en Dietario Antonio Viudas Camarasa AZV, LENGUAS DE EXTREMADURA, Material Didáctivo, Uncategorized

20181215. Busto de Luis Chamizo. Emilio Laíz. Parque de Castelar. Badajoz. Foto de Juan Alcor

Despedida 2018 a mi Windows XP agonizante y reencuentro con el viejo amigo WordPerfect 5.0 de 1994

 

Disquetera externa de ordenador de los años noventa del siglo XX

Le pregunto a Martín si conoce este artilugio. Lo relaciona con Hacienda. Le explico mi experiencia:

«Martín, ¿Sabes qué es este artilugio?

Me contesta:

Es un aparato que se usa, según veo, para acceder a la declaración de la renta. Nosotros aquí lo hacemos directamente en el ordenador.

Le aclaro:

«Es una disquetera externa para leer los disquetes de la época MS-DOS. Hacienda hizo popular el programa PADRE. Hemos pasado del Padre al Madre de la desesperación de la Industria 4.0. Obsolescencia por todas partes. Del disquete a CD. Del CD al Pen. Del Pen al Giba. Del Hija al Tera. De la información a la desinformación y la posverdad.
Te cuento mi experiencia de innovador…
y consumista de tecnología»

Llevo desde el 14 de noviembre adaptándome a la Industria 4.0. He estado desde abril de 2014 agarrándome a mi Windows XP. Microsoft con el apoyo de Google lo han matado al dejarlo solo y sin ningún tipo de soporte. Vacío el disco del trabajo diario.

Me adapto a Windows 7 como puedo. Pierdo unos días. Mejor dicho realizo mi curso autodidacta. Intento descubrir otro mundo. Me quedo sin teclado ni ratón.

Me desespero. Descubro que el teclado en pantalla oscurece el teclado físico. Encuentro la solución en el Centro de accesibilidad de Winows 7.

Rebusco en el almacén de objetos obsoletos de informática doméstica, ciencia en la que me inicié con el primer ordenador de mi vida, el del Laboratorio de Fonética de la Universidad de Extremadura en el que me inicié con WorPerfect 4.0 y por fin recorrí desde 1988 un largo recorrido con el agradecido WorPefect 5.o.

En el baúl de los recuerdos he encontrado la disquetera externa que adquirí en la década de los noventa del siglo pasado. Milagro. Gracias a ella conectada y reconocida por el nuevo amigo Windows 7 y Word me he encontrado con estas notas que transcribí en 1993 preparando el centenario del nacimiento de Luis Chamizo en 1994.

Se trata de  mis notas de la crónica que dedicó a Luis Chamizo el periódico Correo extremeño. La transcribo con el fin de que sea útil a quien la leyere y la sepa degustar. En esta crónica se da noticia de que Luis Chamizo recitó en la Residencia de Señoritas de la Junta de Ampliación de Estudios y que fue el promotor de un monumento a Hernán Cortés en Madrid. El 1925 fue también promotor del Centro de Estudios Extremeños.

Era 1930. Luego llegó la guerra incivil y las ilusiones de los extremeños menguaron junto a la de casi todos los españoles que tuvieron que sufrir un duro exilio interior.

Luis Chamizo y Pedro Caba, dos personajes muy olvidados por los exégetas y escribidores de la España del primer tercio del siglo XXI. No hay nada como ir a las fuentes e interpretarlas ante tantos lugares comunes como se han escrito y dicho sobre Luis Chamizo.

La hemeroteca es siempre una gran fuente de conocimiento siempre que se sepa discernir lo leído alejados del sesgo de confirmación.

En 1994 hubo quien se resistía a que se celebrara el homenaje de su nacimiento, pero hubo quienes con su tesón consiguieron que sus restos fueran trasladados desde Madrid a su pueblo natal, Guareña, donde hoy reposan.

Renovarse o morir. Gracias a la nueva entrada en la Industria 4.o he podido recuperar con mi disquetera del centenario de Luis Chamizo esta fuente que espero que sea de vuestro agrado.

Eran otros tiempos y Windows 95 todavía no se había comercializado. Ahora vivimos en la época de los bien obsoletos y el imperio de la obsolescencia. ¡¡Vaya palabrita!!

