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2017 09 17. Antonio Viudas Camarasa

 

CORREO ABIERTO

PREPARANDO EL OTOÑO ACADÉMICO DE LA REAL ACADEMIA DE EXTREMADURA DE LAS LETRAS Y LAS ARTES

 
Queridos compañeros de la Real Academia de Extremadura:
Me pongo en contacto con vosotros tras el éxito del acto celebrado en Llerena, el día 16 de septiembre de 2017, por nuestra institución con motivo de la lectura del discurso de ingreso “Episodios andalusíes de Extremadura” de nuestra compañera doña María Jesús Viguera Molins y la contestación del académico don Feliciano Correa Gamero.
 Plaza de Llerena (Badajoz). María Jesús Viguera Molins, en el centro de la foto, en el inicio de la visita cultural a Llerena, con el magisterio de Luis José Garraín Villa, académico correspondiente de la Real Academia de Extremadura y cronista oficial de Llerena.
 

María Jesús Viguera Molins con la medalla número 2 de la Real Academia de Extremadura muestra el título de Académica Numeraria.

 
Ha sido un acierto el que, de acuerdo con lo que figura en actas, se llevara a cabo el acto en el lugar de Extremadura elegido por la recipiendaria: Llerena. 
 
Desgraciadamente,  y en contra siempre de mi parecer y opinión, desde la inauguración de la sede académica por la reina doña Sofía la cultura de la Academia se ha convertido en una cultura estanca. 
 
En 2016, tras ese período aciago de la historia de la Real Academia de Extremadura, ya se abrió de nuevo la Academia a la sociedad con las Jornadas de Estudios Humanísticos, celebradas en otoño, con mucha diversidad de pareceres en la comisión de la que formo parte, en la sede del Colegio de Médicos de Cáceres, recordando días memorables de tiempos académicos itinerantes. 
 
En Badajoz, tras cambios en la programación, con diversidad de opiniones, muy saludable en una sociedad plural, salió a flote la Exposición bibliográfica “La biblioteca de Ramón y Cajal en la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes”, que tanta repercusión ha tenido entre los conocedores y admiradores de la obra cajaliana. La familia Cajal, tan extensa y difícil de localizar, a través de una de sus ramas, me felicitó porque nunca se había contado con toda la familia como en esta ocasión. 
 
El acto de Llerena se ha llevado a cabo gracias al esfuerzo y entrega de dos miembros de la Real Academia de Extremadura,  como públicamente expuso el Director de nuestra institución en sesión pública, un numerario (don Feliciano Correa Gamero y otro académico correspondiente (don Luis José Garraín Villa). 
 
El éxito protocolario de personas asistentes, que llenaron el aforo, fue perfecto. Asistió el mundo social, político e intelectual de una minoría cualificada de las letras españolas y extremeñas. Por primera vez, en muchos años, todos los sectores culturales estuvieron cualificadamente bien representados, no ciñéndonos como en estos últimos a las privilegiadas asociaciones por el presupuesto autonómico de Escritores Extremeños y Unión de Bibliófilos Extremeños. Hay más sectores implicados en el hacer cultural de Extremadura: sumando se acrecienta, dividiendo se empobrece. El ayuntamiento de Llerena ha sido extraordinariamente generoso con su hospitalidad con la Real Academia de Extremadura y la Academia se ha enriquecido conociendo in situ el rico patrimonio de esta singular ciudad de la Campiña Sur de Badajoz.
 
Se invitó a todo el protocolo oficial y asistió quien lo deseó. Eché en falta a un representante político de la Diputación de Cáceres, pero lo más seguro es que se traspapeló, con el ajetreo de las vacaciones veraniegas, el correo.
 
El discurso de ingreso está impecablemente impreso y protocolariamente perfecto. No tiene nada que envidiar al último que conozco de la Real Academia de la Lengua Española, contando ésta con un equipo asesor de ortotipografía. Las partes del discurso de la académica recipiendaria y la correspondiente contestación del académico elegido por la Academia siguen al pie de la letra la costumbre y los buenos usos fijados para este asunto en instituciones semejantes.
 
La Academia de nuevo se puede felicitar, porque al menos, de cara a la sociedad extremeña y española, ha puesto el listón muy alto, demostrando que en tiempos de crisis, también hay destellos de la aristocracia del espíritu.
 
