Humanidades y ciencia

2- Conciencia de modernidad…

3-Nueva concepción progresiva del saber…

4- Dominio de los géneros literarios y teóricos renacentistas, aplicados con funciones didácticas y difusoras

Los más destacados de estos “Científicos Humanistas Extremeños” serían: Abraham Zacut, Juan Martín Siliceo, “El Brocense” y sobre todo Benito Arias Montano

El simbionte astronostrólogo ABRAHAM BAR SAMUEL BAR ABRAHAM ZACUT

O simplemente Zacut o Zacuto, judío de origen salmantino nacido alrededor de 1440 y muerto en Turquía sobre 1522 que encontró solaz refugio material e intelectual en la localidad de Gata con una comunidad judía importante y, realmente se debe considerar más un matemático que un físico, de hecho, se considera el último matemático hebreo-español que al final tuvo que emigrar a tierras extranjeras donde pasó los últimos años de su vida.  Pero también fue astrónomo y astrólogo como muchos otros sabios de su época ya que la dualidad astronomía-astrología seguía vigente en el Renacimiento.

Su mayor logro en astronomía fueron unas tablas astronómicas traducidas a diferentes lenguas y empleada para el cálculo de efemérides y tuvo influencia en Cristóbal Colón, Vasco de Gama y Américo Vespucio

Estas tablas estaban incluidas en su obra Hibbur ha-Gadol (El Gran Tratado) que recibió numerosos nombres tales como Almagesto y el más famoso, Almanach Perpetuum, versión latina de Jose Vizinho que adquiere mayor resonancia sobre todo en los siglos XVI y XVII.

Suyo es el mérito de inventar o al menos mejorar un astrolabio de cobre para la determinación de la altura del Sol, un logro astronómico que permitió mejorar la navegación.

En su faceta de astrólogo tomado en el sentido no contaminado de nuestra perspectiva peryorativa actual sino según el significado que pretendió darle Alfonso X, su objetivo fue hacer un trabajo científico con su “Tratado breve en las influencias del cielo”  de 1486, encargo de su Protector y Mecenas, Don Juan de Zúñiga y Pimentel , ultimo maestro de la Orden de Alcántara.

El citado texto comienza y finaliza dedicándola a D. Juan de Zúñiga y Pimentel. Cita a numerosos sabios de la Antigüedad como Hipócrates, Aristóteles, Ptolomeo, Abenazar e incluso algunos pensadores de la India, pero también toma como referencia a personajes de la Biblia como Salomón, Ezequiel, Job, …

Esta simbiosis astronomía-astrología se materializa en estas palabras suyas:

“Y la ciencia de la astronomía adquiere y estudia de que parte viene esta mutación en el mundo de los elementos de las influencias celestes y es al movimiento de salud y enfermedad o de enfermedad a salud, mutación.

 Como sea de la perfección del astrólogo saber en todas las cosas naturales y en el arte de la medicina que con esto se podrá ayudar para la influencia de los cielos y para disponer los pasivos para que reciban la buena influencia de los agentes o para desviar la mala influencia. Según dijo Ptolomeo en la dicción quinta

 

JUAN MARTÍNEZ GUIJARRO -SILICEO (Cardenal Matemático)

Hablaremos de ”El Cardenal Matemático”, D. Juan Martín Siliceo, filósofo y teólogo , nacido en Villagarcía de la torre (Badajoz) en 1477 dio clases en la cátedra de la Universidad de Salamanca y según Francisco Teixidó Gómez en su libro “Científicos Extremeños” el primero de los científicos de la edad Moderna nacidos en Extremadura.

Es autor de diversas obras sobre matemática siendo la más importante Ars Arithmetica Theoretica et practica publicada en París en 1514 y r en Valencia en 1544 donde recoge todo el conocimiento de la Aritmética hasta finales del siglo XV.

Se divide en dos libros: el primero se titula Aritmética teórica donde define el concepto de número, y el segundo Aritmética Práctica

Perteneció a la vertiente de los “humanistas calculatores” de la época. URANIO me explica que el nombre que proviene de su especial dedicación al movimiento de los cuerpos y al cálculo de velocidades y el análisis de diversas aceleraciones (uniforme, no uniforme, etc.).  Como calculator publicó “calculatoris suiset anglici sublime & prope divinum opus in lucem recenter emissum…philosophi silicei. Salamanticae, Porra, 1520

Avanzamos con nuestra nave taquiónica a los tiempos de Felipe II, “El Alquimista” y nos detenemos en el Monasterio del Escorial; más exactamente en su Biblioteca y en el Laboratorio de destilación de la real Botica”

URANIA, ¿estás segura que el cronosalto es correcto? Es el Escorial de este rey no parece que encontremos mucha ciencia, ¿verdad?

SU VOZ MAGNETICA Y PULSANTE me dice que: “la luz del conocimiento se encuentra en los lugares más insospechados”. Me callo y miro la quarktalla.

 

BENITO ARIAS MONTANO

¿Y que decimos de Benito Arias Montano, la “Luz de Trento”? Figura indiscutible del Renacimiento Español nació en Fregenal de la Sierra (Badajoz) entre 1525 y 1527.

Cualquier epítome es válido: gran humanista extremeño licenciado en Teología y filosofía, experto en Arte y Física envuelto en un halo cabalístico, fecundo y polifacético escritor, capellán y bibliotecario de Felipe II, anima generosa y tolerante, terminó sus días en las tierras del Sur, distribuyendo su tiempo entre Sevilla, Alhajar y Aracena (donde creó una cátedra de latín) hasta su muerte.

Desde el punto de vista científico, su obra magna corresponde según sus propias palabras a la segunda parte de Opus Magna que para Pedro de valencia era “La Filosofía de arias Montano”,

Su título Naturae Historia y la parte con un sustrato más científico es la denominada “De Natura disputatio” o en su versión castellana “De la naturaleza de las cosas”.