Para disfrutar hay que consumir y consumiendo somos esclavos de los nuevos dueños de la economía de los mercados emergentes.

Antonio Viudas Camarasa, 15 de diciembre de 2018

 

Correo extremeño, Badajoz, 7 de noviembre de 1930

Llamada de la Comisión Organizadora

* Palabras de la Comisión organizadora:

Crónica periodística de la llegada:

«En el tren expreso, como teníamos anunciado, llegó a ésta el ilustre vate extremeño don Luis Chamizo Trigueros, acompañado de alguno de sus familiares.

En la estación es esperado por sus numerosas amistades, que lo conducen al pueblo. Antes de llegar a él había congregado a los alrededores de la carretera un gentío inmenso para darle la bienvenida al triunfante cantor de su tierra parda y fecunda»

* Llegada a la casa del poeta.

* Vino de honor ofrecido en el teatro Victoria Esperanza.

* Lunch ofrecido por Daniel Romero Herrera

«El teatro está bien adornado por maceteros y las mesas lucen botellas de Albear y otras distintas marcas, con dulces, pastas y jamones, que se devoran con prontitud, y dando realce a este acto popular, se ofrece este lunch por don Daniel Romero Herrera»

Detalle de la portada de la primera edición de LAS BRUJAS. Tipografía y Librería de Arqueros, Badajoz, 1932

EL ÉXITO DE CHAMIZO:

Daniel Romero Herrera [veterinario]:

«Las causas que nos congregan anidan en la conciencia de todos. Los éxitos literarios de antes, el éxito claro y rotundo de Chamizo ahora con su drama «Las brujas» y su magistral pericia como recitador, son relevantes méritos para merecer la admiración y el entusiasmo. Además, Chamizo es una esperanza cierta, segura, indiscutible, reconocido así por los críticos de teatro de todos los diarios de Madrid».

POETA DESDE NIÑO:

Manuel Frutos López (Cronista)

«Chamizo, desde su infancia, ya era poeta. Unas veces lo revelaba recitando sus inspiraciones en la casa amistosa de un amigo del pueblo; otras, en la choza de los pastores de la serranía o en las mansas planicies pardas, siempre alegró las reuniones y dió realce a aquellas fiestas que sus amigos celebraban en amistad. Nunca se dio tono de gran artista, dejando de pasar el tiempo en nerviosa postura en que, su alocada musa lo colocaba a cada momento, siempre improvisando por amor al arte»

Manuel Frutos López (Cronista)

Canto a los conquistadores: el miajón.

«Un día, haciendo un canto en honor a aquellos conquistadores de allende los mares que se llamaron Cortés y Pizarro, varones recios de Extremadura que tanto elevaron a España, el genio del poeta se revela con su mirada fija en la cuna de un pequeñuelo y publica sus atrasadas inspiraciones en su «Miajón». Ya es un poeta de fama.»

Manuel Frutos López (Cronista)

 

EXITO DE LAS BRUJAS:

«Otro día, asomándose por las encrucijadas de las sierras a los riscales más altos y queriendo como águila en las alturas escalar las nubes para tocar en el cielo, edita su poema escénico «Las brujas» y llega a la gloria, que lo recibe con sus puertas abiertas, y después del triunfo que obtiene con estrépito en las capitales de provincias de segundo y tercer orden, sus méritos son aprobados por famosos críticos de la capital de la Monarquía española, y consagrado por aquel selecto público, recita ante el micrófono en la Casa de Residencias de Señoritas Estudiantes de Madrid, cuyas declamaciones las oímos por radio…»

Película:

Se proyecta una película cómica titulada «Tomasín, compuesto y sin novia», en dos partes…

Palabras de Don Juan Durán Palomar [abogado y Secretario del Ayuntamiento], 7 de noviembre de 1930

DIVULGADOR DE EXTREMADURA

Luis Chamizo, escribiendo «El miajón de los castúos» y «Las brujas» y el poema «Extremadura», que terminará algún día, ha hecho por Extremadura y por este pueblo más que muchos que blasonaron siempre de haber trabajado por ella. Chamizo ha conseguido que esta región, siempre tan sufrida y callada, como muy bien ha dicho el insigne don Jacinto Benavente, sean sus virtudes conocidas en toda España…»

Palabras de Don Juan Durán, 7 de noviembre de 1930

 