La próxima salida itinerante de la Real Academia de Extremadura está programada para el día 27 de octubre, a las 20:00 horas con motivo de la inauguración oficial del curso académico 2017-2018, que se celebrará en Mérida. Por acuerdo que figura en acta, siguiendo el orden de antigüedad, me toca pronunciar la primera lección.
 
Os comunico que al no haber podido consultar, por falta de tiempo, toda la documentación necesaria para el primer tema del que me propuse hablar [Alonso Zamora Vicente. 1916-2006] y habiéndome dedicado desde el 13 de febrero a la búsqueda de escritos y noticias sobre Santiago Ramón y Cajal, con resultados muy positivos para mi conocimiento personal, me ocuparé de este genio un tanto olvidado de la ciencia, la filosofía y la literarura, del que gracias al legado de su nieta Encarnación Ramón y Cajal Conejero, viuda que fue de nuestro compañero numerario García Durán Muñoz, Extremadura custodia en la sede de la Real Academia de Extremadura en Trujillo, en régimen de herencia formalmente aceptada, los libros que heredaron las hijas, María y Encarnación,  de Jorge Ramón Fañanás, fallecido en 1936. Es decir parte de la mitad de los libros de la biblioteca de autor que Cajal dejó en herencia a sus dos hijos varones, Jorge y Luis. Los que heredó su hijo Luis se conservaron en el Palacete Cajal hasta la venta reciente del inmueble.
 
El título ya definitivo que propongo para que figure en las invitaciones al acto y notas de prensa es el siguiente:
 
SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL. OTRA PERSPECTIVA
Centro Nacional de la Universidad a Distancia
27 de octubre de 2017, 19 horas.
C/ Moreno de Vargas 10. 06800 Mérida (Badajoz). Teléfonos: 924 31 50 50 / 924 31 50 11.
Debo reconocer que si la Real Academia de Extremadura no hubiera recibido ese legado creo que nunca me hubiera interesado por este apasionante hombre de la ciencia española, más a allá de lo habitual en un curioso de las humanidades.
 
Espero que en estos días, 42 que faltan para el 27 de octubre, se pueda montar de nuevo en Mérida una exposición de sus escritos, como en conversación privada me dijo ayer nuestro director.
 
Si el éxito de Llerena se debió a dos académicos que prepararon el acto, en esta ocasión espero que la Mesa de la Academia, órgano ejecutivo de la institución, facilite a nuestro compañero numerario don José María Álvarez Martínez, Cronista Oficial de Mérida, los medios necesarios para que la tercera salida itinerante de la Real Academia de Extremadura, en este año de crisis de valores de 2017, tenga los mismos éxitos que los alcanzados en la primavera en Badajoz y en verano en Llerena. 
Parece ser que a pesar de los números rojos, la cultura académica, gracias al esfuerzo de algunos académicos, que no ponen pegas ni palos en las ruedas y arriman el hombro con sus medios y trabajo, está brillando en este año de escasas alegrías tesoreras.
Para ello espero que la Academia pueda contar con la colaboración del Ayuntamiento de Mérida, que durante tantos siglos ha estado atento a la cultura y la Junta de Extremadura, que nació y se creó con muchas ilusiones por redimir y fomentar la cultura en Extremadura. No por estar en recortes económicos se puede dejar de fomentar la cultura. Tiene que dejar de ser cierta la frase de Cajal que figura en la mesa de muchos científicos y  humanistas:
  •  «Se ha dicho hartas veces que el problema de España es un problema de cultura. Urge, en efecto, si queremos incorporarnos a los pueblos civilizados, cultivar intensamente los yermos de nuestra tierra y de nuestro cerebro, salvando para la prosperidad y enaltecimiento patrios todos los ríos que se pierden en el mar y todos los talentos que se pierden en la ignorancia».
 
Nada más por mi parte. Un cordial saludo para todos
 
Antonio Viudas Camarasa
Malpartida de Cáceres, 17 de septiembre de 2017
 
NOTA
Es de lamentar que la página web de la Real Academia de Extremadura esté en obras y no pueda dar cuenta a la sociedad de este acontecimiento con noticia propia. http://raex.es/.
 
Estoy convencido que después de las obras la página Web será, de nueva planta, el órgano de expresión cibernético de toda la corporación que es la finalidad con la que se creó.

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