En palabras de B. Rekers:

 “Segunda parte del Magnum Opus de arias Montano, publicado póstumamente. En ella había estado trabajando en retiro los últimos diez años de su vida. La obra está dedicada en gran parte a clasificaciones y explicaciones físicas, biológicas y astronómicas”.

En su conferencia de ingreso en la Academia de las Ciencias Naturales y artes de Barcelona Eduardo Lozano y Ponce de león dijo en 1894:

 “... y, por último, el eminente teólogo Arias Montano en 1594 explica mediante la presión de la atmósfera el ascenso del agua en las bombas y el movimiento de dichos líquidos en los sifones”.

 En conclusión con sus estudios científicos sobre los fluidos: definición de este término y la cantidad de ejemplos que pone: aceite, agua, miel, vino, vinagre, leche, zumo, licor, viento, aire, fuego y otros más superando a Leonardo da Vinci, Mariotte o el mismísimo Isaac Newton), estudio de la circulación de las corrientes de agua, empleo del concepto de peso del aire,… dan solidez a la idea de que fue un precursor sobre el concepto de vacío y de la presión atmosférica

En el año 1592 consigue volver definitivamente a tierras del Sur, distribuyendo su tiempo entre Sevilla, Alhajar y Aracena (donde creó una cátedra de latín) hasta su muerte

 

DIEGO DE SANTIAGO, el “Destilador de su majestad”

Nacido en San Martín de Trevejo fue conocido sobre todo por ser el “Destilador de su majestad”, trabajó en el “Laboratorio de destilación de la real Botica” del Escorial.

Su obra más importante fue “Arte Separatoria y modo de apartar todos los Licores, que se sacan por vía de la destilación: para que las Medicinas obren con mayor virtud y presteza” publicado en Sevilla en 1598 y aunque entraría dentro de la corriente alquímica de Paracelso es para su época un científico moderno atacando al “maestro” y otorgando un gran valor a la EXPERIMENTACIÓN llegando a decir sobre la medicina galenista lo siguiente:

 “porque lo que ellos leen para ser cierto, ha de ser sacado de ella con experiencia, aunque según los efectos que se ven con la medicina antigua debe haber sido escrita discurriendo con el entendimiento, sin venir a la demostración, y experiencia(…)”

 Prevalece en su metodología también la cuantificación de la información explicando sus ensayos de manera rigurosa y precisa como pocos autores de su época

 

FRANCISCO SÁNCHEZ DE LAS BROZAS (EL BROCENSE)

No podíamos finalizar este periodo temporal sin mencionar, aunque sea de forma más tangencial a Francisco Sánchez de las Brozas (El Brocense), natural de la localidad cacereña de las Brozas que   ocupó la plaza de Astrología en la Universidad de Salamanca

Merece reseñar su obra Sphera Mundi, un compendio de dividido en 14 secciones o capítulos en los cuales explica la esfera, los polos, centro y ejes; los movimientos y aspectos de los orbes del cielo; el Zodiaco y sus signos, los eclipses y las fases de la Luna.

Se trata de una especie de versión pedagógica y elemental sobre astronomía, orientada a los alumnos y lectores para que aprendieran unas mínimas nociones de astronomía para poder comprender los textos clásicos (no necesariamente científicos) en cuyos textos aparecieran conceptos o ideas astronómicas.

Su modelo cosmológico es un reflejo del modelo de Ptolomeo, contiene algunos errores como el valor de los radios de varios planetas como Saturno al que le asigna un valor del doble del radio terrestre pero su importancia estriba en su uso como herramienta para su estudio y enseñanza en la Academia de Matemáticas de Felipe II.

 

FINALES DEL SIGLO XVII Y PPIOS. DEL SIGLO XVIII

Antes de entrar en el siglo XVIII le pregunto de nuevo a  URANIA que me hable un poco de los “novatores”.

Esta me dice que fueron estudiosos de la ciencia y filosofía española aparecidos a finales del siglo XVII que se quejan del panorama desolador de la Ciencia nacional y son favorables a las nuevas corrientes científicas que surgían por Europa.

Un exponente de este pensamiento “novator” fue la “carta filosófica, medico-chymica (1686) de Cabriada. Y cito la transcripción realizada por José Mª López Piñero en 1976)

“Solo es mi deseo que se adelante el conocimiento de la verdad, que sacudamos el yugo de la servidumbre antigua para poder con libertad elegir mejor. Que abramos los ojos, para poder ver las amenas y deliciosas provincias, que los escritores modernos, nuevos Colones y Pizarros, han descubierto por medio de sus experimentos, así en el macro como en el microcosmos”.

En Extremadura uno de sus máximos defensores fue el médico Félix Pacheco Ortiz, nacido en Llerena en 1690 cuya labor la realizó principalmente en Trujillo donde fallece 173. Impulsó este pensamiento “novator” en la medicina institucional extremeña, que se encontraba anquilosada y anclada en el galenismo más radical.

 

SIGLO XVIII: LA ILUSTRACIÓN

Pulso el botón TARDIS y nuestra nave taquiónica nos dispara hacia la Extremadura del  siglo XVII, el siglo de las Luces y la Ilustración donde se produce el resurgir científico y ponemos nuestro objetivo en Badajoz. Pero en nuestro cronodesplazamiento también llamado “valentino” la Geometría se diluye y mutando el horizonte de sucesos pacense lo que me trae a la memoria un conocido renacentista extremeño del siglo XVI que me dió la idea del desplazamiento cronológico. Se trata del canónigo pacense Rodrigo Dosma Delgado (Badajoz 1533- 1590) cuyo único documento escrito de perfil científico que se posee es un recorrido cronológico sobre la cuadratura del círculo y donde dice en su escrito según la traducción del Doctor Tejada Vizuete:

“(…) Valentino, como se le conocía, noble que se jactaba de haber hallado la cuadratura del círculo mediante un nuevo método (…)”.