MONUMENTO A HERNÁN CORTÉS EN MADRID

«Luis Chamizo ha conseguido… que a uno de sus hijos ilustres, Hernán Cortés, al que todavía no se ha glorificado como merece, se repare la injusticia con él cometida hace siglos, a cuyo efecto, recogiendo la feliz iniciativa del gran dramaturgo Benavente en el banquete recientemente dado en honor de Chamizo, se ha nombrado una comisión que la lleve a feliz término, levantándole un monumento en Madrid. Todo esto que en tantos años no han podido conseguir ilustres personalidades extremeñas, lo ha conseguido con su pluma este hombre tan sencillo, tan bueno, tan amante de sus amigos y de su pueblo, Luis Chamizo, el hijo del tinajero».

Palabras de Don Juan Durán*, 7 de noviembre de 1930

*Víctima de la guerra civil

Presentación del sacerdote, don Francisco Caballero [víctima de la guerra civil]  y Angel Braulio Ducasse [víctima de la guerra civil]

«…dejo paso al culto sacerdote don Francisco Caballero Méndez, que os hablará de las personalidades ilustres de este pueblo, y al no menos culto el joven abogado y escritor Angel-Braulio Ducasse, que dicho sea de paso, es una esperanza muy próxima que honrará a este pueblo, yo os lo aseguro»

Palabras de Don Juan Durán, 7 de noviembre de 1930

 RECONOCIMIENTO DE LA MADRE DEL POETA:

«No he de terminar sin dirigir un saludo cariñoso y rendir público homenaje de admiración y respeto a la madre  de nuestro poeta, esa señora respetable y virtuosa, modelo de madres extremeñas que supo, en unión de su difunto esposo, mi siempre querido amigo, educar de modo tan ejemplar a su hijo, inculcándole las grandes virtudes por las que hoy le aplaudimos».

La mejor consejera del poeta:

«También quiero dirigir un respetuoso saludo a la ilustre dama que comparte con nuestro Luis las contrariedades y alegrías de su difícil profesión, y aunque no tenemos el honor de que sea nuestra paisana, merece serlo, porque hoy, por su belleza, discreción y cultura, es la mejor consejera del poeta y no ajena, por tanto, al enorme triunfo obtenido por su marido en este caso y los que seguirá obteniendo en lo sucesivo.

Para estas dos damas, que son los grandes amores del poeta, os pido un aplauso. He dicho».

Manuel Frutos López: Crónica de la actuación de don Francisco Caballero, sacerdote:

Hijos ilustres de Guareña

«Este culto sacerdote, dirigiendo un cariñoso saludo a las personas allí congregadas, comienza un relato histórico de los hombres más salientes de cuando esta villa dejó de ser aldea del poderoso Medellín, que un hidalgo militar, con sus hazañas meritorias, supo emanciparla y elevarla a la categoría de villa, recordando el nombre de todos los que fueron hijos ilustres de la misma y que con los Corteses y Pizarros formaron la más grande epopeya de los siglos».

«Unifica a Chamizo con los muñecos de su obra como hecho cierto y real que todos conocemos y aplaudimos porque éste, único personaje, está identificado espiritualmente».

ACTUACIÓN DE ÁNGEL-BRAULIO DUCASSE

Acto seguido y ante un silencio sepulcral, pasa a escena el joven abogado Ángel-Braulio Ducasse, el que después de saludar afectuosa y cariñosamente al auditorio, comienza diciendo:

CHAMIZO Y SU PUEBLO

«Con la emoción profunda que supone mi amistad con Luis Chamizo y la de dirigirme públicamente a vosotros mis paisanos por primera vez, justifica sobradamente mi embarazosa expresión en estos momentos en que sólo os ruego sepáis disculparme con la gentileza y bondad que yo sé proverbial en mi pueblo, hospitalario y generoso para todo lo que tenga un origen sincero y honrado.

Lo hondamente sentido llega a los labios envuelto en los trémolos del corazón. Las palabras, cuando el corazón habla, son algo no modulado ni preciso como no lo es el grito de una madre ante el hijo muerto, ante el trozo de sus entrañas frío, por el abrazo cruel de la inevitable; como no lo es el grito del soldado que pelea borracho de pólvora y sol, cuando al coronar las trincheras contrarias, manchado de sangre y sudoroso, grita con voz ronca, un hurra. Y es que las palabras que salen del alma son un sollozo, un quejido, una emoción».

