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2018 08 22 Antonio Viudas Camarasa

ANTONIO VIUDAS CAMARASA

SENDERISMO DE HOSPITAL

Santiago Ramón y Cajal y Gregorio Marañón al fondo

Libro en proceso de redacción

Venta en librerías a partir de diciembre 2018

MONÓLOGOS DIALOGADOS

 

Cajal: desintegración y repartición del territorio nacional

22 de agosto de 2018

Empiezo el octavo día de mi pos-operatorio de vesícula infectada. Estoy aburrido de tanto andar por los senderos de mi hospital. Ya conozco a todos los miembros de recursos humanos de mi planta. Incluso caras de enfermos y allegados me son familiares.

Estoy ocioso y no tengo ningún negocio que me entretenga. Decido bajarme de la BNE para reerlo El mundo visto a los 80 años de Cajal en pdf.

Es 22 de agosto del 2018. Han pasado 84 años de la muerte de don Santiago Ramón y Cajal.

En la página 8 me encuentro con una cita de total actualidad sobre la situación de España en 2018, pero que Cajal la escribió dos meses antes de morir en el verano de 2018.

Se le nota crítico ante la situación de España en la línea de Lucas Mallada que escribió Los males de la patria y la futura revolución española en 1890 (Tip. de Manuel Hernández, Fondo Cajal, signatura FC-244) y de José María Iribarne Rodríguez,  autor de Las dos oligarquías capitalistas que devoran España: El concierto económico de las Vascongadas y la autonomía de Cataluña  (Imprenta de Galo Sáez, Fondo Cajal FC- 267) en 1933. Ambos libros tienen notas manuscritas de Cajal y se conservan en el LEGADO CAJAL en la Real Academia de Extremadura en Trujillo. El primero con dedicatoria del autor a don Santiago Ramón y Cajal.

Cajal no teme los cambios políticos pero no transige con la desintegración y repartición del territorio nacional. Lo expresa claramente:

«No es que me asusten los cambios de régimen, por radicales que sean, pero me es imposible transigir con sentimientos que desembocarán andando el tiempo, si Dios no hace un milagro en la desintegración de la patria y en la repartición del territorio nacional».

Más claro el agua.

Compara el movimiento centrífugo español con el contrario nacional europeo y ataca de suicidas a quienes crean poderes personales regionales omnipotentes:

«Semejante movimiento centrífugo, en momentos en que todas las naciones se recogen en sí mismas unificando vigorosamente sus regiones y creando poderes personales omnipotentes, me parece simplemente suicida».

Confiesa que su pensamiento no es compartido «ni por las sectas políticas mas avanzadas, ni por los afiliados a partidos más vehementes a los partidos históricos».

Salvando la distancia histórica la partitocracia española en agosto de 2018 debe hacer uso de la memoria inteligente para resolver de una vez por todas la desintegración y repartición del territorio nacional.

Los presagios de Cajal terminaron en guerra civil. Nadie sabe qué hará de España la partitocracia del mes de septiembre de 2018 respecto al futuro del Reino de España.

Como Cajal el pueblo español no teme a cambios de régimen, aunque siente zozobra ante el futuro de España, a pesar de vivir en un país donde el derecho a la información es palabra muerta en los artículos de la Constitución.

Mi ex-vesícula la pobre se ha perdido las nuevas secuencias que protagonizará la Memoria inteligente  mientras nos tienen en diversión y dispersión informando en televisión de tormentas aguaceros, calles y nobles de inmemoria, de movimientos poblacionales, el caso necrológica de cada telediario, de sexos enfrentados et alia marginalia. Unos medios faltos de verdades y llenos de posverdades.

En el retiro de hospital observo que entre la España real y la España oficial hay un fiordo. Mientras mi compañero masculino de suite y yo estanoche sufrimos del mismo ojo clínico de recuperación .

Él no duerme aunque no le duele nada y yo insomne estoy por culpa de Cajal, Mallada e Iribarne que escriben de desintegración, males de patria y de dos oligarquías capitalistas que devoran España.

Si Nana Cajal no hubiera regalado el legado de su abuelo a Extremadura ahora –como mi colega de suite hospitalaria–  sólo tendría insomnio físico sin remedio.

Mi insomnio me lo ha curado el estar rayado –como me dijo la primera médico que me puso malo en mi primera urgencia prevesicular–  con el tema Cajal y España. Considero un privilegio ser turista de hospital con la que está cayendo en España. Que San Pedrino, patrón de la Diputación de Cáceres vele por el futuro de los diversos pueblos de España.
Por la transcripción Antonio Viudas Camarasa. Senderismo insomne de hospital. 22 de agosto de 2018

 

 

25 de agosto de 2018 NOTA

Cajal tenía una riquísima biblioteca sobre la historia de España y muestra un ojo histórico muy acertado. Leyendo sus escritos se observa cómo España poco a poco se va desgajando. Preveía los males de las autonomías y eran pesimista sobre el futuro de España y vio en lontananza la guerra civil.

Desconozco por qué razón el Mundo visto a los 80 años ha sido olvidado por los historiadores. Da un diagnóstico certero de evolución de la historia económica de España desde la pérdida del comercio de las colonias en 1900, insistiendo en que la exención de aranceles y privilegios concedidos a El País Vasco y Cataluña, en beneficio de las oligarquías financieras regionales desembocan en la inestabilidad económica y política de la España de 1934.

Es necesario un estudio interpretativo de lo dicho por Cajal para entender la situación de la España actual, que va hacia la desintegración y repartición del territorio nacional.

Cajal un analista de la historia de España con visión de futuro. Se declara españolista y al mismo tiempo basado en los estudios de su amigo Lucas Mallada y José Iribarren entre otros, da un enfoque al problema político de España desde un punto de mira económico, sin olvidar los aspectos del separatismo, unido a las oligarquías financieras.

Es muy saludable leer con ojos de hoy su tan citado, pero poco leído El mundo visto a los 80 años. Seguidor de Joaquín Costa, en 1934, en plena República española, aboga por el cirujano de hierro:

«El todo o nada es nuestra divisa. Nos falta el culto de la patria grande. Si España estuviera poblada de franceses e italianos, alemanes o britanos, mis alarmas por el porvenir de España se disiparían; porque estos pueblos sensatos saben sacrificar sus pequeñas querellas de campanario en aras de la concordia y del provecho común.  Es menester imponer la unidad moral de la península, fundir las disonancias y estridores espirituales en una sinfonía grandiosa. Mas para ello hace falta el cirujano de hierro de que hablaba Costa» (Pág. 139, 2ª edición, 1934)

Leer y descargar libro en  El mundo visto a los ochenta años : impresiones de un arterioesclerótico Ramón y Cajal, Santiago (1852-1934) –  Libro –  1934

SENDERISMO DE HOSPITAL

SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL Y GREGORIO MARAÑÓN AL FONDO

Novenario con final feliz. Dietario de un enfermo (Del 14 al 23 de agosto al 2018)

Por Antonio Viudas Camarasa

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