Vivió en un estado matemático de indeterminación y para algunos historiadores como José M Cobos su máximo esfuerzo consistió en, según Cobos, investigador de este personaje, intentar demostrar que la diócesis de Badajoz fuera la más antigua de España al demostrar su origen romano

 

Una vez posicionados busco a los científicos regeneradores de la Física. Delante de mi quarktalla vislumbro a muchos renombrados navegantes con grandes conocimientos fisico-químicos como Miguel del barco y José Antonio Pavón Jiménez cuyos conocimientos de botánica y de física eran destacados.

Freno y me fijo en dos regeneradores de las matemáticas: Jerónimo Aujdije de la Fuente Hernández y Juan Justo García.

 

 JERÓNIMO AUDIJE DE LA FUENTE HERNÁNDEZ (EL PISCATOR DE GUADALUPE)

Jerónimo Audije nació en Guadalupe en 1716 un murió en esa misma localidad en 1798. En el campo de las ciencias destacó como matemático y sobre todo astrólogo.

Pero lo más destacado, en opinión de  historiadores como José M. Cobos sus almanaques de los años 1752 a 1757 presenta en su introducción una especie de viaje “planetario”, con limitado rigor científico, es verdad, pero  que se adelanta unos años a la obra de Lorenzo Hervás y Panduro escrita en Madrid alrededor de  1793 titulada “Viage estático al Mundo Planetario, en que se observan el mecanismo y los principales fenómenos del cielo, se indagan sus causas físicas y se demuestran la existencia de Dios y sus admirables atributos”.

 

JUAN JUSTO GARCÍA

De Juan Justo García, nacido en Zafra en 1752 y fallecido en Salamanca en 1830 es responsable junto con Benito Bais primero y Francisco de Villalpando posteriormente de introducir en España el cálculo infinitesimal de Leibniz.

Su obra “Elementos de Aritmética, Álgebra y geometría”, la cual tardó ocho años en componerla está estructura en cuatro bloques: Aritmética, Álgebra, Geometría y Cálculo Infinitesimal.

Es este último bloque el que explica los principios del cálculo logaritmo, cálculo infinitesimal, cálculo integral y otros conceptos matemáticos totalmente novedosos en esa época.

Es muy interesante su narración de la famosa disputa entre “el varón de Leibniz” e Isaac Newton sobre la primacía del invento de este cálculo.

 

SIGLO XIX

La Naturaleza humana sí que es atemporal, como demuestran Leibniz y newton. Con este axioma retomo los mandos de la nave y pulsando el botón Valentina desgajamos el tiempo para dirigirnos ya a la recta final de nuestra singladura temporal. Los siglos XIX y XX dónde la física da un salto cualitativo brutal en Europa, aunque en menor medida en España.

Estamos en el siglo XIX y lo más importante a nivel de la forma de estudiar e investigar ciencia viene materializado por la división de la Ciencia como apartado de la Filosofía y la modificación del Plan de Estudios el 16 de agosto de 1889 con la creación de la Facultad de Ciencias dividida en secciones de Física-Matemáticas, Física-Química y Naturales; los Institutos de Enseñanza Secundaria, la Academia de Ciencias (1847) y La Institución de Libre Enseñanza (1876).

En Extremadura los principales propulsores de la Ciencia son la Escuela Normal de Cáceres y los Institutos de Segunda Enseñanza cuya punta de lanza es el de Badajoz que comienza su andadura el 13 de noviembre de 1845.

 

 EL INSTITUTO DE SEGUNDA ENSEÑANZA DE BADAJOZ (SIGLO XIX)

En este caso nos centraremos en la Física y Química y a petición mía URANIA me despliega un listado de representantes de esta Escuela.

Dime Urania, el nombre y trabajos de los más importantes catedráticos de Física y Química del Instituto de Badajoz.

Podemos nombrar como primero y no tan leal a D. Florencio Martín y Castro, primer Catedrático de Física y Química del Instituto y autor de dos obras encaminadas a la labor docente: Nociones elementales de Química para el uso de los aspirantes al grado de Bachiller de Filosofía (sí aun pertenecía a la asignatura de Filosofía) y Programa de un curso elemental de Física (1847) traducción fiel de la obra homónima de Auguste Pinaud

Uno de los más longevos profesores fue Valeriano Ordóñez de Adrián, nacido en la localidad de Villafranca (León) que ocupó la cátedra once cursos,

El efímero Rafael Zambrano y Rubio (Sevilla 1841- -1901) es una de las personalidades más influyentes que pasan por el Instituto de Badajoz.

Además, fue “fiel almotacén” de la Provincia de Badajoz, que, según el DRAE, en su primera acepción se define como “empelado público que contrastaba pesas y medidas”. Su finalidad más importante era consolidar el sistema Métrico Decimal que se implantó en España con el RD de 24 de junio de 1871 que decía que a partir de 1 de enero de 1880 sería obligatorio el uso de medidas y pesas métricas. Son importantes sus obras sobre matemáticas como “Problemas de Geometría” pero solo se conoce sobre Física y Química contenidos en su obra menor “Cuentos morales y científicos”.

Su sustituto de la cátedra de Física y Química fue el “vocal” Gregorio García de Meneses (¿¿Sevilla 1839??).