Este homenaje merecidísimo y tardío a Luis Chamizo obliga a los que sentimos, aunque no sepamos explicarlo con la maestría del arte logrado plenamente, favor que Dios sabe sólo dispensar a los genios, obliga, digo, a los que hemos tenido la honra y suerte de nacer en este pedazo de España que se llama Guareña, a poner de nuestra parte lo posible para alabar al que a todos supo honrarnos con la gallardía de su genio, aunque sea tan mezquina al acervo la aportación común cual la del que estos momentos tiene el honor de dirigirnos la palabra. Por eso, porque tengo creencia arraigada en el alma con las profundas raíces que echa en los pechos generosos lo justo (y perdonarme la inmodestia), voy a intentar ligeramente manifestaros con mis torpes palabras quién es el homenajeado para mí y os digo: Vosotros sois Chamizo. Chamizo, tú eres ellos.

Vosotros sois Chamizo, vosotras, mujeres bellas y morenas de mi patria; vosotras, las del cabello endrino y los ojos negros como las noches sin luna; vosotras, descendientes genuinas de aquellas que parieron machos bravíos que, atravesando océanos en cascarones de nueves, que se llamaban carabelas, formaron esa raza de conquistadores extremeños que regalan un mundo a los Austrias y escriben con sus hazañosas empresas la epopeya más grandiosa de la Historia.

Vosotros sois Chamizo, recios labradores de mi tierra fecunda, curtidos por el aire y tostados por el sol, con esa capa oscura que ostentáis sobre vuestras mejillas que valen mucho más que un blasón heráldico, porque son los cuarteles gloriosos del trabajo. Vosotros sois Chamizo, recios labradores de mi tierra bendita, sumos sacerdotes de los campos, que ostentáis la profesión primera, la de los patriarcas de la Biblia, los que tenéis esa profesión de labradores, la más importante y honrosa de España; los que con caricias y halagos sabéis conseguir del seno augusto de la madre tierra los granitos de oro de los cereales, la miel jugosa de la glauca uva, la aceituna redonda vestida de nazareno y los infinitos productos que como regalos ópimos salen del regazo de la madre común en el parto soberbio alumbrado por el sol y regado con el sudor copioso de vuestras frentes honradas.

Chamizo, tú eres ellos; tú eres el escritor mágico y prodigioso en quienes nuestros abuelos han legado su sentir como un tesoro incalculable de tradición y remembranzas. Tú eres el poeta genial que por donación gratuita has recibido de nosotros nuestros hondos sentires, nuestras alegrías, nuestras lágrimas. Tú eres el hombre bondadoso que nos devuelves todo centuplicado; de nuestros abuelos, cantando sus hazañas antañonas en versos rotundos y formidables; de nosotros, haciéndonos gozar con tus cantos lo que aprendimos a sentir y que tú has sabido expresar ante la faz de España y América, ante quienes nosotros creamos como machos y como espíritu.

Chamizo, tú eres ellos; tú has sabido plasmar su corazón a Rosarillo la zagala en una de nuestras mozas morenas, bellas y enamoradas, que son hondas en el querer y en el callar, como vírgenes hieráticas en nuestras llanuras fecundas.

El tío Perico, el de los consejos sabios y crudos a la mocosina que le jimpla ambiciosa, es el padre, el abuelo de cualquiera de nosotros, honrado y sentencioso bajo las nieves de sus canas y el volcán de su racial construcción. Tu «Nacencia», ese admirado y admirable poema lírico y épico, dramático y novelado, hecho con sangre, vida y sollozos, en el marco admirable de la dehesa extensa y obscura bajo la luz crepuscular, mientras rodando por los montes llegan el dolondón de los cencerros, está sacada de la medula del pueblo, el espíritu local quintaesenciado, alambicado, en el fuego sagrado de tu inspiración gallarda. Y ese poema escenificado que se llama «Las brujas», esa obra que te ha hecho subir el último peldaño de la escalinata de la Fama, es nuestra vida cincelada con tus versos fuertes como vendavales, una tarde plácida de nuestra primavera esplendorosa.

