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MANUEL PACHECO SE IDENTIFICA CON CÉSAR VALLEJO

Termino convencido de que Pacheco fue el mejor escritor del siglo XX de Extremadura, aunque las envidias de los escritores burgueses lo excluyeron de sus antologías

ANTONIO VIUDAS CAMARASA Miembro de la Real Academia de Extremadura

HOY. Domingo, 17 marzo 2019, 00:08

Ventiún años sin Manuel Pacheco. Orfandad de un amigo. La lectura me ha llevado a julio de 1937. Valencia. II Congreso de Escritores. El 22 de febrero me entero por Lea Vélez de un poema inédito de Manuel Pacheco dedicado a Antonio Machado en 1959 en la revista censurada ‘Acento cultural’ que dirigía Carlos Vélez .

Me fijo en Antonio Machado articulista de guerra en ‘La Vanguardia’ de Barcelona, ‘Hora de ESPAÑA’ y ‘El Mono Azul’, defensor de la República con su pluma. Colaboraciones de guerra que buscan la paz. Al fondo «España, aparta de mí este cáliz». Unamuno en danza por las dos Españas, la burguesa y la de la lucha de clases. El gobierno republicano dividido. Los escritores unidos en la memoria del fusilado Federico García Lorca. Fernando de los Ríos (socialista republicano de Pablo Iglesias e institucionista de Giner de los Ríos) afirma ante los congresistas que cinco días antes de su discurso ante Negrín, se ha enterado dónde está enterrado Federico porque se lo han dicho soldados y milicianos en el frente de Granada. A ese Congreso asiste, pero no habla, César Vallejo, porque no le dejan ni José Bergamín, ni Ehrenburg ni Pablo Neruda, ni Rafael Alberti entre otros. César Vallejo se consuela con su amigo troskista León Felipe. Es julio de 1937.

Manuel Pacheco vive la guerra en el orfelinato de Badajoz y ve pasar fusilados por delante del teatro López de Ayala. Cuando cumple 18 años, ni por pobre ni por hijo de viuda, se libera de ser llamado por el ejército sublevado y llena de velas y libros sus cartucheras en el frente de Oyarzun. Pacheco no se entera de la muerte de César Vallejo ni de lo que hacen los escritores militantes de la República en Valencia. Pacheco solo lee, no escribe.

En la década de la posguerra José López Prudencio lo descubre y en la tertulia de Esperanza Segura se hace y lo hacen escritor un grupo de amigos intelectuales de Badajoz. Lee los libros prohibidos en el exilio intelectual de España, incluido Joyce, conoce clandestinamente la obra de César Vallejo e inicia una relación muy estrecha con sus corresponsales epistolares hispanoamericanos, escritores y escritoras.

La ‘poesía montaraz’ y surrealista de Pacheco se convierte en vallejiana. La poesía del compromiso de Arturo Serrano Plaja que alaba Antonio Machado en 1939 se quimifica en compromiso con el hombre en el verso pachequiano. Gracias a la biblioteca en la que sirve libros y a la librería La Alianza y a sus tan diversas cartas, está al día.

Lee todo, sobre todo literatura surrealista sin olvidarse de los escritores de Valencia, 1937: Pablo Neruda, Nicolás Guillén, Octavio Paz, César Vallejo, Miguel Hernández, Dámaso Alonso, y al ausente Federico García Lorca y tantos otros. A unos los lee clandestinamente, a otros a golpe de novedad editorial que él mismo pide para la biblioteca pública.

Félix Grande le pide en 1989 un poema y le envía ‘Prosema para hablar con la sombra de César Vallejo’ y en él se ve, se nota, que César Vallejo y Manuel Pacheco son dos poetas gemelos. Pacheco se identifica tanto con la poesía de Vallejo que, homenajeando al peruano, se perpetúa a sí mismo.

Pacheco identifica la vida de Vallejo llena de penurias con su propia vida ausente de riqueza y a rebosar de pobreza. Ambos con sus lecturas de última moda reflejan su poesía de compromiso que tanto admiraba Antonio Machado en José María Morón Gómez (‘Minero de estrellas y otros poemas’, 1933) el poeta de los mineros de Río Tinto, y en el poeta militante herido en el Frente de Teruel, Arturo Serrano Plaja, autor de ‘El hombre y el trabajo’, 1938.

Leyendo treinta años después el prosema que escribió Pacheco recordando a César Vallejo recreo a los dos poetas «porque Dios sigue estando gravemente enfermo», «seguimos aprendiendo a no aprender», «porque venimos del agua blanca y nos vamos con el agua y no tenemos ni un espejo para mirarnos la cara» .