Era ingeniero industrial, mecánico y químico, Doctor en Ciencias Físicas y en Ciencias Exactas e Ingeniero Agrónomo. Además de la cátedra de física y Química fue vocal de la Junta de Agricultura, Industria y Comercio de Badajoz. Su obra más importante fue “Elementos de agricultura teórico-práctica”.

Y cómo no mencionar al “definidor” Manuel Paz Sabugo (Madrid 1851?Badajoz 1904)  que en 1892 publicó el libro “Definiciones, principios y leyes de la Física” donde cualquier alumno podía encontrar información sobre todos, o casi todos, los fenómenos físicos conocidos hasta la fecha.

Del competente, modesto y bondadoso Enrique Iglesias Ejarque (Zaragoza 1868?? Vitoria 1934) lo podemos catalogar reproduciendo en palabras suyas:

 “Enseñar, es, ante todo, escoger y simplificar, y en este supuesto declaro que cada vez encuentro mayores dificultades para redactar un libro que enseñe”

 Y en palabras de Álvaro Vidal-Abraca Elío:

 “Nuestro competente y bondadoso profesor de Física del Instituto, don Enrique Iglesias Ejarque, que luego fue alcalde de Vitoria, ponía una meticulosa atención en los experimentos que para que nos enteráremos bien ejecutaba muy lentamente, como cuando trataba de provocar la precipitación” de una “base” contenida en u tubo de ensayo (..)”

 Obras divulgativas suyas fueron “Elementos de Química general”, Elementos de electricidad y magnetismo” y Elementos de Física “para uso y empleo en las clases.

Para terminar esta breve lista de eméritos debo señalar a Máximo fuertes Acevedo (Oviedo -1859, Badajoz 1890). Su obra escrita es ingente; una de sus obras más influyentes fue “Elementos de Física y Nociones de Química” publicado en Badajoz en 1882.

Su figura traspasó las fronteras de Extremadura con su obra sobre el Darwinismo “El Darwinismo. Sus adversarios y sus defensores”.

URANIA me muestra la reseña sobre su muerte publicada en La Revista Literaria Ilustrada de 5 de julio de 1890 y con emocionada voz leo en voz alta:

“Las ciencias y las letras están de luto.

Las Sociedades Económicas de Amigos del País de León Oviedo, Badajoz y Mérida, de las cuales era socio de número han perdido al genio más luminoso que en ellas ha brillado, como así mismo los Ateneos de Oviedo y León.”

 

SIGLO XX

Leída la lista elevo el vuelo y con velocidades no relativistas me dirijo en la búsqueda de  científicos extremeños que desarrollaron su labor fuera de su tierra.

En Madrid, encuentro a dos luceros, el matemágico políglota VENTURA REYES PROSPER (Castuera 1863- Madrid-1922) que hablaba ocho idiomas (francés, alemán, inglés, ruso, sueco, noruego, griego y latín) que brilló con luz propia sobre todo en Matemáticas y me paro a disfrutar de las hazañas del “X-MANEDUARDO LOZANO Y PONCE DE LEÓN (Campanario 1844; Madrid 1927). Este prohombre destacó pro tres facetas:

1º) su intensa inquietud pedagógica de la que fue un declarado krausista plasmado en su libro “La Educación y la Internacional” opúsculo de la educación cívica en palabras de Bartolomé Díaz y Díaz UBEB y “El analfabetismo en España, decálogo pedagógico”. Su análisis de la situación de la educación del pueblo español queda meridianamente reflejada en estas reflexiones suyas:

 “La cultura de un pueblo y los progresos de su educación dependen principalmente de tres factores o elementos: primero, los educandos y sus familias; segundo, el profesorado y tercero las autoridades académicas y demás funcionarios a quienes confía el estado la dirección y régimen de la enseñanza, aunque también influya de un modo indirecto el medio social en el que vivimos”.

2º) la práctica docente cuyos libros de texto sobre Física y Química ocupaban un lugar predominante materializado en su libro “El Bachillerato en España”. Valgan estas reflexiones para dar fe de ello.

 “Quisiéramos que no se exagerasen nuestras razones ni se las diera torcida interpretación. Bien se comprende que la resolución de un problema matemático no permite otros adornos  más que la exactitud y claridad en la exposición del resultado; pero n o sucede otro tanto al hablar de los fenómenos de la Naturaleza y al describir los innumerables seres que la pueblan. No olvidemos el carácter poético de nuestro pueblo y trabajemos por introducir la afición a contemplar y estudiar las maravillas del Cosmos; que si no falten lectores al más insulso novelucho tampoco faltaría quién se deleitase instruyéndose con la descripción de las bellezas de lo creado.”

 y lo más interesante para un cronohistoriador de la Física,

3º) su profunda labor de divulgación científica y vocación investigadora, como sus artículos en La Revista de la Sociedad de Profesores de Ciencias de cuya Sociedad fue presidente cuyos títulos ya eran inspiradores y evocadores de las maravillas de la Naturaleza: “Azul del cielo”, “La Tempestad”, “Sobre el color y la polarización de la atmósfera” y la lista es asintótica hasta el infinito.

¡Cómo no emocionarse con su definición de la electricidad!

 “Especie de aura sutil o fluído que llena los poros, probablemente el mismo éter transmisor del calor y la luz. Los fenómenos eléctricos observados primero; y que por cualquiera fácilmente se repiten, son las atracciones y repulsiones de cuerpecillos ligeros”.

 ¿Cuál fue en su opinión el método más adecuado para investigar en Física? Recoge una cita de Echegaray que dice que “En España, por nuestra desgracia, no ha habido Física porque no ha habido matemáticas” y nuestro ilustre matiza con determinación :”… ni aún con ellas se hubieran producido físicos por falta de escuela experimental, que tampoco existe, ni se lleva traza de pensar seriamente en fundarla

Quiero, no deseo, resaltar sus estudios con experimentos sobre los rayos X cuyas conclusiones fueron plasmadas en dos conferencias pronunciadas en Barcelona en 1896 Tituladas “Las radiaciones Röntgen. Qué son y para qué sirven” y “Las radiaciones Róntgen 2ª Conferencia” (1896).