Chamizo, tú eres esta tierra de cuyas reconditeces has chupado la savia hasta embriagarte de localismo. Esta tierra parda y llana como una capa de labriego, que, siguiendo las leyes del medio, dió a tu musa su seca seriedad, fuerte y emotiva, con el milagro portentoso, con la taumatúrgica aportación de tu lirismo desenfrenado e impetuoso como el Guadiana en avenida, serpenteando entre latifundios y mosaicos de machacada, de pulverizada propiedad rural».

 

«Sin embargo, quiero que en mis palabras, tronchadas por la emoción y esfumadas por la amistad de hermano, encuentres el abrazo del humilde compañero, el aplauso del admirador y el agradecimiento del paisano; mucho pedir es a estas torpes frases, que sólo rimaron un compañerismo sincero y un afecto fraternal. Yo sé que tú sabes encontar todo esto, porque los poetas son los seres privilegiados de la Humanidad, los supercomprensivos en la naturaleza muda y cruel en sí, porque hacéis el eterno milagro de poetizar el instinto en la portentosa encumbración de lo consuetudinario.

Todos también sabrán escoger entre mis torpezas la perla fina de un trozo de corazón, ya que no puede ser bello decir de un artista del Renacimiento, como tú dijiste un día en nuestro testamento lírico, que fué tu «Miajón»:

 

«Semos asina, semos pardos

del coló de la tierra,

los nietos de los machos,

que otros días

trunfaron en América.»

 

 

Chamizo sube al escenario y recita

«Pasada la emoción de momento, avanza el homenajeado para dirigir un saludo al público y arrecian las palmas y los vivas incesantes; el momento es indescriptible; por fin logra hacerse oír, anunciando que va a recitar «La jesa de la Morgaña», de su poema de poesías extremeñas, sin editar aún.

Es un alarde de amena declamación superior a su maestría sin par; parece que ahora lo sentimos más hondo.

A continuación, con el romance de «La pastora Carmela» nos deja completamente emocionados y perplejos.

Un fragmento de «Las brujas», el relato del hijo de la Dominga, arranca de los circunstantes bravos, olés y lágrimas de algunos ojos, pero donde hay que detenerse es en «La Nacencia», este canto de su «Miajón» que el mundo entero conoce ya desde hace tiempo. En el primer pasaje, público y poeta, pendientes entre sí, dan una tonalidad a la fiesta que yo quisiera en esto momentos poder pintarla como lo hubiera podido hacer Zurbarán con sus mágicos pinceles.

El arte de recitar del vate ha subido, sus castúos parecen encontrarlo ahora divinizado y con palabras cálidas, interrumpidas por los sollozos, le dirigen frases llenas del más puro perfume de los olores de su musa, y borrachos de triunfo, poeta y pueblo, gritan fuerte, devolviéndose los «hurras» que parecen interminables»

 

Por fin el digno alcalde (don José Barrero) se dirige al pueblo

Sube al escenario don Federico Borrallo y Suárez de Figueroa

*don Luis Chorot poesía jocosa.

Documento en ABC la cartelera de 1931 en Madrid  y añado «Tomasín, compuesto y sin novia» estrenada en noviembre en Guareña antes que en Madrid».

Y en 1994 se publicó

                               ANTONIO VIUDAS CAMARASA

                                T E X T O

                                        y

                      V O C A B U L A R I O

                                       de

    EL MIAJÓN DE LOS CASTÚOS

                                de

                 LUIS CHAMIZO

                  REAL ACADEMIA DE EXTREMADURA

                  1994

               Colección ANEJOS DEL BOLETÍN

    DE LA REAL ACADEMIA DE EXTREMADURA

                                      (VI)

      EDICIÓN PATROCINADA POR EL EXCMO.

AYUNTAMIENTO DE GUAREÑA

Y POR SUSCRIPCIÓN POPULAR

 

Con esta publicidad editorial

OBRAS EDITADAS POR LA REAL

ACADEMIA DE EXTREMADURA

MEMORIAS DE LA REAL ACADEMIA DE EXTREMADURA I. Varios autores. Badajoz. 1984. 532 páginas. Patrocinada por la Caja de Ahorros de Badajoz. (Agotada).

