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2019 04 10

 

Hace unas horas Carlos Baena me facilita el número de Caras y caretas, correspondiente al mes de octubre de 1929.

En estos días la prensa internacional se hace eco de unas declaraciones sobre Hernán Cortés. En este número hay una fuente documental sobre la denominación Día de la Raza. Voy a entresacar lo que me parece más interesante de esa publicación.

 

Proyecto de Hilario Crespo.  12 de octubre de 1916 presentado al Ayuntamiento de Madrid

«Al Excmo. Ayuntamiento de la Invicta y Muy Heroica Villa de Madrid.
Viene constituyendo desde hace mucho tiempo en el que tiene el alto honor de dirigiros
la palabra, como una honda y obsesionante preocupación, la manera de instituir primeramente y de perpetuar después ante la evocación augusta del Descubrimiento de América, imperecedera, sublime e iniparangonable página de la Historia de la Humanidad, que puso sobre la Corona de España su más rico florón, una fiesta con la cual se conserve de un modo inmutable la grandeza y significación de aquella memorable y eternamente gloriosa fecha elegida por providencial decreto, para que con ella nacieran a los más altos destinos mundos hasta entonces insospechados; porque América, siglos antes de nacer y de ser conocida, era ya española. La Providencia habíala predestinado para supremo galardón de aquella gente que había salvado a Europa y a la crisliandad de las hordas mahometanas mediante una ruda y lenas cruaada de ocho siglos; y que había sabido guardar los valiosos tesoros de la sabia antigüedad en la época i’isigótica cuando la barbarie septentrional descendió cual mar inmenso y cubrió el Imperio romano sepultando con él las viejas civiHsacioHcs. Porque, ¿cuál hecho de cuantos registra la Historia Universal puede corresponder a cosa tan niaravillosamente grande como el descubrimiento del Nuevo Mundo, que ha doblado la familia humana, ha redondeado el planeta que habitamos, ha engrandecido la moderna historia, y, en cuanto a la rasa hispana, para siempre la ha c.i-tendido por luengas tierras, dejando marcado en ellas con vigoroso e imborrable traso los timbres gloriosos de su pasada grandeza y poderío cotice’ diéndola inmortalidad imperecedera?
Cumple también a mi deber deciros que esta «Fiesta de la Rasa», cuya creación me permito solicitar, es fiesta a la que, por ser de amor, de cultura y de confraternidad universal, la deberemos dedicar nuestras mayores y más fervorosas devociones; porque la «Fiesta de la Raza» significa el justísimo homenaje que españoles y americanos, en unión de todos los humanos seres, deberán rendir a la gloriosa España del pasado y una afirmación de vínculos en el presente y para el porvenir entre todos cuantos pueblos han formado con nuestra sangre, nuestro idioma, nuestras costumbres y nuestro constante esfuerzo civilizador y progresista, que no por desviado y desigual en muy tristes ocasiones, es por csc^ menos real, efectivo y fecundo en el curso del tiempo y de las cosas…
En virtud de lo manifestado, el Concejal y Teniente de Alcalde que suscribe tiene el honor de solicitar de este Excmo. Ayuntamiento de Madrid que, teniendo en cuenta lo manifestado, se digne tomar el acuerdo de solicitar del Gobierno de S. M. el Rey D. Alfonso XIII (q. D. g.), que sea declarado fiesta nacional  el día 12 de Octubre, fecha conmemoraliva del Descubrimiento de America, con la denominación de «Fiesta de la Raza».
Casas Consistoriales de Madrid, a 12 de octubre de 1916. Hilario Crespo.

Ley de Alfonso XIII. 15 de junio de 1918. Fiesta de la Raza

 

LEY

Don Alfonso XIII, por la gracia de Dios y la Constitución, Rey de España;

A todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: que la Cortes han decretado y Nós sancionado lo siguiente:

Artículo único. Se declara fiesta nacional, con la denominación de Fiesta de la Raza, el día 12 de Octubre de cada año.

Por tanto:

Mandamos á todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gobernadores y demás autoridades, así civiles como militares y eclesiásticas, de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar la presente Ley en todas sus partes.

Dado en Palacio á quince de Junio de mil novecientos dieciocho.

YO EL REY.

El Presidente del Consejo de Ministros,

Antonio Maura y Montaner» Gazeta de Madrid, 16 de junio de 1918, núm. 167, pág. 683.

 

Declaración de Ricardo Rojas, escritor argentino, en Caras y caretas, 1929

«El Día de la Raza debiera ser, no una hora de rito, sino una jornada de meditación. Meditación, ante todo, sobre si la raza es principalmente un «ethnos» físico, o más bien un «ethos» cultural, declarado eso, necesitamos saber qué parte le toca en la formación de nuestra raza a América, a España y al resto del mundo. Pero he aquí que los progenitores desaparecen en el nuevo ser que engendran, y es la conciencia de este nuevo ser lo que necesitamos definir. Sin ella, nuestra raza puede reducirse a un pasivo recuerdo individual, cuando debiera ser un dinámico ideal colectivo, de nuevas posibilidades en la historia». Ricardo Roja, 1929

 

Declaración de Calixto Oyuela, escritor argentino, en Caras y caretas, 1929

 

«No hay razas puras, ni menos podrían existir en el estado y características actuales de los
pueblos civilizados. Los cruzamientos no impiden, sin embargo, la persistencia en ellas de rasgos característicos prominentes que mantengan, por cima de sus matices diferenciales, su unidad y representación general. Así, si es falso y absurdo hablar hoy de «raza latina», de «América latina», no lo es reconocer la eminente personalidad histórica de nuestra raza hispanoamericana, determinada por la sangre, la religión, lengua y costumbres. Sentirla
hondamente, proclamarla y celebrarla son manifestaciones fecundas de un patriotismo trascendental». Calixto Oyuela, 1929

 

En torno al 12 de octubre hay un largo discurso. De Día de Colón a Día de la Raza, pasando por Día de la Hispanidad a  Fiesta Nacional de España es una prueba de que el discurso evoluciona unido a los coordenadas de espacio y tiempo.

 

La conmemoración de Hernán Cortés dará nuevas luces sobre el discurso de 1929 en Caras y caretas y el de 2019 ante el descubrimiento de América. Cambian las palabras para interpretar los hechos con  ricas perspectivas, sin olvidar que uno de las características de mi teoría del discurso es que el discurso siempre es subjetivo.

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