Antes de buscar al siguiente “personaje atemporal” rindo un homenaje a este científico extremeño, maestro de físicos en los primeros años del siglo XX que nunca olvidó su tierra tal y como demuestra esta nota en la página 141 de su libro “Lecciones de Química Orgánica” que dice:

“En Extremadura se llama todavía borujo (horujo) al residuo sólido de la expresión de la aceituna que le emplean para alimentar a los cerdos”

 

FRANCISCO VERA Y PEDRO CARRASCO GARRORENA

Mi crononave en un pulso cronomotriz me traslada de repente a Buenos Aires en 1967. ¿Por qué este salto temporal? Encuentro la respuesta en el infinito, mejor dicho, en “La Historia del Infinito” libro escrito por otro atemporal de la Ciencia, Francisco Vera Fernández de Córdoba., nacido en Alconchel en 1888 y fallecido en la capital argentina en 1967. Intentar resumir la vida y obra de este ilustre extremeño que fue matemático, filósofo, periodista y excelente conferenciante, pero por encima de todo “Historiador de la Ciencia” cuyo libro publicado en 1937, “Historia de la Ciencia” es un exhaustivo tratado cronológico que excede mis capacidades relativistas lorenzanas.””

El 23 de octubre de 1980 en diario bonaerense “La Prensa” Joaquín Piñol escribió una hermosa disección que resume su vida:

 “extremeño como algunos de los grandes conquistadores, fue el Doctor Francisco Vera de Fernández de Córdoba, escritor, periodista, historiador, hombre de ciencia, gran matemático y pedagogo. En resumen, Humanista completo, al fin. Y uno de los talentos más amplios, profundos y lúcidos de cuantos llegué a conocer”

 Decir que sus inquietudes sobre la nueva ciencia aparecida a principios del siglo XX le convierten en un relativista convencido destacando su labor como cronista de la visita de Albert Einstein a Madrid en 1923 y su labor científica no se diluyó con su exilio, sino que perduró hasta el fin de sus días. En el exilio se tienen referencias de 21 obras entre Matemática e Historia de la Ciencia.

URANIA me advierte de que colapsaremos en un para segundo hansolino. Sin darme cuenta sufrimos un “cronoseísmo” y aparecemos en México D.F. un año antes, en 1966. ¿que atemporal físico extremeño descubriremos aquí? Unas portadas de libros sobre astronomía (“El cielo abierto, Una excursión por el Universo,) logran que identifique a este ilustre extremeño.

Se trata del “relativista” Pedro Carrasco Garrorena nacido en Badajoz en 1883 y fallecido en México D.F. en 1966. Ocupo la cátedra de Física-matemática a la muerte de Echegaray y colaboró con Eduardo Lozano en Termología y ocupó un cargo en el Observatorio Astronómico de Madrid. Su artículo en el diario “El Sol” de 20 de abril de 1924 es harto elocuente mencionando solo su título “” Lo que es y debiera ser el Observatorio Astronómico de Madrid

Su obra más renombrada fue la obtención de espectros de la corona solar en eclipses totales de Sol, principalmente ellos de los años 1912 y 1914 cuyos resultados fueron publicados en la mismísima revista Nature.

Sus ideas y conocimientos (buscó nuevos métodos para calcular la velocidad dela luz) sobre la relatividad influyeron en que fuera elegido antes que el insigne Blas Cabrera a impartir una conferencia sobre esta teoría  en 1916 lo da significado a su bagaje científico en el Madrid científico de principios. del siglo XX.

Como homenaje reproduzco sus palabras que irradian su pasión por la Ciencia:

Profesar la Ciencia es buscar la verdad, desembarazándola de toda hojarasca que la oculte o disimule; y los que , como yo, cultivamos pobre, pero honradamente , nuestro jardín, somos sinceros ante todo; tal vez porque la sinceridad no sea sino la manifestación exterior de nuestra verdad interna. ¡Cómo buscar la verdad fuera de nosotros, si falseamos la verdad de nosotros mismos!”

 

LOS VIAJES PROMETEICOS Y VERNIANOS DE LUIS BELLO Y LAS MISIONES PEDAGÓGICAS EN EXTREMADURA

Las Misiones Pedagógicas en Extremadura 1932-1936

URANIA vuelve a reclamar mi atención y redirigiendo al motor TARDIS me hace sobrevolar un paisaje abrupto, telúrico y ancestral que mi quarktalla identifica como “LAS HURDES”.

En sus sinuosos caminos angostos observo una serie de personas que con material cinematográfico y una voluntad inconmensurable tiene una titánica tarea: traer a esa región el conocimiento, no las nuevas teorías de la mecánica cuántica sino el auténtico conocimiento, el que hace que las personas sean libres. Me refiero a las Misiones Pedagógicas de la Segunda República en Extremadura entre los años 1932 y 1936 organizadas por el Patronato de Misiones Pedagógicas en cuya Memoria de Actividades desde septiembre de 1931 a diciembre de 1933 dice en su prólogo:

“Las misiones pedagógicas que, sin equívoco, hubiera sido, tal vez, más acertado llamar “Misiones a los pueblos o aldeanas”, no se ha originado abstractamente, sino ante el hecho doloroso e innegable de el abismo que, en la vida espiritual, más aún que en la económica, existe en nuestro país entre la ciudad y la aldea. (…)

 Pero URANIA, apuntillo con mi científica soberbia, aquí no veo científicos atemporales. Ella con su voz metálica y neutra me recrimina mi soberbia científica y me dice una frase que queda impresa durante mucho rato en mi mente cual enlace covalente diamantino.