HISTORIA DE LA BAJA EXTREMADURA.

Tomo I. De los orígenes a la Edad Media. Varios autores. Badajoz. 1986. 828 páginas.

Tomo II. De la época de los Austrias a 1936. Varios autores. Badajoz. 1986. 1368 páginas. Patrocinada por Don Bartolomé Gil Santa Cruz.

FILOLOGÍA Y SABER POPULAR. Viudas Camarasa, Antonio, (Discurso de Ingreso en la Real Academia de Extremadura) y De Lorenzo, Pedro (Contestación a dicho Discurso). Cáceres. 1990. 96 páginas. P.V.P. 600 ptas. Patrocinada por la Mancomunidad Intermunicipal de la Litera (Huesca).

LA POESÍA Y MI POESÍA. Pacheco, Manuel. (Discurso de Ingreso en la Real Academia de Extremadura) y MANUEL PACHECO: ARS POETICA, Viudas Camarasa, Antonio (Contestación a dicho discurso). Cáceres. 1991. 64 págs. P.V.P. 400 pesetas. Patrocinada por el Colegio de Doctores y Licenciados de Cáceres.

BADAJOZ EN EL SIGLO XVIII. Libro de Noticias de Don Leonardo Hernández Tolosa. Trujillo. 1992. 953 págs. P.V.P. 5.150 pesetas. Patrocinada por la Asamblea de Extremadura.

FLAMENCO. Aportación a su Historia. Durán Muñoz, García. Cáceres. 1990. 228 páginas. P.V.P. 1.000 ptas. Anejo nº 1 del BRAEX.  Patrocinada por el Banco de Extremadura.

LA CASA DE OVANDO. ESTUDIO HISTÓRICO-GENEALÓGICO. Ma­yo­ral­go y Lo­do, José Mi­gue­l. Cá­ce­res. 1991. 960 pá­gi­nas. P.V.P. 3.200 pe­se­tas. Anejo nº 2 del BR­AEX. Patrocinada por ifm Computers Ibérica, S.A.

MEDICINA POPULAR EXTREMEÑA (Encuestas en Madroñera). Montero Curiel, Pilar. Cáceres. 1992. 160 págs. P.V.P. 1.000 pesetas. Anejo nº 3 del BRAEX. Patrocinada por el Ayuntamiento de Madroñera (Cáceres).

RESULTA DIFÍCIL ACEPTAR… Marino Barbero Santos. Cáceres. 1993. 10 págs. P.V.P. 115 pesetas.

TIERRA Y MUJER O LÁZARA LA PROFETISA. Pedro Caba. Edición crítica de Antonio Viudas Camarasa. Cáceres. 1993. 224 págs. P.V.P. 1.500 pesetas. Anejo nº 4 del BRAEX. Patrocinada por el Excmo. Ayuntamiento de Arroyo de la Luz y por suscripción popular.

LAS NOCHES DEL BUZO. Manuel Pacheco. Edición crítica de Antonio Viudas Camarasa. Cáceres. 1994. 64 págs. P. V. P. 1.500 pesetas. Anejo nº 5 del BRAEX. Patrocinada por el Colegio de Doctores y Licenciados de Cáceres.

TEXTO Y VOCABULARIO de «EL MIAJÓN DE LOS CASTÚOS» de LUIS CHAMIZO. Antonio Viudas Camarasa. 1994. 320 págs. P. V. P. 2000 pesetas. Anejo nº. 6 del BRAEX. Patrocinada por el Excmo. Ayuntamiento de Guareña (Badajoz) y por suscripción popular.

 

Con esta solapa

Luis Chamizo (Guareña, 1894-Madrid, 1945) publica El miajón de los castúos (Rapsodias extremeñas) en 1921. En su composición empleó la modalidad dialectal de Guareña (Badajoz), su pueblo natal. Este libro tuvo enseguida muy buena acogida en la prensa, después de la primera lectura en el Ateneo madrileño. El autor conoció cinco ediciones en España y tres en Argentina.     El crítico literario Enrique Díez-Canedo asegura que «Últimamente Chamizo y Álvarez de Sotomayor han encontrado acogida calurosa para sus versos escritos en el habla popular» (La Nación, Buenos Aires, 16/XII/1923).