La palabra es el arma de los dos poetas. Pacheco se lo recuerda a Vallejo: «… la palabra se oculta en las raíces del verbo y desnudaste la palabra para que viviera golpeando el cuerpo y el alma del HOMBRE». Pacheco se identifica en el verso de Vallejo: «La cantidad enorme de dinero que cuesta ser pobre». Con buen tino Pacheco afirma que «España, aparta de mí este cáliz» es «lo mejor que se ha escrito sobre la guerra incivil de ESPAÑA: un libro limpio, puro, socialmente SOCIAL…».

Termino este recuerdo convencido de que Manuel Pacheco es el mejor escritor del siglo XX de Extremadura, aunque las envidias de los escritores burgueses lo excluyeron de sus antologías.

Lo que queda es lo que ha escrito Pacheco, no por que lo haya dicho él, pero Pacheco ha escrito que Vallejo «fue un libro blanco donde la vida escribía todas sus RESONANCIAS». Pacheco también es un libro blanco lleno de vida, y muchas resonancias.

2019 03 19

Recepción del artículo

Antonio Vélez

Me entero de la publicación de mi artículo gracias a un «llamado» de Antonio Vélez, senior, a las nueve de la mañana. Está entusiasmado con el poeta al que le puso una calle en Mérida y sobre todo, está feliz por la mención a Fernando de los Ríos, un socialista como una copa de un pino, del que oyó historias muy positivas en boca de su padre, que tenía una edición de Mi viaje a la Rusia Soviética (1921). Una historia de España poco conocida porque la historia republicana ha sido contada desde la perspectiva oficialista del partido más fuerte en el exilio, contrastada con las fuentes anarquistas. Es el sesgo de confirmación que hemos vivido desde la Constitución de 1978. Son más elocuentes los silencios que la inmensa fuente información sesgada que hemos consumido.

A mediodía del domingo recibo un comunicado de Carlos Baena, de uno de mis documentalistas más activos en el foro de la Sociedad Científica de Mérida,

[14:35, 17/3/2019] CARLOS BAENA GARCÍA SC:

Antonio, compro todos los domingos el Hoy y suelo leerlo de tarde pero después de tu foto no podia esperar para leer en papel tu artículo.
El fruto de un trabajo ímprobo y detallado dando como resultado un relato claro y a la vez esclarecedor de una época realmente poco conocida.
Enhorabuena.
Enhorabuena.
Machado, República, fascismo , tiempos de cólera y en medio dos poetas cuyos destinos tú has vuelto a reunir en este artículo.

[14:37, 17/3/2019] Antonio:

Muchas gracias, Carlos

 

Carlos Baena me facilita [23:07, 18/3/2019]  dos poemas de Manuel Pacheco.

 

MANUEL PACHECO:

«ROMANCE PARA NOMBRAR A D. ANTONIO MACHADO

He leído tus poemas

tocando sangre de España

y uniendo al paisaje tuyo

la luz que grita un mañana.

 

Paisaje oscuro del hambre

del pan del cuerpo y del alma.

Noches de muros de piedra

donde no penetra el alba.

 

Una tristeza infinita

que borraba tu esperanza.

Tu prosa quitando arena

a tu patria embarrancada.

 

Con tu palabra-Poema

se hizo un HOMBRE la palabra.

Carretera de Sevilla, 55

BADAJOZ»

Fuente: «Cuadernos Hispanoamericanos. Núm. 304-307, octubre-diciembre 1975-enero 1976 (tomo I)

 

MANUEL PACHECO:

«EN LA MUERTE DE FEDERICO GARCÍA LORCA*

I

El remanso no se atreve

a recoger tu caída.

Alma de nardo vencida

por situaciones de nieve.

Cristal de la fuente leve

para tu cuerpo modido.

perforaron tu latido

con amapolas de acero

y en una cama de Enero

te quedaste amortecido.

 

II

Te quedaste amortecido

sin gitanos ni panderos

y un llanto de limoneros

preguntó por tu sonido.

Fuiste un ángel perseguido

por charoles y guadañas

y en la flor de tus pestañas

los yunques gritaron lumbre.

Nubes heridas de cumbres

derramaron sus entrañas.

*Poema quitado por la censura de mi libro Los caballos del alba publicado por Ediciones «Ensayo», Madrid, 1954″.

Cuadernos Hispanoamericanos. Volumen II: Homenaje a García Lorca. Con Federico. En memoria, núm. 435-436 (septiembre-octubre 1986), p. 700.

 

En el foro de la Sociedad Científica de Mérida dialogamos

[13:30, 17/3/2019] Antonio:

Mi recuerdo de un amigo, el escritor español Manuel Pacheco

[14:03, 17/3/2019] José Carlos Cubiles Becerra SC:

Ya lo sé. Muy bueno y muy profundo. Su poesía es igualmente profunda y bella. Mi madre está leyendo sus poemas antes que yo incluso. Y le entusiasmó tu lectura de sus poemas en tu casa.

[14:17, 17/3/2019] Antonio:

Una lectora muy inteligente.