“AQUÍ SE ESTÁ SEMBRANDO LA SEMILLA QUE FLORECERÁ POR TODA EXTREMADURA EN UN FUTURO VENIDERO. SE MANTENDRÁ UN LARGO TIEMPO EN HIBERNACIÓN, PERO RESURGIRÁ CUAL AVE FÉNIX Y PROCLAMARÁ SU RENACIMIENTO POR TODA LA REGIÓN.

 Mi quarktalla me expone más datos: el periplo de esta prometeica tarea en 1932 engloba las localidades de Garrovillas, Salorino, Herreruela y Piedras Albas donde los especialistas del grupo impartían conocimientos mediante bloques temáticos divididos en: charlas sobre historia, ciencias de la Naturaleza, proyección de películas documentales de temática científica, audición de discos de reconocidos autores, explicación de obras artísticas o arquitectónicas.

 “La herramienta auxiliar más poderosa y atrayente fue el cinematógrafo que según las palabras de los educadores “(…) En estos y en todos los casos, la pantalla suele ser el sitio de coincidencia de unánime interés, cuando ofrece a la curiosidad ingenua de las miradas los panoramas diversos de la ciudad y de las tierras lejanas, las maravillas de los hombres y las cosas”.

 Herrera del Duque, Castilblanco Valdecaballeros, Fuenlabrada de los Montes, Valencia de Alcántara, Montánchez, La Vera , Siruela, Helechosa de los Montes fueron recorridas en 1934 por maestros del saber como Agustín Pérez Trujillo , José Aliseda Olivares, Marcelino García Hernández y otros estandartes de la enseñanza que se incorporaron desde Cáceres como CARMEN MUÑOZ MANZANO, inspectora de Primera enseñanza y natural de MALPARTIDA DE CÁCERES que conoció a su marido el director de teatro y escritor Rafael Dieste con quién marchó al exilio finalizada la Guerra Civil hasta su posterior retorno a España.

En Santiago de Salvatierra, El Pino, Las huertas, Albalá, Talaván, Hinojal fueron transmitiendo cultura tal y como narran los misioneros:

 “(..) En todas las caras se pintaba la simpatía, el respeto y un profundo afán de enterarse. Los comentarios eran discretos, en voz baja, y acreditaban que la Misión era comprendida”

 “En Hinojal, los niños y muchas personas mayores no conocían el cine. El regocijo y el asombro llegaron, sobre todo en los niños a expresiones delirantes”

 En 1935 solo se llevó una actividad aron actuaciones muy puntuales con un un solo contenido, “El teatro y coro del pueblo” y visitaron localidades como Conquista de la Sierra, Puebla de Guadalupe, Trujillo, Puerto de santa Cruz,

Este iniciático viaje termina en 1936 pero su objetivo era más ambicioso, imprintar un legado de cultura permanente con la creación de una red de bibliotecas con una dotación de libros.

En la Memoria de Actividades des de septiembre 1931 a diciembre de 1933 en la introducción p. XIV sintetiza el balance de los primeros años:

 “La misma lucha contra el analfabetismo, no siendo peculiar de las Misiones, tiene, sin embargo, en ellas su más firme apoyo. Pero no procurando maestros sino mediante la siembra de libros y de bibliotecas que le está encomendada.”

 Es tal la cantidad de pueblos y aldeas recorridos por las Misiones que le suplico a URANIA que me cuente más detalles de esta bella tierra. Ella hace aparecer en la quarktalla cinco palabras BELLO.

Sí, le impelo yo. No bello, hermoso y virginal paisaje. Ella me interrumpe y me escribe cuatro palabras más delante. Enfoco mis ojos y leo LUIS BELLO.

Entonces el motor taquiónico me arrastra al pasado, exactamente al año 1927.  El periodista y literato Luis Bello recorrió las tierras de Extremadura para conocer las escuelas de primaria la región y escribiendo lo que hay veía que plasmó en un libro titulado “Viaje a las Escuelas de España: Extremadura”.

 Su prosa describe todo lo que rezuma esta tierra. Como se me acaba el tiempo (menudo oxímoron) solo citar su experiencia en Malpartida de Cáceres y Mérida que aparecen escritas a partir de la página 40 y 213 respectivamente:

“Hermoso pueblo! Casas enjalbegadas, con un solo hueco abajo: la puerta, y dos ventanitas altas. Tejadillos y chimeneas monumentales. Calles anchas, limpias por donde pasan las mujeres con sus refajos y pañizuelos cacereños de colores vivos. La iglesia, el Concejo, los soportales de la plaza abovedados…

Es decir, tradición. El pueblo vive pobremente. Hemos visto en Cáceres a la gente de este lugar. Ellos son piconeros, carboneros. Van al monte, y venden en Cáceres el carbón. Buena voz, dientes blancos. ¡Y siempre alegres! Ellas venden también huevos y gallinas. El término tiene muchos eriales, peñas, charcas y lagunas-Es pobre. Ello explica que vayan tantos muchachos descalzos a la escuela. Pero no se crea que a Malpartida le falta buena voluntad. He visto la escuela de D. Manuel Juárez, antiguo pósito, con formidables pilastrones que sostienen las bóvedas, propias, no de una escuela, sino de un calabozo inquisitorial. Pero con ser vieja, no la cambiaba por la nueva de 1923. Esta no tiene ventilación. Es ancha, fría. El suelo, de cemento, está en algunos sitios, no ya húmedo, sino encharcado, y los niños descalzos, muchos con las huellas inequívocas del paludismo, soportan mal el frío de diciembre, y tosen. Están mejor las niñas. Tienen una buena maestra y una clase

con sol. La enseñanza es práctica. Bordan, cosen, zurcen. “Esto ¿qué es?”, le pregunto a

Una. “Es un paño de afeitar, para mi padre.” Este Pueblo se hizo sus escuelas ahorrando de año en año, de presupuesto en presupuesto. Cuando tuvo todo el dinero empezó a construir. Hay que verle con cariño y con simpatía.”