El valor de la literatura regionalista —que alentó Miguel de Unamuno desde su cátedra de la Universidad de Salamanca— se verifica en las obras de Vicente Medina y José María Gabriel y Galán y tiene un claro exponente en Luis Chamizo, autor de la obra dramática Las brujas (1930), del poema Extremadura (1942), de la zarzuela Flor de luna y la comedia musical Gloria.

Antonio Viudas Camarasa, aragonés (San Esteban de Litera, 1949), profesor de la Universidad de Extremadura, ofrece la presente edición, acompañada del vocabulario que se ha divulgado, desde 1990, en el Boletín de la Real Academia de Extremadura.

 

Comparto este escrito en el  foro de la Sociedad Científica de Mérida y se entabla este diálogo:

Martín:

«Es tu página web un verdadero tesoro, fuente importante para todo aquel que estudie la literatura y la lengua extremeña».

Le contesto:

«Gracias, Martín. Tu reconocimiento me anima y me estimula tanto como la envidia de mis enemigos. De un alumno aprendí está dedicatoria: «A mis enemigos que son mis mejores amigos».

Tenía razón David Narganes. He aprendido más gracias a mis enemigos científicos porque contra sus razonamientos he ido superándome. Ahora gracias a la mediocridad de algunos de mis alumnos sigo superándome. Y gracias al reconocimiento de mis numerosos alumnos inteligentes sigo superándome.

Me da pena de que mis mejores alumnos sean profesores de secundaria y que –no los mejores, salvando honrosas excepciones– sean hoy profesores y algunos funcionarios y cargos siguiendo la frase salmantina de «al maestro cuchillada».

La ciencia la encuentro en la enseñanza secundaria. La podredumbre en la universidad española –salvando escasísimas y honrosas excepciones– nada en la mediocridad que acoge. Tengo mejores alumnos lectores online que los presenciales in situ, excepto en las honrosas excepciones que confirman la regla.

En la España actual en vez de leer lo que otros escriben, en la mayoría de los casos estamos acostumbrados a leer a nuestro modo lo que otros escriben al suyo. No existe comunicación entre lectores y escritores. Predomina el leer lo que nos gusta que escriban, en vez de leer lo que los escritores elaboran en libertad de pensamiento.

José Carlos hace este juicio de valor:

«Antonio es una joya intelectual. De los auténticos», unido a dos emoticones positivos.

Le contesto:

«No es para tanto. Los maestros son los que hacen que sus discípulos sean segundones de ellos. Me considero un segundón con pies de barro y lamento que mis alumnos se hayan convertido en sucedáneos de tercera generación.

Me dan pena los sanitarios que desconocen a Cajal y Gregorio Marañón y los filólogos que no han leído a La Viñaza, Menéndez Pelayo, Costa, Cajal, Maragall, Unamuno, Pidal, Castro, Navarro Tomás, Albornoz, Lapesa y Zamora Vicente entre otros y se alimentan en sucedáneos de editoriales mercantilistas.

Las fuentes son las fuentes del Nilo. La neurociencia sin Cajal no es neurociencia. La ciencia filológica sin Pidal es simplemente política lingüística: dar clase de castellano en catalán.

Hasta aquí hemos llegado. Hay que poner orden en la ciencia española. Abajo el mercantilismo de la Universidad Española mal «bolonizada». Arriba la nueva ciencia de las Fuentes del Nilo en la enseñanza secundaria y universitaria de las Españas.

«Mi despedida 2018 a mi Windows XP agonizante y reencuentro con el viejo amigo WordPerfect 5.0 de 1994» es una antesala en cuarentena de preparación para dar mis últimas lecciones universitarias y completar mi dedicación de cuarenta y cuatro años y once meses a la docencia e investigación en la universidad española durante el segundo semestre del curso académico 2018-2019 con dos asignaturas de lujo.

La primera «Análisis del discurso», optativa en el Grado de Filología Hispánica  y la segunda «Métodos y técnicas de comunicación oral y escrita» en el grado de Enfermería de la Universidad de Extremadura.

Mi senderismo de hospital se alarga puesto que me desplazaré andando, en bicicleta eléctrica, en moto o automóvil desde mi facultad de destino a mi otra facultad docente, donde disfrutaré aprendiendo mientras enseño.

Start typing and press Enter to search