[14:18, 17/3/2019] José Carlos Cubiles Becerra SC:

Muchas gracias Antonio. Mi madre aún a su edad mantiene vivas sus ganas de aprender. Le gusta la música, cocina y la buena lectura y viajar

Envío esta foto

Chi trova un amico

trova un tesoro,

chi trova un tesoro

se ne frega dell’amico

 

[14:37, 17/3/2019] Antonio:

Mi tesoro es leer la obra de Pacheco

[14:16, 17/3/2019] Martín Martínez RIQUÉ SC Lund Suecia:

Veo que estás bastante ligado a su obra; Poesía completa (1943-1997). Mérida: Editora Regional de Extremadura. 1999. Edición de Antonio Viudas Camarasa.

[14:21, 17/3/2019] Antonio:

A su obra y a su vida desde junio de 1988 hasta su muerte el 13 de marzo de 1998. Fue el escritor independiente y liberal en el Boletín liberal de la Real Academia de Extremadura que dirigí en su primera etapa hasta que pasó a ser dirigido por el oficialismo de turno, el oficialismo conservador y acomodaticio.

* * *

  • «Manuel Pacheco se identifica con César Vallejo» lo escribí el lunes pasado en nocturnidad en el teclado de mi móvil chino. Lo rematé de madrugada y cómo no podía poner cursiva lo pasé al correo electrónico y una vez terminado se lo remití a Rosa Lencero para que revisara mecanografía y se lo enviara a la directora del hoy.
  • Pasó el 13 de marzo y no apareció en las páginas del periódico. Pensé, si el año pasado le publicaron el artículo en memoria de Manuel Pacheco en sus veinte años en fin de semana, el mío seguro que aparece también en fin de semana.
  • Nunca imaginé que iba a estar en la misma página editorial del diario y que en el mismo periódico apareciera la puerta giratoria de mi ex-rector de la Universidad de Extremadura que abandona la difícil tarea de dar clases en la Universidad de Extremadura por un cómodo puesto, se entiende que bien remunerado en un cargo universitario en la universidad privada española.
  • Olivenza en Pacheco y Olivenza en la sociedad del conocimiento del siglo XXI. Un abismo cultural.La Extremadura sin Universidad que vivió Manuel Pacheco creando cultura y la Extremadura con Universidad del siglo XXI, consumista de cultura y escasamente creando formas nuevas de pensamiento.
  • De la literatura de creación de mi etapa del Boletín de la Academia a la literatura de consumo del primer tercio del siglo XXI.
  • Un activista cultural hace una hora me felicita por el artículo y mantengo el siguiente diálogo con él:
[22:59, 18/3/2019] Activista cultural:

 😃😃😃Estupendo recuerdo a Manuel Pacheco.

[06:06, 19/3/2019] Antonio:

Se lo merece Manuel Pacheco ante tantos lugares comunes sin lectura de toda su obra.

[08:20, 19/3/2019] Activista cultural:

Sin duda.. Lo vengo comentando que se cumplieron veinte años y no hubo ningún recuerdo homenaje y así.
Otros al parecer si..

[08:21, 19/3/2019] Antonio:

Esto va por cofradías, no por valores.

[08:29, 19/3/2019] Activista cultural:

Ya. Sin duda

[08:34, 19/3/2019] Antonio:

Los asesores de los políticos y ayuntamientos cobran por producción electoral, no por calidad científica ni cultural. Luego están los comisarios culturales e ideológicos de la partitocracia.

[08:36, 19/3/2019] Antonio:

Ni Olivenza, ni Badajoz ni Extremadura han ejercido la memoria inteligente con Manuel Pacheco.

 

  • Carlos Baena me facilita el artículo «La recepción de Vallejo en España» de Francisco Martínez García publicado en 1992 en Cuadernos Hispanoamericanos y me avisa de que en la página 17 se menciona a Alonso Zamora Vicente. Lo comparto en el foro de la Sociedad Científica de Mérida.
[23:54, 16/3/2019] Antonio:

El autor de este artículo me negó su voto en cierta ocasión. Ahora que gracias a Carlos Baena he leído este artículo que os recomiendo. He aprendido mucho. Manuel Pacheco publicó creo en Espadaña y otro extremeño publicó a César Vallejo en Índice, en pleno franquismo. Fue mi admirado y amigo Juan Fernández Figueroa. La enorme cantidad de mentiras que se descubren leyendo buenas fuentes del Nilo en la Sociedad Científica de Mérida.

Un lector habitual de mis envíos me comenta:

[08:49, 17/3/2019] Lector habitual:

Si te negó el voto no tiene perdón.

[09:03, 17/3/2019] Antonio:

No le gustaba Borges. Está perdonado y descansa en paz.

[09:09, 17/3/2019] Lector habitual:

Mejor.

  • Más tarde continúo. Tengo que ir a la ciudad a comprar unas papeletas para un viaje de estudios.

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