MERIDA

        1. —EXCAVACION MATINAL EN EL ALMA DE MERIDA

En rampa suave, por tierra blanda, rica tierra de Barros, llego a Herida desde el Sur, como los conquistadores. Pero yo no vengo. Pelear, ni a ver al Procónsul, sino a D. David pansida y a sus compañeros de las escuelas. n°n David es un buen maestro, caballero del Greco en figura, dignidad y discreción. Tiene la vida un concepto tan español, tan realista bien ordenanzado, como la letra de sus cuadernos de trabajo. El me trae a la realidad. No quiero fantasías ni alucinaciones. Aceptaré la Mérida que me dan; más parecida a Almendralejo que a Roma; comercial, industrial, trabajadora y traficante, encrucijada de muchas rutas. Almacenes, talleres carreteros, piaras de dos, productos porcinos: —“Productos de la ganadería extremeña, S. A.”—. Al entrar, corto

sin pararme a pensarlo, un acueducto romano: como todo el mundo cuando llega en el tren de Sevilla.  Al andar por las calles quedo maravillado de ver tanta mujer hermosa”. (…)

 

(..) Y entre lo que no hay, la escuela. Nadie, asombrará si yo, sentado en la gradería del teatro romano, puesto a reconstruir, reconstruyo, a escuela colonial, la escuela pública que Roma

transmitió a imagen y semejanza de la suya— schola o ludus literarius-a la colonia privilegiada

— Es un espacio abierto, no demasiado rancio; un pórtico techado, y con sólo la pared trasera. Columnas o pilares, al frente; y a los costados grandes cortinas que no llegan al techo.”

 

FINALES DEL SIGLO XX Y XXI

Con TARDIS agonizando y URANIA apesadumbrada finalizo mi viaje temporal forzando un salto taquiónico a finales del siglo XX y presente.

El tiempo se acaba y casi no me queda carga taquiónica para alimentar la máquina de Ori de la TARDIS. Como estamos muy cerca del presente tengo energía suficiente para enumerar algunas, que no todos, las últimas investigaciones en Física desarrollados en Extremadura.

Comienzo por el grupo de físicos que dan nombre a la crononave, ORIÓN

GRUPO ORIÓN DE FÍSICA

Este grupo de profesores e investigadores: ARIA ISABEL SUERO LÓPEZ, ÁNGEL LUIS PÉREZ RODRÍGUEZ, PEDRO JOSÉ PARDO FERNÁNDEZ, JULIA GIL LLINÁS, EDUARDO MANUEL CORDERO PÉREZ, FRANCISCO DIAZ BARRANCAS, HALINA CARMEN CWIERZ LÓPEZ, FRANCISCO SOLANO MACÍAS y LUIS MANUEL TOBAJA MÁRQUEZ

se dedica desde hace años a la investigación en enseñanza de la Física centrándose en dos objetivos básicos: investigar en Óptica y en la Didáctica de la Física.

En su página web leemos: “El objetivo de la enseñanza de las ciencias debe ser lograr una comprensión duradera de los fenómenos estudiados, evitando favorecer el aprendizaje memorístico y procurando, en su diseño, lograr un aprendizaje significativo”.

 Un libro editado por ellos en 2001 titulado “Física. Grupo Orión de Didáctica de la Física “ha sido cabecera de mis explicaciones en Bachillerato durante muchos años. Tal y como cuentan sus autores: “este libro es el resultado de un proyecto que nació a comienzos del curso 1998/99 en una de las reuniones de la Comisión permanente de Física de Extremadura”.

Su labor abarca también en ofrecer materiales tecnológicos a las empresas e instituciones.

Aparece en la quarktalla el nombre de Vicente Garzó como representante de los “nuevos físicos” extremeños, miembro del Grupo de Física Estadística SphinX. Catedrático de la UEX del dpto. de Física su trabajo investigador y docente abarca desde finales de los años 80 hasta la actualidad.

 

 El Grupo Aire de la Universidad de Extremadura (Física de la Atmósfera, Clima y Radiación de Extremadura) liderada por el Profesor Titular de Física de la Tierra, José Manuel Vaquero,

que está dedicado a la investigación en el campo de las Geociencias lidera una investigación internacional centrada en las mediciones de radiación ultravioleta y los agentes que influyen en ella, especialmente el ozono estratosférico. En el proyecto participan científicos de otras instituciones españolas (INTA), de Grecia y EE UU, incluidos técnicos de la NASA.

 

Y no debo dejar de mencionar al Centro Extremeño de Tecnologías Avanzadas (CETA-Ciemat), ubicado en Trujillo que nace en el año 2006 con el apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovación, el Gobierno de Extremadura, el CIEMAT y el Ayuntamiento de Trujillo, dotando de vida, infraestructuras y actividad científico-técnica al Conventual de San Francisco, edificio histórico del siglo XVI.

Tal y como aparece en su web: “CETA-Ciemat, como agente impulsor de la e-Ciencia, aúna sus recursos a los de otros centros de recursos en redes nacionales e internacionales, apoyando de esta manera a más de 70 grupos de investigación de todo el mundo, grandes comunidades de investigación en ámbitos como las Ciencias de la Vida, Bioinformática, Ciencias de la Tierra, Astrofísica, Energías renovables, Fusión y Física de Altas Energías, y a un gran número de proyectos de I+D+i de ámbito extremeño, europeo y latinoamericano.”

Ya sin energía y sin Máquina de Ori que sustente el pliegue temporal TARDIS tengo tiempo para dos cronosaltos: a la UEX de Badajoz donde desde tiempo ha se promueve la cultura científica y en segundo lugar hasta las instalaciones del centro permanente de difusión didáctica de la ciencia y de divulgación científica, EXPERIMENTA-Centro Interactivo de Ciencia de Llerena.

Mi función de ondas se colapsa y solo deseo que vosotros, cronopasajeros hayáis disfrutando tanto como yo de esta singladura temporal aprendiendo de la Física y de los Físicos (y no tan Físicos).

Antes de cerrar los ojos para descansar solo puedo tatarear una frase de la canción de Antonio Vega, compositor y cantante ya fallecido, “LA FÍSICA ES UN PLACER”, de su canción “Una décima de segundo”.

 

FINAL, ¿O PRINCIPIO?

 “Los valles deliciosos del Jerte y del Tiétar, los gastados Palacios de Cáceres viejo y de Trujillo, las boscosas umbrías de la sierra de Guadalupe, los solemnes restos romanos de Mérida y Alcántara , los encinares donde la carne porcina crece y se adensa, las anchuras fecundas de Tierra de Barros y la Serena, ¿serán suelo y residencia de una vida colectiva en las que lo castellano viejo y lo castellano nuevo, lo andaluz y hasta un  preludio de lo lusitano, confluyendo y fundiéndose entre sí, inédita y definitivamente florezcan en la Extremadura que para ser completa necesita España, la incierta y amenazada España del futuro? Con toda mi alma lo deseo.”

 (Pedro Laín Entralgo, prólogo a al libro Extremadura Miguel de Unamuno Ed Incafo 1992)

 

BIBLIOGRAFÍA:

MATERIALES PARA UNA HISTORIA DE LA CIENCIA EN EXTREMADURA (José M. Cobos Bueno y José Mª Vaquero Martínez, Universidad de Extremadura 2001)

VIAJE A LAS ESCUELAS DE ESPAÑA (LUIS BELLO, 1927. Edición y estudios preliminares de Encarnación Lemus López edición de 1994)

LAS MISIONES PEDAGÓGICAS EN EXTREMADURA 1932-1936 (FRANCISCO JAVIER RODILLO CORDERO, 2015 Amazon Company)

PENSADORES EXTREMEÑOS (MANUEL PELLECÍN LANCHARRO, Universitas Editorial 2001)

HISTORIA DE LA CIENCIA (FRANCISCO VERA, Editora Regional de Extremadura, 2000)

EDUARDO LOZANO Y PONCE DE LEÓN (José Luis Cobos Bueno) Dpto. De Publicaciones de la Diputación Provincial de Badajoz,

LAS RADIACIONES DE RÖNTGEN (Eduardo Lozano y Ponce de León, Edición de José Cobos Bueno, editores UBEx y Caja Badajoz, 2004)

CIENTÍFICOS EXTREMEÑOS (FRANCISCO TEIXIDÓ GÓMEZ, Universitas editorial, 1997)

PROFESORES DE FÍSICA Y QUÍMICA DEL INSTITUTO DE BADAJOZ 1845-1962 (ANGEL ZAMORANO MADERA, Fundación CB 2017)

LAS DOS CARAS DEL PENSAMIENTO MÉDICO (JOSÉ ABRIL TORRES, Edit. Tecnigraf S.A. 2009)

PRESENCIA DE EXTREMADURA EN LA HISTORIA DE LA CIENCIA HASTA EL SIGLO XVIII (JOSÉ M. COBOS BUENO, Ed. @becedario, 2006)

ATOMOS Y MOVIMIENTO (JOSÉ VAQUERO MARTÍNEZ, Ed UEX Caja Duero, 1998)

AKAL HISTORIA DE LA CIENCIA Y DE LA TÉCNICA (Ed AKAL, 1992)

FÍSICA 2º BACHILLERATO. Grupo Orión de Didáctica de la Física (Ed. Santillana, 2001)

 

PAGINAS WEB DE UTILIZADAS EN LA ELABORACIÓN DE ESTA CHARLA   http://www.eweb.unex.es/eweb/fisteor/vicente/curricula/vgarzo.pdf

https://www.ceta-ciemat.es/el-ceta-ciemat/quienes-somos.html

Conócenos

http://culturacientifica.unex.es/index.php/en/?switch_to_desktop_ui=1

 

 



 

HOMENAJE A EXTREMADURA 2019

SÁBADO 9 DE NOVIEMBRE

De 9,30h. a 22:00h.

Entrada libre hasta completar aforo

Lugar: RESTAURANTE-CAFETERÍA MUSEO VOSTELL MALPARTIDA

Malpartida de Cáceres. Extremadura. España

De 10 de la mañana a 10 de la noche

ORGANIZA:

Antonio Viudas Camarasa

COORDINAN:

Isabel Plano Calvo. Concejala de Cultura y Patrimonio del Ayuntamiento de Malpartida de Cáceres

Antonio Viudas Camarasa. Miembro numerario de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes / Sociedad Científica de Mérida. Miembro Activo Clase Pasiva. Origen: Alma Mater: Universidad Complutense (1969-1974). Alma Faber: Universidad de Extremadura (1974-2019)

COLABORAN:

Restaurante Cafetería MUSEO VOSTELL MALPARTIDA

Ayuntamiento de Malpartida de Cáceres

Consorcio MUSEO VOSTELL MALPARTIDA

MUSEO JUAN JOSÉ NARBÓN. Malpartida de Cáceres

Centro de Vías Pecuarias. Malpartida de Cáceres,

Sociedad Científica. Mérida

 

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